header

Imprimir Correo electrónico

Como ya es costumbre hacerlo entre los amigos, colaboradores y lectores, estamos nuevamente de fiesta. Esta vez hemos dedicado el Dossier a ese músico extraordinario que fue, es, John Lennon. También escanciamos vinos y consumimos viandas porque en la constante actualización editorial hoy publicamos en la sección Buzón Express textos que tratan el Caso Proceso-Televisa. Esta embestida del canal de las estrellas avalada por sus amigos y adláteres contra la revista fundada por el honorable y extraordinario periodista Julio Scherer, anuncia una guerra informativa entre medios independientes y oficialistas de cara al proceso electoral ya en marcha hacia el 2012.

Y bueno, celebramos, cómo no, el pantagruélico fenómeno informativo de Wikileaks que en los ámbitos del poder económico-político-militar está causando histerias y desasosiego al exhibir -Orbi et Orbi- los informes secretos de la política exterior del Imperio que se ve más vapuleado que un boxeador borracho combatiendo con su propia sombra y contra los países que no se le subordinan.

Así, en este contexto explosivo, recordar la muerte absurda de John y al Lennon que sigue vivo, es un gesto de sensibilidad cultural, acción reflexiva que pone en juego la memoria contra el olvido, la resistencia de la imaginación que se opone al poder consumista del mercado, su cinismo, su ideología estandarizadora: Es un acto subjetivo y social que asume la crítica como instinto de rebeldía y oposición a la cultura del espectáculo que todo lo edulcura y lo banaliza.

En las ceremonias para recordar a los muertos célebres, queridos por los ciudadanos del mundo, hay hombres y mujeres legendarios, iconos simbólicos que representan la rebelión contra los poderes que explotan, exluyen, cosifican. Como el Che Guevara , John Lennon es uno de esos hombres legendarios que no puede domesticar el mercado cultural de masas; al contrario, entre tanto espectáculo y vendimia sus figuras crecen en el imaginario y la utopía libertaria de las generaciones que sobreviven a su muerte.

Lennon fue, es, un músico, un rebelde que dijo en su momento de mayor celebridad que el sueño había terminado y se enfrentó a la realidad cruda con las armas del arte, la crítica, la utopía. Su biografía y sus canciones es el legado que hoy rememoramos a 30 años del asesinato absurdo que le quitó la vida, un 8 de diciembre de 1980.

El autor de Strawberry fields forever, Revolucion, Working class hero, God is a concept, Mother, Woman, Imagine... es uno de los nuestros. Peretenece a la izquierda libertaria que cultiva los vasos comunicantes entre el arte, la filosofía, la política, el humor, el placer, la rebeldía y la utopia.

John Lennon es un Pantagruélico digno del aplauso nuestro y de Monsieur Rabelais.

Universidad, Autonomía y Debate
Bestias Negras
John Lennon
El futuro de CONARTE
1968: El Movimiento Estudiantil