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Saludos en la bondad de la vida. Ante todo, quiero expresar mi agradecimiento al Dr. Leonardo Iglesias por invitarme a este compartir intelectual y, especialmente, para dialogar entre amigos. Por supuesto, también unirnos en un espíritu de celebración que toda creación merece, misma que ha sido plasmada en el texto que a continuación intentaré comentar, pero, confieso que dada la densidad de la obra apenas he hecho un intento aproximado penetrado por el entusiasmo de continuar aprendiendo del autor.
Ahora bien, el contexto analítico de la obra " La Religión bajo sospecha" se ubica en una perspectiva multirelacional, en tanto, aborda la conexión entre el comportamiento humano y la cultura; en particular desde la confluencia presente en el devenir de la existencia humana con respecto a la religión, en especifico, la figura de Dios. En sentido general, daremos cuenta de la obra en dos momentos, uno que dimensionamos como socio histórico y, un segundo momento, cuya dimensión consideramos es la propuesta o postura del autor.
En el primer momento, el autor aborda pensadores clásicos de trascendencia en la literatura occidental, a saber: Ludwig Feuerbach Karl Marx, Friederich Nietzsche y Sigmund Freud. En consecuencia, el autor realiza un trabajo analítico de condición hermenéutica al momento de exponer los diferentes aportes de dichos pensadores. Destacamos que esa hermenéutica se ubica desde el lugar de la sospecha, por tanto, la narrativa constituye una invitación al trasfondo de lo cultural y, con ello, el papel que ha jugado la religión en la existencia humana colectiva.
La ideas centrales que podemos destacar de los pensadores indicados, a nuestro modo de ver, constituyen un territorio con encrucijadas; toda vez, que las posturas asumidas mantienen como punto de coincidencia negar la religión en la vida de los seres humanos, fundamentalmente, por considerar que ésta es generadora de mecanismos inconscientes que limitan las propias realidades de existencia, las libertades y la evolución plena. Entonces, tiene lugar la "sospecha".
¿Qué ideas centrales destacamos de los pensadores clásicos?
Ludwig Feuerbach: La religión es la esencia infantil de la humanidad; Cuando el ser humano da valor a Dios lo sustrae de su persona. El ser humano renuncia a su persona (Niega su condición humana); Dios no es un ser fisiológico ni cósmico sino un ser psicológico (es una creación de la mente humana);
Karl Marx: La religión ha de superarse para que el ser humano alcance la felicidad es decir que pase de lo ilusorio a lo real. La religión aliena al ser humano porque este crea a Dios y al hacerlo renuncia a sí mismo a fin de alinearse con el Ser Creado; la religión es buscada por las personas quebrantadas, adoloridas, sufrientes y pobres en espíritu. Tal condición da lugar a que, entonces, el ser humano niega su propia existencia.
Frederick Nietzsche: La fuerza que rige la conducta humana es el poder del inconsciente. Dios muere cuando no se le considera como el creador de todo, por tanto, no hay necesidad de la metafísica ni del más allá sino que nos concentramos en los asuntos de acá. Los valores y los postulados del cristianismo en esta perspectiva carecerían de validez. Entonces Dios es una sombra en el inconsciente de la gente por eso va a desaparecer. Lo que queda en lugar de Dios y la religión es el puro devenir. El eterno retorno
Sigmund Freud: La religión es un delirio colectivo la cual se origina en el desamparo infantil y de la nostalgia por el padre que no está, entonces el ser humano se inventa un Padre (es una ilusión). En el libro el porvenir de una ilusión, Freud presenta como el ser humano se rebela contra la cultura porque ésta le reprime y limita, entonces, se rebela para destruir esa cultura, en particular la religión. La religión es la neurosis obsesiva de la colectividad humana.
En cuanto al autor de la obra, pareciera que el mismo, deja entrever que sus premisas filosóficas acerca de la religión, la cultura y la personalidad coinciden con las perspectivas de los pensadores clásicos mencionados. Sin embargo, pudiéramos decir también, que de lo que se trata es de abrir la discusión a partir del devenir socio histórico en un intento por comprender la dinámica de las tragedias de vida humana.
En el segundo momento, para los efectos de nuestro aproximado análisis, podemos destacar lo siguiente:
En tal caso, el autor "sospecha" del papel que ha jugado la religión como función sanadora, liberadora y protectora. Quizás por ello, da cuenta de que la religión es como una estrategia colectiva para hacer frente al temor, al abandono y al desamparo. El Dr. Iglesias, entonces, expone que ante esa búsqueda del ser humano, presente en la evolución de la humanidad, con mayor fuerza, en la civilización occidental, la religión se crea como una estrategia para enfrentar el sufrimiento y el dolor de esta vida. Es por esto que el ser humano inventa la figura de Dios, quien ordena, quien protege, quien cuida. De allí que, el autor, afirma que la religión se apoya en la ignorancia, en el oscurantismo y en la tradición. Y por lo tanto encadena, ata. La religión es la sensación de hallarse vinculado a la totalidad del ser. La religión, por tanto, pasa a ser un aparato conceptual (cognitivo) con pretensión de orientación unificadora de la existencia Al respecto, el Dr. Iglesias, señala: "creer en Dios implica dejar de lado la inteligencia, la capacidad cognitiva del individuo y la capacidad de dar respuesta a los problemas que la realidad plantea." (pp. 293-294).
Un elemento que consideramos una invitación a la reflexión comprometida es lo que el autor señala como la paradoja de la religión; por una parte, en un intento de hurgar su beneficio en la existencia humana, destaca el sentido protector que juega la religión; por otro lado, hace ver que la religión llega ser patológica cuando ésta amenaza la integridad de la mente y de la personalidad.
No obstante, también destacamos como elemento de caracterización de esa "sospecha" presente en el autor, es el hecho de intentar comprender "hasta qué punto el ser humano necesita un marco de referencia, una base de creencia a la cual apegarse como fuente de seguridad acerca de la realidad que vive." (p.451)
Otro aspecto propuesto por el autor, es considerar que el ser humano está estrechamente vinculado con su padre y madre pero que en el proceso de crecer para poder llegar a ser feliz, debe individualizarse, ser autónomo para llegar a ser sí mismo.
Finalizando la obra, es posible encontrar una narrativa de esperanza por parte del autor, quien da cuenta de que la existencia del ser humano es una búsqueda eterna hacia la plenitud, el deseo de ampliar horizontes, la voluntad que aspira a más y mejor. Entonces, la religión no puede ser el único interés que mueve la sociodinámica humana; es por ello, que existe el anhelo por ampliar esos horizontes en un intento por complementar el cumulo de intereses y oportunidades que justifica el hacer crecer la propia humanidad.
Por tanto, no trata el autor de sustituir a Dios por el hombre, tampoco sustituir la religión por lo secular, ni endiosar al ser humano. Si no, que lo que se pretende es recuperar el poder del ser humano en sentido evolutivo. Es por ello que ampliar los horizontes es una invitación a otro tiempo, a la búsqueda del pan espiritual que brinda la cultura y el descubrir la propia fuerza del alma en el ser humano.
Para cerrar este dialogo reitero mi gratitud al Dr. Iglesias por el honor al concederme este espacio conversatorio. Extiendo mis más profundas felicitaciones al Dr. Iglesias por compartir su sabiduría al dar a luz este legado a la humanidad.
Paz,
* Texto leído en la presentación del libro La religión bajo sospecha
(Imagen tomada de Internet / Derechos reservados por el autor)
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