header

John Lennon

Sir John Winston Onno Lennon

REBELDÍA AFORTUNADA

La misma rebeldía que pudiera sentir cualquier adolescente, desposeído de sus padres desde la infancia.

Afortunada al contar con parientes que, aún con sus defectos, le brindaran un hogar que lo librara del horrendo modelo británico de orfandad.

La misma rebeldía que pudiera sentir cualquier estudiante del nivel escolar medio, extraído de la clase trabajadora y con un mínimo de conciencia social; ante una sociedad hipócrita, de moral múltiple.

La misma actitud cínica que este medio pudiera generar, pero con una gran diferencia: Un enorme talento: Talento artístico, talento para adaptarse, para reconocer y encontrar el momento oportuno; para sacar el mejor partido de las dificultades, de su propia rebeldía, es decir: el talento que da la inteligencia.

Afortunada porque además contaba con un buen físico.

Lennon trasgredió todo lo que pudo, movido por el motor que encendiera su rebeldía, ante el desplome de sus primeras expectativas:

Trasgredió los designios familiares al dejar la escuela y lanzarse al mundo de la música.

Trasgredió la moral puritana al dejar embarazada a Cynthia antes del matrimonio.

Trasgredió los designios de Epstein al casarse en secreto pero luego revelarlo, para acallar rumores de preferencias con el empresario; y trasgredió los parámetros morales de muchos al alejarse de Cynthia y su hijo Julian, sin importar las posibles semejanzas de esto último con su propia historia...

Dado su perfil, no podía esperarse que siguiera ni con Cynthia, ni con los Beatles (ni siquiera con Yoko) para siempre.

La visión oriental de Yoko, diametralmente opuesta a la decepcionante experiencia con los conceptos de "gurú de India" y "empresario europeo", no podía haber llegado en forma y momento más oportunos: Su astucia empresarial, su filosofía concreta, su arte que rayaba en lo minimal, fueron la respuesta justa al hastío generado en Lennon por los excesos circundantes.

Más que suficiente para satisfacer la rebeldía de transgredir una vez más lo establecido.

Afortunada porque en ella encontró, aunque con altibajos, cierta calma, sin perder rebeldía ni libertad; ya que de cualquier modo, el elemento pacifista, seguía siendo una fascinante promesa de trasgresión.

Un desapego final era la reacción lógica de su rebeldía, ante la fama y la figura idealizada del artista, del ídolo, de ése ideal que se forjó Mark Chapman: esa desmesurada expectativa a la que suelen aferrarse los desesperados...

Trasgresión al modelo de la superestrella que reparte autógrafos.

Trasgresión finalmente mortal.

Rebeldía lúcida, inspirada, afortunada: John Winston Lennon, quien a partir del 22 de abril del 69, trasgrediendo su propio machismo se hiciera llamar: John Onno Lennon, siendo reconocido oficialmente como Sir John Winston Onno Lennon, murió de forma trágica, como suelen hacerlo las grandes estrellas:

Bajo la cegadora luz de un fogonazo...

fogonazo de estrellas

que aún resuena sobre la partitura de las tragedias musicales.

 

         (A LA CIUDAD QUE VIO TRIUNFAR Y MORIR A JOHN)

                           He visto tu retrato en el fondo del día

                                             Erguida ahí

             como esos hombres y mujeres tan bellos y arrogantes

                             que ni ganas me dan de conocer

                                   Tampoco eres tan nueva

                   y entre el oscuro bombardeo de imágenes

                                             tu rostro

                                             se diluye

                              como el recuerdo antiguo

                           de alguna prostituta callejera

                                   Prefiero el suelo

                                 el aire contaminado

               el cielo denso de una mañana londinense

                  a transitar tu acera de brillante basura

                  repleta hasta las tetas de los "himnos"

                               slogans y carteles

          que triunfalistas brotan de tu decrépita quijada

                             Tus cañerías rebosan

                                   se alimentan

                           de orgullos aplastados

                         de espejismos enfermos

                          y muertos que lamentan

                                 NO estar vivos

(Imagen tomada de Internet / Derechos reservados por el autor)

Ningún infierno para los jóvenes

 

 

"Cuentan que en la noche del centenario de la Revolución Mexicana

a la mujer desnuda que monta el caballo negro se le vio salir

de una balacera cruzada entre sicarios y soldados.

Dicen los que la vieron que llevaba una herida en el pecho

y lloraba de soledad y de rabia." Xavier Araiza

Todorov define la conmemoración como uno de los lugares de la memoria.[1] En este rubro se encuentran inscritas las conmemoraciones oficiales tanto como aquellas que la sociedad, a través del tiempo y el recuerdo, decide colocar en la memoria colectiva para no olvidar. Para eso sirve la memoria, para no olvidar fechas o personas significativas para la historia de los pueblos; para recordar que la historia es un proceso en el que han existido sucesos y personas que deben ser traídos a la memoria con la finalidad de aprehenderlos y, tal vez, de este modo, aprender de ellos. Ya que "los individuos y los grupos tienen el derecho de saber, y por tanto de conocer y dar a conocer su propia historia".[2]

Una conmemoración que pareciera ajena al México actual es la del asesinato de John Lennon. Una fecha que recuerda el violento fin de uno de los paradigmas del movimiento pacifista mundial quien, opositor de las guerras, incluida la de Vietnam, consiguió una gran influencia en la juventud de los años sesentas a través, sobre todo, de su música con la cual realizó conciertos a favor de la paz en la década de los setentas cuando se convirtió en un declarado activista del pacifismo. El haber sido declarado persona non grata en Nueva York y haber sido objeto del escrutinio del FBI, no impidió que Lennon continuara su lucha por la paz. La letra de algunas canciones como "Give peace a chance", escrita por Lennon a finales de los años sesentas -en la que critica a obispos y ministros pidiendo revolución, integración y evolución- se convirtieron en símbolos de protesta enarbolados por grupos de jóvenes activistas como los de Pretty Village y Pretty Flame o los que acudieron a la manifestación en Washington, en 1969, contra la guerra de Vietnam. Todavía, en 1991, Yoko Ono, la interpretó como una respuesta a la guerra del Golfo junto a otros artistas. "Power to the People" fue otro ejemplo de ello. Sin embargo, fue "Imagine" (1971) la letra que se convirtió en un himno de paz, unión y hermandad entre los hombres de todo el mundo; en una petición de respeto a los sueños, a la alegría y al derecho a la armonía y a la vida al proponer que no haya "nada por lo que matar o morir."

Aunados a la conmemoración del asesinato de Lennon se presentan algunos infiernos terrenales, de esos tan temidos por el artista, que amenazan la paz y la vida de los jóvenes mexicanos a finales de este 2010. El día 20 de noviembre en que se conmemora el centenario de la Revolución mexicana, aunque las autoridades gubernamentales hayan decidido trasladar –con quién sabe qué extraños fines- el festejo del día 20 al 17 de noviembre, estudiantes del Distrito Federal y de Ciudad Juárez, Chihuahua, marcharon en protesta por la cada vez más evidente militarización del país y contra los abusos militares en contra de la población civil –que no contra la delincuencia organizada-. Marcharon en contra de la ola de asesinatos perpetrados por la milicia y por miembros de la delincuencia organizada en contra de jóvenes que, sin deberla ni temerla, sorprendidos en centros de reunión, diversión o estudios, han sido vilmente masacrados como en las más cruentas películas de gángsters. En Ciudad Juárez los feminicidios se han convertido en juvenicidios. Pareciera que el enemigo no son sólo los miembros del narcotráfico sino también la juventud mexicana que con su brío pudiera intentar alguna transformación en este país que pasa por la peor crisis económica de los últimos setenta años de acuerdo con la opinión de analistas económicos y empresarios quienes aseguran que, desde los años 30, no se vivía en México una crisis como la actual.[3] De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), creado en el 2004 para medir la pobreza, el nivel de pobreza en México, al finalizar el gobierno del presidente Vicente Fox, era del 47%. Sin embargo, este mismo organismo prevé que las cifras de la medición, en 2010, se inclinen gravemente hacia arriba. Ana Jiménez en un análisis sobre la pobreza en México señala que "Es irónico como mientras la pobreza va en aumento, el gasto corriente del gobierno presenta una tendencia al alza en los últimos años [...] no debemos olvidar que México ha tenido una mayor recaudación este año y que los mayores recursos han servido sólo para pagar prestaciones y remuneraciones de funcionarios públicos."[4]

El desempleo y la inflación, aunados al alto grado de violencia que aqueja a nuestro país, han provocado el descontento de los jóvenes que, sin tragarse la píldora de no celebrar el 20 de noviembre conformándose con tirarse en un sillón a ver la televisión o a soñar con alguna de las maniqueas Iniciativas México, decidieron lanzarse a las calles a manifestar su descontento por la muerte de sus compañeros de escuela y otros más cuyo único delito fue intentar alejarse de la droga o, simplemente, estar en el lugar equivocado cuando un grupo de sicarios, o de militares, para el caso da lo mismo, decidieron descargar sus armas porque se encontraban realizando un operativo o porque los jóvenes no obedecieron las órdenes de algún miembro de la milicia como en varios casos ha sucedido no sólo con jóvenes sino también con niños que viajaban en compañía de sus familiares y que tuvieron la mala suerte de pasar por uno de los tantos retenes que hoy abundan en las carreteras y caminos del país. Ellos decidieron no permanecer impávidos sino decir lo que pensaban de manera pacífica. La cita ocurrió en la estación del metro Sevilla, con la intención de no obstruir el tránsito vehicular ni agredir a terceros, para de ahí dirigirse a la explanada del Museo de Antropología e Historia en la ciudad de México desde donde partiría la marcha hacia el Ángel de la Independencia en Av. Reforma.[5] La respuesta ante la expresión del enojo estudiantil fue, otra vez y paradójicamente, la violencia por parte de las autoridades locales y federales. La presencia de granaderos que reprimieron la manifestación de los estudiantes de la recién creada Coordinadora Estudiantil. De acuerdo con la crónica de Mario Sinaí,[6] uno de los jóvenes que acudió al encuentro, desde el Museo de Antropología partió un centenar de estudiantes hacia el Ángel de la Independencia hasta llegar al Hemiciclo a Juárez para leer un pronunciamiento de solidaridad con los jóvenes de la Asociación Juarense Estudiantil en el marco de la Jornada de Lucha Nacional contra la Militarización y la Violencia. La crónica de los sucesos de Mario Sinaí señala que, primero, fueron cercados por la policía capitalina la cual les impidió el paso. Sin embargo, a pesar del cerco, los estudiantes avanzaron y en la glorieta del Ángel fueron recibidos por cuarenta granaderos que con toletes y patadas los arrinconaron. A ellos se sumaron otros doscientos granaderos y policías más que llegaron después. Los jóvenes denunciaron los hechos por vía telefónica a medios virtuales como Facebook consiguiendo, a través de una llamada de gente del Gobierno Legítimo a la Secretaría de Seguridad Pública del D. F., el cese de las agresiones contra los estudiantes que aseguran: "La revolución ya comenzó... No nos silenciarán ni nos pararán..." Mario Sinaí señala, en comentarios posteriores a la crónica difundida en Facebook: "La idea es que el movimiento crezca... ya estaremos discutiendo, analizando y generando nuevas propuestas de acción y unidad."

La Asociación Juarense Estudiantil también se encontraba realizando actos de protesta. Adrián Fuentes Luján, estudiante de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, fue secuestrado durante dos horas por agentes de la Policía Federal quienes, el 11 de noviembre, encontraron en su teléfono celular fotografías de la manifestación realizada el 29 de octubre en repudio a la militarización de las calles chihuahuenses en la que resultó herido de bala por parte de policías federales el estudiante Darío Álvarez Orrantía. Adrián Fuentes anunció, el 20 de noviembre, que se llevarían a cabo acciones conjuntas y simultáneas en Ciudad Juárez, Distrito Federal, Guadalajara, Monterrey, Guanajuato, Los Ángeles y El Paso, Texas bajo el lema: "Por una vida sin miedo, una revolución sin armas." En una nota periodística, publicada en el diario La Jornada,[7] Adrián narra como fue obligado por los federales a poner su mano sobre una pistola para que sus huellas digitales quedaran impresas y como fue presionado para obtener información acerca de su familia y amenazado con cortarle un dedo y "rafaguear" a su familia. El joven considera que México está viviendo un estado de excepción producto de una política fascista que tiene por objetivo el "juvenicidio" toda vez que los jóvenes mexicanos están conformando frentes y organizaciones en contra de la cada vez mayor militarización del país.

Pareciera que hoy, como en los sesentas, cuando los jóvenes de diversas partes del mundo –México entre ellas con el movimiento estudiantil de 1968 que trajo consigo otra fecha conmemorativa: la de la masacre de estudiantes perpetrada en Tlatelolco en el mes de octubre- han decidido organizarse y protestar en contra de la violencia que la fallida política gubernamental de Felipe Calderón ha traído consigo. Las consignas de paz de Lennon podrían signar las peticiones de estos jóvenes que sólo piden el fin de "una guerra que nadie quiere y en la que estamos sumergidos cotidianamente", como señala Adrián Fuentes. La revolución que Lennon mencionaba en su "Give peace a chance" pidiendo una oportunidad a la paz, aparece hoy en la boca de jóvenes como Adrián que se manifiestan "Por una vida sin miedo, una revolución sin armas." ¿Será que la voz de los jóvenes pueda ser escuchada? ¿O tendremos, como en 1968, el inicio de una guerra contra la juventud mexicana cuyo único delito es defender su derecho a vivir? Lennon mencionó alguna vez que escribir sus canciones era como "volver al comienzo". Yo me pregunto si México está volviendo al comienzo o está, más bien, comenzando un peligroso retroceso hacia los errores cometidos en el pasado por parte de las autoridades gubernamentales ante los justos y pertinentes reclamos de la sociedad. La historia parece que se repite... Y lo que para unos es memoria de denuncia, ligada a las demandas por resarcir daños, para otros es memoria de elogio que no contiene exigencias sino sólo representaciones[8] susceptibles de diluirse en el olvido; todavía más si se les atribuye un día, sacado de la manga, que no es el oficial. Pretender el olvido o la dilución de la memoria histórica no es un acto inocente. La celebración de las fechas históricas es también un espacio de reivindicación de las demandas sociales y no sólo de la conmemoración de los hechos originales. Y siempre hay alguien a quien no le interesa escuchar demandas sino mantener guardada a la sociedad, apanicada por la violencia, en los espacios privados. El hecho de que los jóvenes mexicanos estén saliendo a las calles a protestar es un acto del que Lennon estaría orgulloso, pero que a los enemigos del verdadero desarrollo y crecimiento económico de México incomoda. La acción de estos jóvenes conlleva un discurso ético y político no compartido por los enemigos de la vida y la paz. Mientras unos quieren recordar otros quieren olvidar. Mientras unos demandan el respeto a la vida otros ordenan matar. Una de tantas contradicciones que la actual clase política, "dirigiendo al país", insiste en vender al pueblo mexicano como la única realidad posible para las generaciones actuales y venideras. Una puerta al infierno del que algunos ya se previenen construyendo búnkers. Lástima que la mayoría del pueblo de México no tenga los recursos para poder huir del infierno.

[1] TZVETAN Todorov, Los abusos de la memoria, Ed. Paidós, Asterisco, p. 56.

[2]TZVETAN Todorov, op. cit., p. 16.

[3http://www.avizora.com/atajo/informes/mexico_textos/0026_mexico_la_peor_crisis_economica_en_70_anos.htm, Nájar Alberto, "México vive 'la peor crisis en 70 años", Atajo. Periodismo para pensar, 22 noviembre 2010.

[4] http://www.laeconomia.com.mx/pobreza-mexico-2010/, Jiménez Ana, "Pobreza México 2010", La Economía, 22 noviembre 2010.

[5] Acción en Defensa de la Juventud/Coordinadora Estudiantil, "Acto en el DF contra abusos, y militarización del país", "El Correo Ilustrado", La Jornada, Sábado 20 de noviembre de 2010.

http://www.jornada.unam.mx/2010/11/20/index.php?section=correo, 22 noviembre 2010.

[6] Sinaí Mario, "Coordinadora Estudiantil, intento de represión por Gob. Federal y Local", Notas de Mario Sinaí, Facebook, Domingo 21 de noviembre de 2010.

[7] Camacho Servín Fernando, "Jóvenes de Juárez repudian militarización. Hoy, protesta simultánea en 7 ciudades", La Jornada, Política, Sábado 20 de noviembre de 2010.

http://www.jornada.unam.mx/2010/11/20/index.php?section=politica&article=010n1pol, 28 de noviembre de 2010.

[8] ALLIER Montaño Eugenia, "Presentes-pasados del 68 mexicano. Una historización de las memorias públicas del movimiento estudiantil, 1968-2007" en Revista Mexicana de Sociología 71, núm. 2 (abril-junio, 2009), Instituto de Investigaciones Sociales, UNAM, 2009, p. 310.

(Imagen tomada de Internet / Derechos reservados por el autor)

Lennon y la música de protesta

La música, además (o por ello mismo) de ser una forma de expresión, ha tenido históricamente el potencial para influir en los acontecimientos políticos y sociales, especialmente cuando resume el sentimiento de una época, una identidad o un proyecto. Los ejemplos abundan: la música popular ha sido medio de transmisión del pensamiento político, de la sátira, y de la protesta, ya sea de forma clara o sibilina. Desde los trovadores a canciones como "Al alba" del español Luis Eduardo Aute.

Un ejemplo de esta unión entre música y política la representó el John Lennon solista, músico, y activista. Sobre esta faceta de su vida y obra me centro aquí, a sabiendas de que es sólo una de lo que él fue y representa.

Nací casi un lustro después de que Lennon fuera asesinado. Lo conozco, pues, como parte de la Historia. Por ello es que me interesa especialmente la forma en que su legado de música de protesta ha sido transmitido a mi generación, cómo es entendido y cómo es utilizado (mal o bien) en la actualidad. Esencialmente, considero que dicho legado está en disputa. En primer lugar, porque su ejemplo como músico pop (y popular) activista no ha sido seguido por la mayoría de los músicos actuales; y en segundo lugar, porque su música se ha comercializado al grado de usarse en campañas que son la antítesis de los ideales lennonistas. Me explico mejor:

Música pop y músico popular en protesta: un ejemplo no seguido

Músico y compositor famoso, Lennon no dejaría de ser nunca un "hijo de la clase obrera". Más que una estrella del pop o del rock con un súbito despertar pacifista y utopista, Lennon fue un hombre comprometido (por medio de su vida y obra) con los derechos humanos, la resistencia hacia el mal gobierno y con la protesta contra la guerra y el odio. Un artista cuyo triunfo en la sociedad capitalista de los 60 parece haber profundizado (que no revelado) su sentido de disgusto hacia la misma, como apunta Joe Auciello en el Socialist Action Newspaper.

Lennon fue una estrella de la música que, en lugar de sentarse cómodamente en la cima del mundo de la fama, se dedica a ayudar a crear un mundo mejor. Un hombre cuya juventud rebelde halla su expresión en la música rock y cuya madurez la encuentra en la mezcla de música y protesta social: en la rebeldía política. Debido a su celebridad como ex-Beatle, Lennon tuvo (y aprovechó) la oportunidad que le brindó su posición para influenciar a toda una generación entera. Sus canciones convertidas en himnos como "Give Peace a Chance", "Imagine" y "Power to the People" fueron cantadas en marchas y manifestaciones, en las que él a menudo participó. Es decir, Lennon fue un artista pop y popular, pero fue mucho más que eso.

No fue el único. En los 60 y 70, entre los músicos que protestaron contra la guerra de Vietnam y contra el gobierno estadounidense, había músicos muy populares. No sólo Lennon, sino los Rolling Stones ("Street Fighting Man") o Bob Dylan ("Masters of War") compusieron e interpretaron música en este sentido.

En la actualidad, en cambio, si se escucha la música más popular de los Estados Unidos (y de México, para el caso), pareciese que el mundo va mejor que nunca. Pienso inevitablemente en el "shalalá" y el "futuro milenario"... con varias decenas de millones de pobres.

La inmensa mayoría de artista pop de hoy no tiene nada que decir. Tenemos gobernantes tan infames como los de hace 40 años pero, fuera de algunas excepciones, las letras del pop actual son inocuas políticamente, por decir lo menos. Las más fomentan un apoliticismo brutal (tan correcto, tan clase media). El mensaje general, siguiendo al escritor Marc McDonald para OpEdNews, es: "Se apolítico. No uses el cerebro. Se un buen pequeño consumidor" ¿Cobardía de los músicos para no dañar su futuro económico o indiferencia? Al final, un reflejo fiel de otro negocio: los medios masivos de comunicación.

Las estrellas de la música (y que se presentan como tales) cuando llegan a protestar lo hacen por alguna causa políticamente correcta, sin trasgresión, sin correr riesgos. Me viene a la cabeza Alejandro Sanz y su teatrillo de preguntar vía twitter a Hugo Chávez si podía ir a cantar a Venezuela, de pedirle permiso. ¿Alguien cree que el gobierno caribeño considera a Sanz una amenaza? O bien: ¿alguien cree que Sanz realiza este acto de victimismo voluntario por ser un cruzado por las libertades y no para ganar popularidad en una época yerma? No hay punto de comparación con el compromiso de John Lennon. Su ejemplo, el de una música arriesgada, rebelde, valiente y creativa no ha sido seguido, de nuevo, más que por algunas excepciones.

La mercantilización de la música de protesta de Lennon: un riesgo

Ahora mismo, para buena parte de la cultura popular, Lennon aparece privado de su activismo político. Se le despoja de su pasión por la paz y la justicia, destacando más su elemento del soñador e idealista. No es algo extraño: las interpretaciones son como un espejo de quienes las realizan. Y mientras más lejano se encuentre su origen, más pueden distorsionarse sin parecer algo especialmente chocante. Este es uno más de los peligros que corre el legado de la música de protesta de John Lennon.

Tomo el ejemplo que analiza Jaclyn Nardone, en su artículo "John Lennon's political lyrics in popular culture: from resistance and activism to incorporation and commodification", el de la canción "Revolution" (interpretada por los Beatles, pero escrita por Lennon).

Esta canción, hecha para inspirar la lucha contra la injusticia y contra los desmanes de los poderosos, exploraba ciertas ideas con la meta de cambiar al mundo a mejor. Sin embargo, hace algunos años fue re-contextualizada, edulcorada, desnudada de su contenido político y emancipatorio vía su integración en una campaña publicitaria. Ha querido ser vuelta a convertir en himno, pero de la mercantilización de la cultura y del deporte.

En la campaña publicitaria aludida (de la marca Nike) se promueve el ejercicio y un tipo especial de calzado, no la paz. La única revolución que nos sugiere es la que supuestamente representan los nuevos tennis Nike y su diseño. No hay nada político, y menos revolucionario en el mensaje que manda. Se ha despolitizado a la canción y ha sido usada como mera estrategia de venta para promover un producto por medio de lo que es parte ya de la cultura popular: la música del ex-Beatle. Su legado pasa del idealismo y compromiso político a la cruda realidad comercial.

Tal como teoriza Dwite McDonald, en esta época la cultura se produce como cualquier comodity. Se manufactura, se hace en masa, y en ese proceso, pierde su valor y significado original (lejos se encuentra esta visión de la "cultura popular" de lo que Lennon consideraba una cultura y una música auténticamente para el pueblo... que revolucionara los pueblos, si se me permite el arrebato nietzscheano).

La música de Lennon se asimila a una cultura mainstream que eleva el consumo y la ostentación de ciertas marcas a la categoría finalidad vital. En esta "revolución" de la ganancia y la mercantilización, la sensibilidad de Lennon se pierde. Sea esta política, ética o filosófica. ¿Quién puede dudar de la contradicción de campañas como esta con el mensaje de Lennon al saber, por ejemplo, del involucramiento de Nike con el trabajo de niños, la explotación y las violaciones de derechos humanos en fábricas de China, Indonesia, o Vietnam? ¿Qué tiene que ver ello con libertad, justicia, o paz?

Nike representa inapropiadamente la ideología y la música de Lennon, pero es botón de muestra de la negativa tendencia a usar sus letras y melodías en campañas que defienden el hiperconsumismo. Un ejemplo de "incorporación cultural", de una síntesis perniciosa. Se quiere incorporar a las mayorías a un consumo cultural basado en los intereses del dinero por medio de la música del artista a quien este dossier se dedica, y por medio de ello se le degenera.

Un legado mejor utilizado: algunos ejemplos

No todo el uso de la obra de Lennon en los últimos años ha dejado atrás el espíritu de rebeldía y resistencia que lo caracterizaron en vida. Hay algunas muestras de ello que, aunque menos radicales y transgresoras, hacen pensar que la creatividad y el espíritu de Lennon han influenciado a algunos de nuestros contemporáneos. Las considero una nota de optimismo.

Su canción "Instant Karma (we all shine on)" inspiró el disco "Instant Karma: Save Darfur"en 2007. Aministía Internacional utilizó en su campaña el poder de la música de Lennon (cuyos derechos fueron cedidos por Yoko Ono) y las voces de algunos artistas (como los mexicanos Jaguares) para inspirar a millones de personas preocupadas por crear consciencia sobre la necesidad de detener las graves violaciones de derechos humanos en ese lugar de África.

Un año más tarde, en 2008, se lanzó la campaña "Imagine there's no hunger" para beneficiar a WHY, una ONG abocada a luchar contra el hambre y la pobreza en Estados Unidos y alrededor del mundo,convencida de que la solución de estos males está en las organizaciones de base y la acción popular. Yoko Ono, de forma análoga, donó la canción "Give peace a chance" a esta causa.

No quiero dejar pasar la oportunidad de mencionar aquí que en el campo de la academia, aunque aún de forma incipiente, el legado de protesta musical lennonista se está convirtiendo en materia de estudio. Tengo noticias de una revista ("Music and politics" de la Universidad de California, en Santa Bárbara), y de al menos un curso universitario en los Estados Unidos sobre "Historia de la protesta musical en Norteamerica", donde esta faceta del ex-Beatle cobra vida de nuevo y alienta a jóvenes estudiantes a reflexionar sobre esta unión de música y política y quizá hasta de imitarle. Todos estos ejemplos me hacen pensar que, si bien el ejemplo de Lennon no es seguido por los grandes ganadores de la música popular actual y algunas de sus canciones se han utilizado para proyectos que seguramente le habrían asqueado, aún hay lennonistas dispuestos a preservar su legado

(It will) "shine on"

Lennon no fue un político ni mucho menos un teórico social. Fue un extraordinario músico que buscó por medio de su talento y por medio del activismo que descubrió en su madurez, responder a la necesidad de transformar el mundo en un lugar más justo y fraterno. Un idealista, estaba convencido del poder de la imaginación para llevar a cabo esta transformación. Utópico o no, este pensamiento puso a Lennon y a su música en el campo de batalla desde la izquierda contra las manifestaciones de la barbarie encarnadas por Estados y gobiernos represores en los años 60 y 70. Y ese es el ejemplo que hay que emular. A 30 años de su muerte, la figura de Lennon sigue viva, para bien o para mal, vía la cultura popular. Artista legendario, el futuro de su legado ahora se debate entre el consumismo y la rebeldía. En cualquier caso, su música por sí sola seguirá brillando (e iluminándonos) por muchos años más.

El ladrón del arco iris

En el mes de octubre del presente año fui invitado por Alfonso Teja a su programa Frecuencia Tec, ahí intercambiamos puntos de vista acerca de la biografía de Lennon. Pero hubo una pregunta que me pareció profética ¿Crees que John logro su sueño de convertir su vida en una obra de arte? Le respondí que si puesto que esta no dependía de ventas y mas ventas sino de los encuentros intergeneracionales que se identifican con su propuesta política por la paz. Esto lo menciono porque al día siguiente del programa 27 de octubre, la prensa inglesa daba a conocer el diseño de una moneda de oro conmemorativa con el rostro de John Lennon. Vaya una gran coincidencia.

 

Una pincelada biográfica.

John Lennon el niño maldito de Liverpool realizo sus estudios de primaria en la Quarry Bank High School esta era una escuela típicamente inglesa y tradicional el emblema de dicha escuela decía: "Ex Hoc metallo virtutem", mas o menos es traducible en los siguientes términos en ingles: "from this rouge metal we forge virtud". Claro en español podría ser algo así como: "Desde el rojo profundo del metal se funde la virtud". Esta frase ilustra muy bien a Lennon porque el muy pronto había abierto su corazón a un mundo de incertidumbres y crueldades a la edad de cinco años. Desde esta edad John ya había demostrado aptitudes para el arte, el idioma ingles, matemáticas y ciencia. De altas calificaciones que llego a obtener en estas áreas pronto empezó a tener niveles bajos en ellas. La verdad es que su vida inicio un proceso de conductas "problemáticas", es decir; a ser inconforme ante todo aquello que no lo consideraba justo. Así su comportamiento empezó a deteriorarse su disciplina escolar a tener interrupciones debido a ello las autoridades escolares y la tía Mimi se preocupó y decidieron tomar decisiones respecto a lo que le vendría bien en el futuro al Reverendo Fred.

Que diría Beethoven si nos viera bailar rock and roll.

John muy temprano aprendió a tocar la harmónica las canciones populares de ese momento eran: Frankies Lanes, Cool Water y Johny Rays, Walking My Babey Home y The Little White Cloud that Cried, eran ritmos de baladas dulces y nostálgicas, su primer armónica con la que ensayaba estas canciones afuera de los bares de su ciudad natal se la había regalado el tío George quien había observado talento para dicho instrumento, además de unos pulmones que eran tan grandes y profundos como sus gritos.

Lennon siempre fue un devoto del sonido del rock americano de Ténesee: le apasiono tanto Rock Around the Clock (Rock alrededor del reloj); como también se identificaba al igual con la rola de Elvis Presley: Heartbreak Hotel (Hotel de los corazones rotos); veía en ellas una conciencia colectiva, algo así fue lo que lo inspiro a seguir en mucho los pasos del rey del rock and roll, rolas como: Blue Suede Shoes, Hound Dog, Dont Be Cruel, Love Me Tender, Too Much y All Shook Up. Lo marcaron tanto que su obra musical así lo evidencia sobre todo en su último álbum: Doble Fantasía.

No dudaba que con el tiempo y un poco más de ensayos de guitarra podría llegar a ganar no solo el sueño americano sino también un millón de dólares al igual que Billy Haley y Elvis Presley. John siempre tuvo unas ideas fantasiosas respecto a la cultura americana tenia impresiones sobre el cine de Hollywood especialmente sobre los films de vaqueros y gansters, se la pasaba imitándolos hasta orinarse de risa, además los Estados Unidos de la Gran América exportaban viejas nuevas novedades como: la coca cola, pantalones blue jeans, lo cual era ya una evidencia que USA se iba a convertir en el paraíso inmediato para obtener automóvil rápido, comida rápida, dinero rápido y por supuesto mujeres rápido, era una sociedad mas permisiva infinitamente mas excitante que la inglesa. Además el rock parecía representar la quinta esencia del sueño americano. La constante exportación de USA a Europa de viniles de 45 r de rockabilly y de rithmen and blues era una influencia a la que no se podía escapar no solo el sino toda su generación y fue tal el entusiasmo que persiguió con pasión su intuición de rebelde con causa y o sin ella.

La salvación de Lennon fue el acceso que tuvo a radio Luxemburgo: el programa de The Jack Jackson Show, porque ahí pasaban a otros músicos jóvenes como: Gene Vincent con su "Be Bop a Lula" la cual se convirtió en una de sus favoritas. Unos amigos le introdujeron el gusto por los cantantes negros de rock como: Little Richard desde los tiempos del los Quarry Bank el cual fue devorado como si fuera a ser el ultimo rockero del planeta. Sin embargo, su gusto por Chuck Berry y Budd Holly eclipsaron pronto su obsesión por el rock and roll. La indumentaria de estos ídolos hicieron comprender a John el concepto por lo "fashion" casi Edwardiano, así que pronto dejo la pinta del Teddy Boys (rebelde sin causa vestido de cuero negro) porque de alguna manera lo fashion incluía mas botones en la chamarra y esta podía ser de dos colores negro y azul colores que tanto le gustaron, además de lo luminoso y variado de los zapatos quizás era una forma de colores convencionales digamos respetables respecto a lo que había sido en el pasado, hay que decir que el color negro con el cielo griceaso azulado nublado de Liverpool siempre había sido una señal sombría, Lennon lo diría mas tarde cuando se refería al bombardeo alemán que sufrió esa ciudad a su nacimiento.

El movimiento de los tedy boys pronto empezó a hacer cambios porque también este concepto era un sinónimo de delincuencia juvenil y a pesar que toda la generación de John se identificaban con ese modo de vida fue precisamente ese viejo estilo de vida adolescente marginado que lo hizo sobrevivir en Hamburgo y defenderse de los extorsionadores de la mafia de la escena rockera alemana.

Sin embargo, pronto este proceso de transformación se convertiría en un mensaje irónico para la sociedad británica eventualmente se fue adoptando una imagen llamada hippie que consistía traer el pelo largo y realizar actividades contraculturales que reintroducía después de cierta decadencia una suerte de contemporaneidad escandalosa sobre todo el ir a contra corriente, pues el comportamiento tanto de la monarquía como de los lideres políticos mundiales en general que no dejaban de hablar de las necesidades bélicas e utilizar y lanzar a los jóvenes a un destino macabro hacia de Lennon un opositor natural a toda aquella basura..

Claro, la tía Mimi acepto y lo empujo por esas novedades fashion e incluso basta ver las fotografías de los Quarry Bank para verlo que buscaba parecerse a Tony Curtis (recién fallecido) el estilo de su pelo y la trompa de elefante llena de vaselina, esta era solo una moda pasajera de hecho después dirá que solo fue un momento patético de muchos que vendrían en su vida. Luego vino lo de Marlon Brando se entusiasmo tanto con la película "el salvaje" que adopto el estilo al grado de imitarlo totalmente solo que le faltaba la moto que en aquellos años representaba un símbolo de libertad, la cual Lennon buscaba afanosamente sin lograrla obtener. Podría decirse que fue esta frustración o bien una sublimación que lo llevo a dedicarse por completo a la música y a la poesía.

Hay una especie de imaginativa que despertó con mayor fuerza el instinto rockero de John y fueron las canciones: Rock Island Line, Wabash Cannon Ball, Cumberland Gap, de Lonnie Donegan este es y fue el músico mas significante de esos años para la ola inglesa, pues llego a influenciar a miles de teenagers y años después aun se le consideraba el abuelo de los Punk Rockers un músico profesional que hacia una especie de acercamiento con la música pop algo novedoso para aquellos años.

Julia su madre también tuvo mucho que ver en su proceso artístico ella fue la que lo encamino hacia el banjo le enseño a tocar una rolita de Fats Domino: Aint That a Shame, y por supuesto los acordes de la canción mexicana: bésame mucho y luego la tía Mimi le hizo el regalo navideño de su primer guitarra que había comprado en una tienda de segunda ella pensaba a ver si con el instrumento dejaba de ir por las calles con esa actitud de facineroso de pandillero que lo caracterizaba, así fue que John pronto se decidió por el nombre de Quarrymens en cierta medida en honor de la escuela que lo había visto crecer y en memoria de viejos adolescentes amigos que había dejado en el camino por motivos de separación por problemas económicos: una crisis que crecía como epidemia en el Reino Unido y que afectaba al puerto mas importante en la economía de la zona: Liverpool.

Vengan todos juntos.

Siendo aun los Quarrymen tocaban: Twenty Flight Rock de Eddie Cochrans la cual se convirtió en uno de los números favoritos a tal grado que John se la sabia de memoria un cierto lirismo completo, diría mas tarde; también coincide en esa época con dejar atrás la imagen de Tony Curtis convirtiéndose cada vez mas fanático al rock and roll e identificándose con las conductas antisociales de los jóvenes que se oponían al servicio militar ingles. No obstante el encuentro con Paul MacCartney le hizo despertar una vieja bonita ilusión: el amigo apto para administrar las finanzas, tiempo después diría que se llevo el chasco de su vida. Después de un breve tiempo ambos se encuentran con George Harrison era evidente que era mas nervioso pero aun así le rendía culto a Hill Justiss quien era un músico popular que tocaba la guitarra instrumental y que había compuesto "Raunchy" la cual toco Harrison quedando John impresionado. Esta canción llego a USA y fue tan popular que muchos grupos la adoptaron como si fuera de ellos.

La cuestión del nombre de los Beatles vino después, a veces se hacían llamar Johnny and the Moondogs hasta que en 1960 reaparecieron como: Long John and the Silver Beatles. A su regreso de su primer viaje a Hamburgo ya eran los Beatles. Pero pasaron por todo ese proceso del denominador común cuando el nombre principal de alguien era lo mas importante y después todo lo demás.

Solo mejorando en el delgado piso de hielo.

Hamburgo transformo a los Beatles de unos simples amateurs pasaron a ser mas profesionales al principio tocaban para una audiencia indiferente en un club que siempre le pareció a John un ambiente grotesco e impersonal la estrella del lugar era: Gene Vicent, pero el publico era demasiado proclive a las actitudes nazi así, pronto se largaron de ahi se fueron a otra zona donde deambulaban los seres de la noche el ambiente era mas bohemio mas artista practicaban la filosofía existencialista compartían el gusto por el surrealismo eran mas amigos y todos traían el pelo largo y estaban en contra del nazismo y de la guerra de ese ambiente sale el famoso corte de pelo el "flequillo a la Beatle" también de ahí viene el uso de anfetaminas y derivados y las peleas callejeras con gansters. Esto ultimo debido a la demanda del antiguo club que habían tocado por contrato y la subsiguiente persecución y expulsión de Alemania de Harrison por ser menor de edad después de arreglar esta situación a su regreso una vez mas a Hamburgo conocen la banda de Tony Sheridan y su single: My Bonnie, que los atrajo al grado de imitarlo en un primer momento. Años más tarde diría lennon que en verdad en esa época fue cuando empezó a componer la canción: In My Life y lo de Sheridan solo fue otro momento patético mas.

En 1962 graban: Love me do (Ámame) y el sonido de la harmónica tocada por John cautivo a familiares y extraños pero lo mas sorprendente va ser cuando declara a la prensa: "en un inicio la canción no llevaba el sonido de la armónica sino que un día que andaba de gamberro me la había robado de una tienda de Hamurgo donde vendían instrumentos musicales", nadie podía creer que un sonido tan melodioso que hasta cierto punto era de lo mas tierno que se había grabado provenía de un acto de rebeldía contra el establishmen.

Chavales todos son ricos.

John años después estaba convencido que la rola: Please Please, no era mas que una parodia de otra de Roy Orbison: Pretty Woman, de ese disco inicial de baladitas a lo Beatle venían otras como: Fronm Me to You, De mi para ti, y Do You Want to Know a Secret, Quieres saber un secreto; todas numero uno en las listas de venta en USA e Inglaterra y países circunvecinos incluso incluida el regalo que Beatles hicieran a los Rolling Stones el futuro grupo rival de los Beatles. Otro single: She Loves You, Ella te ama, numero uno y Yeah Yeah anuncian el nacimiento de la beatlemania millones de británicos histéricos, neuróticos, enfermos y paralíticos son conquistados y seducidos por el sonido Meyerside de Liverpool.

Como consecuencia de tal locura social empiezan a opinar prominentes psiquiatras, psicólogos, clérigos, educadores, músicos clásicos, críticos y políticos pronunciándose en contra de su música y condenando el estilo del pelo largo porque parecían que eran el mismo diablo en persona, además de ser una influencia negativa para los adolescentes, después de este gran escándalo mediático serán llevados esta vez no a la cárcel sino al Royal Command Variety en presencia de la princesa Margaret y de la reina de Inglaterra, volviendo hacer el Reverendo Fred una mas de las suyas; tocando al final del concierto su show: Twist and Shot, famosa por aquello que dijo John: "los de atrás aplaudan y los de adelante muevan sus joyas". El impacto fue tal que se embarcaron para América esta vez no en calidad de inmigrantes sino de trabajadores ingleses en busca de divisas para su país, en ese momento aparecía otro single: I Want to Hold Your Hand, Quiero estrechar tu mano; una anticipación legendaria de lo que sucedería en el show de Ed Sullivan: la histeria y la gritería juvenil se habían convertido en el nuevo sonido de una nueva música de una nueva protesta juvenil. Para 1963 son los triunfadores del sonido meyeryside convirtiéndose en la influencia total para todos los grupos musicales en muchas latitudes del mundo. Así a finales de febrero de 1964 América y el mundo están a sus pies. Salvo aquellos países que pasaban la prueba mas dura de gobiernos totalitarios y otros escondidos atrás de los muros y otros mas que solo de lejesitos se informaban del escándalo de protestas juveniles. La guerra fría era la comida de todos los días.

Los USA creen que John Lennon es el nuevo Leny Bruce.

Los norteamericanos después de que salieron triunfadores de la segunda guerra mundial todo lo veían color de rosa pues el imperio había nacido y era tan fuerte que nada lo podía doblegar. John al ser tan sarcástico no solo hacia reír al publico americano sino lo estimulaba a no tomarse las cosas tan en serio respecto a la guerra. En aquellos tiempos los Beatles tenían prohibido hablar de la guerra y de problemas sociales que aquejaban a los países, y al mundo, en sus entrevistas a la prensa; esto porque se los exigía su manager Brain Epstein, el Reverendo Fred dirá mas tarde que la muerte de Epstein fue un momento de liberación porque su garganta ya no aguantaba más ser reprimida.

Así fue que la sociedad norteamericana redescubrió que hacer reír a la Leny Bruce (cómico americano asesinado durante la época del macartismo) era solo un caballo de Troya de Lennon. Los Beatles habían recibido en 1965 la medalla que los hacia Miembros de la Orden del Imperio Británico de manos de la reina de Inglaterra, misma que tiempo después John regresaría como protesta por la intervención inglesa en la guerra de Biafra. Así de Leny Bruce paso a ser John Lennon el que cada vez que hablaba a la prensa de política contra la guerra y por la paz, de drogas, de ecología y de arte encendía la mecha de un barril de pólvora. Sus declaraciones no solamente levantaron ampulas en la sociedad inglesa sino también en la norteamericana y sus declaraciones fueron como dardos que estaban dirigidos a los fariseos, mojigatos y beatos, en particular a los líderes mundiales que proclamaban nuevas formas de explotación humana. Por ejemplo, cuando hizo el comentario: "Nos condecoran con la Orden del Imperio británico por entretener a la gente. La merecemos mas que los condecorados por acciones de guerra, es decir, por matar gente". Esta frase es quizás la mas peligrosa que hiciera Lennon mas peligrosa aun que aquella que dijo: "somos mas famosos que Jesucristo". Por supuesto esta última había sido manipulada por una periodista que buscaba fama y dinero para un pasquín americano.

Como se podrá ver los artífices de la guerra como los veteranos de la misma hacían sus berrinches de niñitos chiflados sobre todo norteamericanos y mas en particular las declaraciones que haría al respecto el rey del rock and roll Elvis Presley al considerarlo un payaso y a los Beatles una banda de pobres maricones. Sin embargo, en esa época el campeón boxeador de todos los tiempos de peso completo: Classyus Clay o Momahmed Ali, declaro a la prensa: "que el personalmente había conocido a los Beatles y que le había maravillado la inteligencia de John Lennon pues compartía con el toda la critica furibunda que hacia a la política bélica de los USA y de Inglaterra".

"Yo no creo mas que en el sueno", decía John en su libro: "Lennon recuerda"; Los alarmantes años sesentas intentaban consolidar la "civilización del consumo" a través del sueño americano, pero al mismo tiempo, y como pretendía Lennon, germina el repudio antiimperialista en muchas universidades y como consecuencia también en las convenciones partidarias de los demócratas en todo el mundo, esto sucedía en los años sesentas. Ya para mediados de la década de los setentas el panorama había cambiado tanto que era imposible no reconocer que millones de trashumantes componentes todos de la "mass cero", cancelaban el paréntesis que había hecho una muchedumbre en búsqueda de su liberación. Así los trashumantes de la mass cero ocuparon los espacios abandonados y a pesar de toda su vanidad característica que los marco aun continúan muriéndose de hambre en la nueva geografía conformada por la globalización del gran capital. En ese estado de animo el reverendo Fred le envía el mensaje a Paul MacCartney en aquella canción: Glass onion. "Puedes quedarte con la fama que yo ya tengo bastante con Yoko Ono".

En esta ruptura es cuando John inicia un activismo político nunca visto en las figuras artisticas del rock respecto a un enfrentamiento contracultural contra los USA: crea los refugios de protección en la frontera del Canadá a los jóvenes que huían de la guerra y del servicio militar obligatorio, es ahí donde se pone al tiro al blanco en la mira de los USA porque hace uso de medios de comunicación con su propio dinero y su campaña por la paz alcanza grandes proporciones al grado que los servicios de inteligencia americana lo ponen en la lista negra porque sienten amenazada su seguridad nacional.

Metamorfosis de un soñador.

Músicos de la talla de Stockhausen, Karlheinz y Frank Zappa aparecerían como una desiciva influencia en Lennon con el tiempo John no solo los valorara sino los reivindicara. En el mes de mayo de 1968 Lennon se encontraba muy animado por la escena rockera que habían construido junto a otros grupos ingleses, así que tanto viaje en LSD como consumo de marihuana lo llevo a uno de esos momentos creativos que redescubrió al músico que llevaba dentro de si: el de las estructuras concretas llevándolo a componer melodías gloriosas como: Revolución 9, trabajo que quedo capturado en el disco blanco. Pero Lennon también estaba desilusionado con la experiencia negativa que le dejara el falso profeta espiritual de la India: Maharishi, también en ese ambiente de sentirse decepcionado fue que rompió su posters de Brigitte Bardot la cual consideraba su amor platónico cosa que con el tiempo parece que se arrepintió y gustaba reírse recordando que cuando fueron a Paris Francia pidió que se le presentaran pero Fred no pudo hacer realidad este deseo porque se quedo dormido profundamente. No obstante Yoko aprovecho esos momentos para sugerirle que abandonara todo aquello era necesario que las inhibiciones creadas por su misticismo cristiano se evaporaran para dar libertad a sus impulsos críticos paranoicos y así fue que se plasmo todo aquello en el álbum: Two Virgins. Marco el amor de todos los tiempos.

Vengan todos juntos al palomazo.

No obstante y a pesar de todo John siempre tuvo un interés especial en el arte musical de los grupos que invadieron la escena del rock ingles, por ejemplo; opinaba de los Yardbirds que era uno de los grupos más maduros de blues y que sus integrantes por solitario serian una leyenda. Es precisamente de este grupo donde saldrán: Eric Clapton, Jeff Beck, y Jimi Page; guitarristas virtuosos que harán del rock una leyenda continua.

De los Who una vez dijo que habían llegado un poquito tarde a la fiesta que ya estaba empezada con los Animals y los Rolling Stone.

Perry and the Pacemakers: Lennon pensaba que el grupo era demasiado melodioso aun a costa de la influencia de los Beatles.

De Hendrix Jimi: Tuvo muchas esperanzas en encontrarse con el tocando cuando se realizo aquel alboroto llamado: Rock and Roll Circus.

The Monkees: otro grupo que llamara la atención de John además de la ironía de cómo fue manufacturado para la televisión americana con la imagen a manera de respuesta americana a la invasión inglesa copiaban mucho de la película estilos y demás de Hard Days Night. Lennon consideraba a Mickey Dolenz cantante como un lunático cerificado, pero el tiempo los llevo a ser amigos y ambos grupos descubrieron que fumar marihuana no era algo pecaminoso.

Rolling Stone: El reverendo Fred convivió mucho al inicio con Jagger y Brain Jones así que los consideraba como el grupo más competitivo además de un vigor musical del rithmin blues y de su imagen de malditos diabólicos. De hecho para Lennon no cabia duda alguna que muchas de las canciones de los Stones no eran mas que una imitación de canciones de los Beatles comparaba por ejemplo: As Tears Go By, Paint It Black, We Love You, y Ther Satanic Majesties Request inspiradas respectivamente con Yesterday, Norweigan Word, All You Ned Is Love y por supuesto con Sgt. Peppers Lonely Hearts Club Band, y solo para deparar un poco mas el disco de Beggars Banquet derivados del disco de álbum blanco de los Beatles.

Incluso en su primer gira a los USA un joven periodista de la ciudad de Monterrey de nombre Héctor Benavides le pregunto: ¿además de ustedes que otro grupo consideras que son buenos? Y la respuesta no se hizo esperar contesto:"por supuesto los Rolling Stones son muy buenos".

En la revista "Feeling", John declaro:"Los años sesenta cambiaron el mundo y yo tuve bastante que ver con eso. La salvación del mundo viene por el lado del humor; hay que reír un poco más y llorar mucho menos. Me aterra la mediocridad y no tolero la rutina. La guerra es una trágica estupidez; amo la libertad y solo soy esclavo de mis convicciones. La distancia entre los Stones y los Beatles radica en que ellos querían tirar el mundo abajo con su música, mientras que nosotros estábamos del lado de la vida".

John siempre tuvo su vida afectada: familia, amigos, fanáticos, políticos, detractores, envidiosos y hasta un asesino se le cruzo para quitarle la vida; parecen ser los que no lo dejaron vivir su vida con más plenitud. Llevo también muchas amarguras en sus bolsillos que lo hicieron desfallecer como aquella redada policial en el año 1968 efectuada en su casa a el y a Yoko quedando detenidos por posesión de marihuana. Para Fred las cosas no quedaron ahí cuando fueron liberados Yoko tuvo problemas de salud graves estaba embarazada John intuía que perdería a su hijo así que fue por su grabadora y registro con lagrimas y gritos los últimos latidos de su corazón.

Siempre será gratificante haber compartido su música su poesia y sus manifestaciones contraculturales de ese tiempo de la historia que se entrecruzo con la biografía intergeneracional de muchos jóvenes con alguien que no vacilo en afirmar: "Para ser siempre joven hay que ser un poco loco y yo, John Lennon, soy las dos cosas".

REFERENCIAS

www.Beatle.city.co.uk

Brown Peter y Gaines Steven (1991). Los Beatles: Una Biografía Confidencial. Ed Vergara. Argentina.

Goldman Albert (1989). Las Vidas de John Lennon. Plaza&Janes Editores. Barcelona.

Liedloff Jean (1986). The Continuum Concept. Addison-Wesley Publishing.

Shotton Pete and Schaffner Nicholas (1983). John Lennon In My Life. Stein and Day Pulishers.

Wiener John (1984). Come Together: In His Time. Random House, I

Lennon: la sospecha de una época

 

 

Busca la senda y busca el camino

acabarás mareado

¿Qué vida perra será tu destino?

¿Quién ha escrito tu guión?

La libertad vive en una estatua

en medio de Nueva York

y todo el mundo ha cedido

a su pánico interior.

La Polla – Jodiana.

Es 8 de diciembre de 1980 –faltan casi dos años para que estalle la guerra de las Malvinas y cinco para que Gorbachov asuma el poder en la URSS–. En algún rincón de New York alguien abre la puerta de su estudio de grabación. Ahí mismo, para desilusión de quienes están en el poder, este hombre no ve instrumentos musicales, cables y micrófonos. No, a cambio encuentra un rincón preciso para dar rienda suelta a su espíritu lúdico y contestatario. Hace una mueca que puede ser definida en este momento como una sonrisa. Está con su esposa y llegaron para editar un tema. Desde ahí empieza a expresar el disgusto de vivir en un planeta que parece haber olvidado su propia humanidad y que ha embarcado su propia población en dos fragatas con destino a un naufragio seguro. La guerra fría late como un corazón a punto de infartarse. Este hombre se agarra el corazón como si el que tratara de infartarse fuera el suyo, y con voz desgarbada empieza a pedir a gritos que alguien introduzca sus manos por las fisuras del "mundo real" y deje escapar –casi veinte años antes, había proclamado la capacidad de soñar– la utopía que se mantiene retenida detrás de sus paredes. Quien asume esa responsabilidad es el atormentado John Lennon, quien no sabe todavía que morirá horas después, por razones misteriosas, a manos de Mark David Chapman y se dedica, por mientras, a hacer lo que mejor sabe hacer: música.

 

Desde la separación de los Beatles, John marcó una diferencia abismal con el resto de la banda. Desde 1971, con la salida de Imagine, disco que ocupó los primeros lugares por semanas, se atrevió a pedir que imaginaran un mundo sin países, sin religión y sin propiedad privada. Si bien es cierto que cada generación tiene sus propios desafíos históricos, a John le tocó vivir una serie de transformaciones de las que no salió inmune, y de las cuales, de una u otra manera, dio respuesta. Pero, ¿fue John Lennon en realidad un músico comprometido? A su manera lo fue, pienso, o dentro del entorno que vivió, se podría decir que lo fue. Sí, es cierto, existía Bob Dylan alentando a una generación Yippie. Pero ni a Lennon ni a Dylan se les vio en una manifestación callejera con pancarta en mano. Todo se hizo desde un escenario con cientos de espectadores y detrás de un tocadiscos. Pero para las generaciones posesentayochista el libro, esa caja donde se encarcela el papel, sufrió una modificación importante de la cual hasta el día de hoy nos servimos. La música rock había nacido y se había quedado. El libro se había convertido en música, había recuperado esa esencia auditiva con que inició. A través de Imagine se pudo balbucear los nombres de Proudhon y Bakunin. Si Lennon pedía imaginar un mundo sin propiedad, el francés Proudhon, en pleno siglo XIX había hecho la pregunta necesaria: "¿Qué es la propiedad? ...la propiedad es un robo"; Bakunin, por otro lado, le había criticado a Marx el hecho de creer que el estado era algo necesario, pues sólo cambiaríamos una clase opresora por otro. Algo que John Lennon, a su forma, supo expresar. No fue Anarquista ni marxista, pero seguro estuvo al tanto de todas estas ideas. Pero ante todo, Lennon fue un hombre que aprendió a mirar al cielo con los pies en la tierra. La música rock era el nuevo medio necesario para que volviéramos a introducir la mano a través de la grieta de la lápida capitalista y rescatáramos la utopía. De una u otra manera, el espíritu de los enciclopedistas franceses se recuperaba en la música. Esto coloca a Lennon más cerca de la actitud punk –que no nacería, casualmente, sino después de sus primeros discos– que del pop.

No hay que olvidar que toda heterodoxia trae consigo una fecha de caducidad implícita, y la resistencia de llegar a este desvanecimiento es donde radica su valor. Las vanguardias artísticas del siglo XX fueron consumidas con la rapidez de un cigarrillo en la boca de Jean Dean. La denuncia social quedó desprovista de sentido una vez que se exhibieron en las estanterías de las grandes tiendas departamentales. Fueron aplaudidas, incluso, por los mismos criticados. El terror de Lennon siempre fue éste, estaba consciente de tener que ser un dínamo de innovación, incluso, para sí mismo; un John compitiendo contra otro John. No es casualidad que uno de los que disparara criterios lúcidos y mordaces contra los Beatles haya sido precisamente él. Se necesitaba un cambio importante, reconocer que los Beatles fue una gran banda, pero que no podía seguir en lo mismo. Le tocó vivir en una lucha constante contra sí mismo y contra su medio. De antemano sabía que era poco lo que duraría la sospecha que trataba de poner en boca del ciudadano común, que por otra parte, estaba más interesado en la figura de un ex Beatles que en la de su propuesta. John nunca pudo liberarse de su camisa de fuerza, y aun así apostó. Se nos olvida con mucha frecuencia que la noción del "Estado", admirable tanto para el socialismo marxista como para el capitalismo, fue criticado también en el disco Plastic Ono Band –uno de sus disco más ácidos–. Algo que irónicamente escuchan, con cierta nostalgia impostada, los arquitectos del poder político. No sería de extrañar que el mismo Reagan la coreara mientras bombardeaba algún rincón del mundo. ¿Pero es Lennon el responsable de esto? ¿Al igual que lo será The Clash cuando las generaciones posteriores a su éxito cante desde el poder "London Calling"?

Si Homero hubiese conocido a Ulises, seguramente le hubiese parecido una persona común y corriente, escribió Werner Jaeger. Me pregunto qué pasaría si Lennon lo hubiésemos conocido y no hubiese tenido ese trágico final. ¿Nos parecería el mismo Lennon? Hoy en día el exbeatle sobrevive a todo el imaginario al que ha sometido con cierta injusticia y exageración. Indistintamente de eso, se puede afirmar que el tema central de sus discos fue el amor a la humanidad. Con esa sensación de desespero y el desencanto producido por la esquizofrenia entre lo que el ser humano tiene conciencia de poder ser y la miseria en que se ha vuelto[1]. Lo cual le otorga un sitial privilegiado dentro de la historia. Sólo así se le puede considerar a Lennon dentro de la contracultura, por goteo. Algo que no podía percibir su época, sino las posteriores que ampliaron y radicalizaron su malestar.

Otra de las cosas que hacen volver la mirada a Lennon, fue su actitud sarcástica. Un Lennon que se podía contradecirse y luego reír de ello y admitir que fue un momento de coraje. Gritar sin remordimientos que no creía en Dios, sobre todo porque su ateísmo era una forma de recuperar la individualidad perdida por el conservadurismo religioso. Atacó con sus letras los principales pilares de la sociedad capitalista. No hay que olvidar que en pleno concierto de The Beatles, en Alemania, Lennon hacía burla del saludo nazi. Podía aparecer desnudo y protestar por la paz mundial con la misma facilidad con que podía hablar de sus tormentos pasionales. Así fue como contribuyó a levantar el mito Jonhn Lennon ante la sociedad mundial, para luego complacer en destruirlo abogando por causas que consideró, no sin razón, más justas, como la de la activista Angela Davis.

Pero volvamos la mirada al año 1980. Situémonos de nuevo en ese mítico año. Pronto saldrá Madonna con un feminismo desgastado y la época de la liberación sexual quedará colapsada por exceso de vacío en su discurso. Faltan apenas nueve años para que caiga el muro de Berlín y once para que caiga la Unión Soviética. El hombre que está sentado en su estudio, puede aún sonreír, pensar en su familia y esperar que cambien las cosas a futuro, aunque días antes hubiese dicho que no creía en nada más allá que no fuera el presente. EL atentado contra Lennon fue la forma de tratar de terminar con el espíritu nutrido de los 60' y 70´. Pero también podemos ver que fue un atentado fallido, pues más allá de Lennon o Dylan, la música contestataria sigue por nuevos rumbos, que de seguro si Lennon viviera, trataría de explorarlos. Buscaría, sin cesar, situarse en las distintas ramas del árbol genealógico del Rock. No se conformaría con ser parte sólo del tronco de este fenómeno. Pero a fin de cuentas, el capitalismo ha dado ciertos dotes de heterodoxia que exige nuevos modos de combatirlo.

[1] (Sánchez Noriega, José Luis, Comunicación, poder y cultura, 1998, pág. 39)