SEXO MILITAR Imprimir E-mail
Escrito por Lilia Ramírez   
Sábado, 29 de Mayo de 2010 10:28

"Escóndete, que mi Coronel ya te echó el ojo!!!..." Con estas palabras el teniente me tomó del brazo y me empujó hacia el elevador, yo no sabía de que hablaba, pero al ver la expresión en su rostro comprendí que esto era algo serio.

Minutos después ya en su habitación me explicó que "su coronel" me había visto en el vestíbulo del hotel, donde me hospedaba y que ya había tomado cartas en el asunto.

"Esta dedicido" me dijo, y ahora tienes que esconderte.

Vaya situación, iba de vacaciones y ahora tenía que arreglármelas para quedarme confinada por quién sabe cuántos días, con tal del que el dichoso coronel, no diera conmigo.

El teniente a quien conocí en uno de mis viajes, era un hombre muy apuesto, gallardo y miembro del Estado Mayor Presidencial que estaba al frente de un operativo en esa ciudad, ya que un evento internacional se daría cita días después.

Mi relación con este hombre de las fuerzas armadas se dio de una manera muy extraña, pero muy divertida, nos topamos en el restaurante del hotel solo cruzamos unas cuantas palabras y ya para la media noche eramos el alma de la fiesta como bailarines de pista acalorados y entrados en gastos.

Todo iba muy bien, comíamos juntos, nos reíamos, me platicaba algunas cosas de su trabajo y además dormíamos juntos a veces en su habitación o en la mía; no era un derroche en cuanto al sexo, pero se defendía, digamos que hacía su luchita, de repente se quedaba dormido y tenía un aspecto un poco extraño porque el corte militar y su copete lleno de spray "aqua net" le daban un aire de "quietooo..."

Hasta que el mentado corone fue a dar un viaje de reconocimiento, justo en la ciudad y hotel sede donde estaba "mi teniente", asi fue; cuando nos encontramos los tres, advertí en su mirada un gesto de poder y otro de sumisión en el teniente que cedió ante el grado militar del que le precede. El "botín" estaba en juego, o sea yo!..

Como saber que estos hombres se manejan con sus mujeres con grado y orden, esa cadena de mando que tienen que obedecer aún para su vida privada, ¿cual vida privada?...aquí no la hay, solo se cumplen órdenes. Ahora me explico por qué la cara de desesperación y el correr por el elelevador de "mi teniente" que me traía de un piso a otro, hasta lograr escabullirnos de "su coronel", quien mandó a un propio a buscarnos, pero nos "atrincheramos" en mi habitación hasta que "el enemigo" ya no estuviera cerca.

Las relaciones sexuales y la vida amatoria de las fuerzas castrenses no es un lecho de rosas, aunque ellos prefieren estar en el lecho tooodo el tiempo, no es posible, por sus actividades y por los "coroneles" que se les aparecen sin anunciarse.

Un militar cuenta con una expectativa de vida sexual corta pero intesa, según la plaza y actividad que le toca cubrir, como por ejemplo algunos miembros del Estado Mayor, como un Coronel que ahora es general del cual omito su nombre por razones obvias, me rescató hace mas de diez años en una gira de un presidente allá por el sur de país, me quede varada y sin dinero pues me dejó el avión donde iban "los chicos de la prensa", sin embargo esto me dio la oportunidad de conocer al coronel.

Días después entablamos una relación que giró en torno a oficinas, cuarteles y hasta un camión presidencial, que por cierto siempre hay uno de reserva por si el primero se descompone; estos hombres buscan cualquier momento para sus actividedes eróticas, pero con la la mayor discreción y cuentan para ello con sus subordinados, ya que saben de su poder y su jerarquía y con esto se sienten seguros, no así en el sexo donde algunos son un poco tímidos e inseguros.

Quiero compartir un texto con ustedes donde se habla de las relaciones sexuales en la Segunda Guerra Mundial, ya que me llamó la atención sobre todo como se dispararon las enfermedades venéreas y los personajes como las "victory girls" quienes ofrecían sexo gratuito a los héroes de guerra. A continuación un fragmento del texto que extraje del portal www.exordio.com . Hasta la próxima y les deseo Buen Sexo a todos y todas.

"En Europa, Los soldados de Estados Unidos, desde el Día-D hasta el fin de la guerra, recibían 4 condones mensuales, cantidad que era considerada insuficiente por los oficiales médicos. Durante la ocupación de Italia, tres cuartas partes de los soldados estadounidenses tuvieron relaciones sexuales con mujeres a razón de una a dos por mes. El 60% de ellos pagaban con dinero y el resto con raciones de comida o nada. Los estudios demostraron que menos de la mitad usaban condones. Esta promiscuidad dio lugar a la proliferación de enfermedades. De igual forma ocurrió en Alemania, donde el sexo era un bien del mercado negro con el que se comercializaba el intercambio de objetos, comida, cigarrillos o bebidas alcohólicas. La promiscuidad resultante ocasionó un alza en el número de casos de enfermedades de transmisión sexual.

Hay que resaltar que en el frente de batalla, rara vez las fuerzas regulares occidentales cometieron abusos contra mujeres locales y cuando ocurrió, se trató de casos aislados y no una práctica común. Por el contrario, en el Frente del Este, particularmente por parte de los soviéticos, la violación y el robo eran considerado oficialmente un premio al cual tenían derecho los soldados

Victory Girls

En Estados Unidos, surgió la moda de las "Victory Girls", que eran aquellas mujeres que facilmente recompensaban con sexo al soldado que regresaba del frente de guerra, como si fuera un "deber patriótico" el hacerlo. La atracción que esas mujeres sentían por los hombres en uniforme, muchas veces las llevaba a la prostitución. En 1942, en una conferencia de la American Social Hygiene Association, se llegó a la conclusión de que la promiscuidad entre adolescenntes menores de 21 años y aún menores de 19 años, llegaron a practicar la "delincuencia sexual, de caracter no comercial... buscando aventuras y socialización." Médicos militares, preocupados por el incremento de las enfermedades venereas dijeron, "Mientras las madres están ganando la guerra en las fábricas, sus hijas la están perdiendo en las calles." "Las mal llamadas "victory girls" generalmente era mujeres buscando relaciones sexuales para exprimentar el amor libre en nombre de un patriotismo mal entendido. Sin embargo, también podían tratarse de mujeres que sin llegar a tener relaciones sexuales estaban experimentando la libertad social en la época de guerra, (un preludio de la liberación femenina de la posguerra). Un número importante de esas mujeres eran casadas." Sólo un 33% de 210 mujeres detenidas en una sola ciudad, con cargos de atentar contra la moral, eran solteras.

(Imagen tomada de Internet / Derechos reservados por el autor)

 

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