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VASOS COMUNICANTES

Intelectuales y futbol

valdano

(Entrevista a Jorge Valdano / Juan Manuel Vázquez)

A la misma hora que la selección argentina de futbol debutó en el Mundial de 1978, el escritor bonaerense Jorge Luis Borges dictaba una conferencia sobre la inmortalidad. El hecho que pudo ser una coincidencia insignificante cobraba sentido, pues en esa misma ciudad la gente, en medio de una de las más feroces dictaduras, celebraba la misa enloquecida del balompié. Probablemente era una de las ocurrencias con las que el escritor mostraba desdén por las expresiones que consideraba vulgares.

Para Borges, el futbol era estéticamente feo y lo comparaba, con malicia, con las peleas de gallos, a las que consideraba más lindas, pues ocurrían ahí nomás, al lado de uno, son ideales para los miopes.

Ese distanciamiento entre el futbol y el mundo de la cultura fue durante mucho tiempo irreductible. El mundo del pensamiento redujo el juego a una condición de anestesia social. El futbol, para muchos, era y sigue siendo el opio del pueblo. No para Jorge Valdano, el ex jugador que al colgar los botines tomó la pluma y el micrófono para pensarlo de otro modo.

Si el futbol estuvo alejado del pensamiento es porque los intelectuales nos dejaron solos, dice quien fue campeón con Argentina en el Mundial de 1986. La responsabilidad es de ellos, no de nosotros.

Valdano es célebre por convertir el futbol en un territorio permanente de reflexión, porque está convencido de que un deporte que convoca multitudes, que despierta pasiones tan intensas y ritualiza relaciones, merece ser pensado de otro modo.

Ahora empieza a dar la sensación de que los intelectuales le perdieron el miedo al futbol, a reflexionar sobre el tema, al menos para intentar entender por qué mueve tanta gente y por qué mueve tantas emociones, dice.

Valdano no reproduce el estereotipo del hombre de futbol proclive a los excesos verbales y a las exclamaciones. Cuando habla elige con cuidado cada expresión, como si el discurso desembocara en una hoja de papel y no en el aire. Mientras se acomoda en el sillón de un elegante hotel de Reforma, exhibe cierta aristocracia o clasicismo, como si con ello también expresara su idea del futbol perfecto. Por esa razón, algunos han cometido exageraciones –así lo considera– tan comunes en la prensa deportiva, y lo han llamado el filósofo o catedrático del futbol. Incluso lo han calificado de poeta, pero aclara que a manera de insulto. Le convenía a mi madre que me insultaran de ese modo, bromea para dejar en claro que no se toma en serio los sobrenombres que le han colgado.

La extrañeza que provoca su discurso en el futbol proviene de una suerte de desprestigio que el deporte ha tenido entre las elites intelectuales, considera Valdano. Ese mohín de desprecio que la gente de las letras ha mostrado en público al oler una pelota lo atribuye a un prejuicio añejo contra las expresiones populares.

La desconfianza de los intelectuales al futbol ha sido también una desconfianza hacia la masa, piensa Valdano. Y en el futbol la masa es muy sectaria, porque existe una polarización de los sentimientos: para disfrutar este juego es necesario que uno ame a un equipo y hacer posible el odio a otro. Eso espanta a los intelectuales, porque en esa división maniquea se acaban los matices y desaparece el pensamiento.

Pensar y construir opiniones fue entonces el otro modo en el que Valdano gambeteó con la pelota. Desde sus años como jugador de la selección argentina se distinguió por ser un hombre que exponía sus ideas. Y ese es su estilo personal. Porque gente del mundo de las letras que llega al futbol ha habido varias, desde Manuel Vázquez Montalbán, Roberto Fontanarrosa o Juan Villoro. Lo que no había ocurrido es que alguien cruzara el puente desde el mundo del futbol hacia el mundo de las letras, señala. Hay más jugadores que hacen los mismo que yo, pero a mí me tocó el papel de representar al futbolista intelectual, dice y se carcajea para que no se le tome demasiado en serio.

Cuenta que cuando viajó de Argentina rumbo a la Copa del Mundo de España, en 1982 –en los estertores de la guerra de las Malvinas emprendida por la dictadura–, apenas subió al avión el equipo, recibió un manual en el que se les instruía cómo responder en las entrevistas. Valdano le preguntó al entonces técnico nacional, César Luis Menotti, qué debía hacer con el documento. El Flaco le respondió tajante: Haz lo que mande tu conciencia. Lo puedes respetar o no. Y Valdano decidió opinar según sus propias ideas. Tanto que cuando llegó al Real Madrid como jugador, en 1984, se asumió como antimilitarista y socialista, una declaración que provocó polémica en aquel entonces.

Siempre he dicho más o menos lo que me ha dado la gana decir, afirma. "Pero, bueno –hace una pausa para que no se confunda con un paladín de la verdad–, también hay que tener en cuenta que yo vivía lejos del foco del conflicto y así es más fácil ser valiente".

Pero su militancia por las palabras no es una impostura que quisiera ver en los jugadores. Tampoco es que quiera ver en cada futbolista a un bardo con pelota. De hecho, no comparte la idea de aquellos que critican a los jugadores por ser una caja de resonancia de frases hechas y lugares comunes. Para Valdano, el papel del jugador está en la cancha y con la pelota pegada a los pies.

El futbolista en la actualidad se siente sobrevigilado, y su manera de refugiarse es en los lugares comunes o en el silencio, dice para excusar a esos muchachos que repiten de memoria cantaletas acerca de que no hay rival pequeño y de que lo importante es el equipo y no un solo hombre.

Muchas veces se les critica a los jugadores por contestar siempre lo mismo, pero suele suceder que quienes atacan son precisamente los que preguntan siempre lo mismo, entonces no tienen mucho derecho de queja, responde Valdano.

Para él, los futbolistas no son tontos, como pregona la opinión popular. De hecho, asegura que los jugadores importantes suelen poseer un genio que a veces ataja en la picardía y la lucidez. En el nivel más alto, futbolistas tontos prácticamente no hay, dice convencido.

El referente más acabado de esa picardía e inteligencia espontánea es la de su ex compañero de selección Diego Armando Maradona, con quien compartió el privilegio de levantar la Copa del Mundo en México 1986. El Pelusa, cuenta Valdano, podía salir con una ocurrencia que resumía un hecho muy discutible, como el primer gol que le hizo a Inglaterra, y que remató con la mano. Maradona acuñó entonces la inolvidable salida de que aquel gol había sido obra de la mano de Dios.

Cuentan que cuando Maradona anotó el segundo gol inolvidable contra Inglaterra, en el que desde la media cancha esquivó a seis jugadores para vencer al arquero Peter Shilton, se acordó de su hermano, quien le había aconsejado que cuando enfrentara al portero lo driblara. Así lo hizo y consiguió el gol de la historia.

Valdano agrega: Así funciona de asombroso el cerebro de un genio en acción, es un recuerdo veloz en donde el pensamiento, la decisión y la ejecución operan en un mismo acto. Por eso son genios, ¿no?, remata con una carcajada.

Después de aquel partido contra Inglaterra, cuando el equipo estaba en las duchas, Maradona le confesó a Valdano, quien acompañaba en el ataque del Pelusa: Buscaba el momento de darte la pelota a vos en el segundo palo y siempre se me cruzaba un inglés que me hacía cambiar de idea, recuerda.

Es interesante saber la cantidad de ideas frustradas que puede tener un genio durante los 10 segundos que dura la jugada y cómo va resolviendo los problemas hasta que se encuentra ante el portero, comenta Valdano, y luego agradece que nunca le haya enviado ese balón, porque tal vez se habría frustrado el gol del siglo.

Qué bueno que no me la pasó, si no qué le iba yo a decir a la humanidad, o mucho más jodido que eso: ¡qué le iba a decir a mis hijos!, rompe otra vez en risas.

Luego Valdano recupera la seriedad. Habla con mucho esmero, como si cada palabra fuera una pelota a punto de convertirse en el gol del siglo.

La Jornada

(Imagen tomada Internet / Derechos reservados por el autor)

El peso de las ideas

 jaimevill

Para Mario Cantú Toscano

Hannah Arendt afirma que una de las causas del suicidio de Walter Benjamin (Berlín, 1892) el 27 de septiembre de 1940 en la frontera entre Francia y España fue la pérdida de su biblioteca, en esos días el pensador alemán huía de los nazis e intentaba cruzar la península ibérica para llegar a costas portuguesas, donde se embarcaría hacia Estados Unidos. En un ensayo sobre la atribulada vida del gran crítico, incluido en su libro Hombres en tiempos de oscuridad (1965), la filósofa, también alemana y judía, añade este motivo a una ristra de circunstancias que desencadenaron ese aciago final: como Benjamin carecía del visado para salir de Francia (sólo tenía el de internamiento), tuvo que emprender junto a un grupo de refugiados judíos-alemanes un difícil trayecto a través de montañas no vigiladas para llegar a Portbou, eso ocurrió precisamente el día en que las visas expedidas en Marsella, como las que portaban aquellos desplazados, habían sido prohibidas en España. Cuando llegaron a la frontera, las autoridades españolas impidieron la entrada a los desterrados y les ordenaron regresar por donde habían llegado. Benjamin, quien aquejaba males cardiacos, se rehusó a sufrir de nuevo aquel suplicio y se quitó la vida. Irónicamente su suicidio persuadió a los españoles para permitir que el resto de sus compañeros se internara en España.

Antes de salir de su país, Benjamin había puesto a resguardo en Berlín parte de su biblioteca y otra parte la había enviado a Estados Unidos, donde lo esperaba Theodor Adorno. Sin sus libros el crítico, que convirtió en un arte la escritura reflexiva apoyada en citas, se encontraba en casi completa penuria.

Hace unos días, a razón de la partida de mi gran amigo, el dramaturgo Mario Cantú, a Tijuana, en donde ocupará una plaza como catedrático de la UABC, pensaba en el contraste de aquellos días con nuestra época de internet y de libros digitales. Para no ir más lejos, recuerdo que a principios de la década pasada me mudé a Puebla para hacer un posgrado e incluso entonces era un gran inconveniente para cualquier estudioso o lector profesional cambiar su residencia y trasladar el acervo necesario mínimo para desarrollar su trabajo. Sin duda, a pesar de las incontables taras infligidas por el exceso de información, en su mayoría banal, que caracteriza a nuestro interconectado mundo virtual, la disponibilidad e independencia otorgadas por los soportes digitales, la red y las terminales cada vez más portátiles (tanto como costosas) nos brindan magníficas ventajas sobre quienes aún hoy se encuentran atados a los voluminosos soportes de las ideas.

Sabemos perfectamente que el imperialismo de todos los tiempos se apoya en el desarrollo tecnológico, internet y las computadoras no son la excepción. En ese sentido, las bondades del ejercicio de la tecnología conllevan el auspicio de quien genera dicho desarrollo. Pero eso no es objeción para aprovechar los avances. El miedo a la tecnología es más viejo que el rechazo de Sócrates (consignado por Platón) a la supuestas ventajas de la escritura y de la lectura: "El que piensa transmitir un arte, consignándolo en un libro, y el que cree a su vez tomarlo de éste, como si estos caracteres pudiesen darle alguna instrucción clara y sólida, me parece un gran necio" (Fedro, 342).

Enero 7 de 2013

(Imagen tomada de Internet / Derechos reservados por el autor)

La psicología es social

 cuelipsicologia

El descubrimiento freudiano es algo más que hacer surgir verdades, es tratar de remediar dolores en un nuevo espacio síquico: el lenguaje. Se inicia con un eco lejano y confuso, como entre sueños, luego, sonidos inarticulados, rumores, suspiros y susurros, palabras desconectadas, frases inconexas, sin orden. "La palabra no ha nacido todavía, cuando la articulación no es ya el grito, pero no es todavía discurso, la repetición es casi imposible y la lengua en general: separación de concepto y sonido, significado y significante diferencia entre alma y cuerpo, amo y esclavo, dios y el hombre" (Jacques Derrida).

De esa separación nacerá lo que llamamos el lenguaje del cuerpo: gestos, relajación o rigidez corporal, acompañamientos del lenguaje; tonalidad, ritmo, armonía, herederos de llantos, susurros, suspiros, etcétera. Lentamente, el lenguaje que se va a estructurar y a la larga dará pie a la creación, "cura" a la caótica depresión y a la melancolía.

Símbolos que integrados en el lenguaje son magia demoniaca-freudiana escrita en espacios inestables, abiertos, indecibles, en un discurso en el que mi madre (el otro) se convierte en indispensable. Espacio imaginario lingüístico que se da donde el narcisismo indiferenciado se vacía y el amor aparece permanentemente como constructor de espacios de palabras. Hechicería, misterio freudiano del amor renovado en ese contrato lingüístico, soledad desdoblada orientada hacia el uno, que hace de mí el otro y torna la sicología individual en social.

Búsqueda desesperada de un espacio síquico, representación de fantasías, sueños, imágenes ancestrales; renacimiento cotidiano del amor. Encuentro y ruptura siempre presentes en la sexualidad, objeto del deseo, ella, que no cumple a cabalidad mis expectativas. Imaginación que une noche a noche, en la habitación del espacio que es la palabra, quizá sólo verbo o sólo sueño, ella en mí, en mi espacio, signo confuso de mi dolor por la ruptura que reclama.

Verbo sólo nombre que requiere de la representación imagen de la espera, esperanza idealizadora que nunca concuerda con el encuentro. Palabra que integra la imposibilidad de eternidad de la pareja. Espera que sólo se da en el espacio nuevo; el lenguaje, juego de enlaces y articulaciones de signos, movimientos que varían los significados en que muere y nace el deseo, donde nadie canta pero se canta, nadie ha nacido porque nadie puede nacer pero nace y nadie puede morir porque no ha nacido y vive.

Lenguaje negro, demoniaco, articulación de lo fragmentado inacabable y deseo de la representación palabra, integradora, opuesta a la representación cosa, muerte vacío de no ser más que uno, identidad síquica perdida, melancólica, insoportable, no representable. Extranjero de un mundo terrorífico, delirio en espacio de poder omnipotente y deseo de reinventar el sexo con ella. Sólo lenguaje desarraigado en espacio imaginario, flotando entre murmullos que dan origen a una música polivante, infinita, inacabable, creación interior, plena, reflexiva, dueña de pérdidas y duelos.

Rencuentro con mi madre, fuente de excitación inimaginable, piel suave, roce tierno, hueco que apenas formado se funde y se articula al calor del abrazo y el contacto con el pecho terciopelo y el tierno pezón. Sentimiento oceánico, nueva ruptura y búsqueda desesperada de ella, "ellas", afuera, en mí. Idealización, omnipotencia garante suprema contra la aburrición, máscara superficial de la depresión.

Mi madre en el fondo y la forma. El fondo en el papel del elemento intuitivo y la forma del racional. Forma que se adecua al fondo. Vehículo en que lo instituido imaginario en el nuevo espacio síquico se concreta en un lenguaje revelador del inconsciente, sentimiento negro, oscuro, de la nada, representación de lo esotérico, el objeto cosa intuición sexual con tiempo fuera sólo el campo interno, en el lenguaje, telepatía, breve levedad del ser, posibilidad de renacer eternamente "al sufrir el dolor y la pérdida", nuevas telepatías y espacios imaginarios. Cimentados en la carencia de ella, quien es uno mismo. Palabra de reconciliación con el otro espacio, el cosmos y, por tanto, con la vida. Intuición de lo ingobernable situado fuera del tiempo y el espacio externo, en nuevo tiempo y espacio imaginario del lenguaje.

Ese lenguaje único de la espera, ojos brillando como lunas decembrinas. Nuevos tiempos y espacios síquicos, que penetro, sin saber cómo, ni por dónde, mientras el deseo va creciendo y la carne se calienta en el nuevo espacio freudiano", de permanente aparecer y desaparecer una fusión en mí mismo, de ella, fascinado con mi propia imagen. Pánico a la palabra que diferencia, corta, identifica y es base de la sicología freudiana, sicología del otro y, por tanto, anulación de la sicología individual, para dar paso a la sicología social: símbolo y lenguaje.

(Imagen tomada de Internet / Derechos reservados por el autor)

Psicopatía y liderazgo, los psicópatas que nos gobiernan

 EDUARDO

Pocos momentos encontramos en la historia, en los que el desprecio a los valores morales y espirituales haya sido tan evidente como en la actualidad. Podríamos atribuir dicho comportamiento a la validez que se le otorga a todo lo relacionado con lo material, o tal vez a la prerrogativa de la competencia, en contraposición con la solidaridad, quizá a la desafortunada interpretación que hemos hecho de la teoría de la selección natural propuesta por Charles Darwin y que, como consecuencia de ello, hemos convertido a nuestra sociedad en una jungla en la que prevalece la "ley del más fuerte". Donde el más fuerte es el que más tiene. Sin embargo, a lo largo de la historia, han existido hombres o mujeres que actuaron sin escrúpulos al momento de buscar el poder político, económico, etc., ejerciéndolo con frialdad y crueldad inusitada.

Probablemente el origen más cercano de esta vocación non sancta lo encontramos en una obra literaria que, desgraciadamente, se convirtió en tratado de doctrina política. Me refiero al Príncipe, de Nicolás Maquiavelo (1469-1527). En esa obra, Maquiavelo presenta al duque Valentino, César Borgia, como el prototipo del hombre que se encumbra a través del infortunio de otros, utilizando la intriga, la manipulación y el terror. Curiosamente, las consecuencias de tan narcisista comportamiento las encontramos en el mismo César Borgia, quien resultó ser víctima de sus propias intrigas palaciegas al caer en desgracia, cuando ascendió Julio II (Giuliano delle Rovere) al trono papal, a pesar de que Borgia se lo trató de impedir. Otro de los personajes estudiado por Maquiavelo, que ilustra la manera perversa de conducir a un pueblo, es Fernando de Aragón, quien logró grandes conquistas amparado en el estandarte de la religión cristiana, pero que en su actuar personal desconocía los principio de la solidaridad, del amor y la entrega al prójimo profesados por Cristo.

Si proseguimos con la lista de los hombres y mujeres que han ostentado el poder, y gobernantes de toda laya que han desfilado por la historia de la humanidad haciendo gala de su insensibilidad hacia el prójimo, sin importarles lo que piense y sienta, la misma daría la vuelta al mundo varias veces.

No obstante, dicho proceder sin escrúpulos, actualmente es considerado por los psicólogos y psiquiatras como un severo trastorno de la personalidad, y a los sujetos que lo padecen se les considera psicópatas. Aunque el diccionario de la lengua española lo defina "como una anomalía psíquica donde la conducta social del individuo se halla patológicamente alterada como consecuencia de su adaptación al medio", es decir, de origen funcional, como podría ser una conducta aprendida en determinado medio social, familiar, institucional, etc., los últimos estudios en el campo de las neurociencias señalan que este trastorno de la personalidad podría tener, también, un origen orgánico. O sea, el psicópata nace y se hace.

Si queremos dar una idea precisa de cómo se maneja esta clase de individuos, qué mejor ejemplo que la mayoría de los políticos (existen honrosas excepciones que confirman la regla), que ciñen su comportamiento a la mera consecución de intereses personales y de partido. Con relación a esto, el periodista norteamericano Jon Ronson ha descubierto –en un test para la detección de la psicopatía, elaborado por el psicólogo de la University of British Columbia, Robert Hare, diseñado para detectar rasgos psicopáticos en los delincuentes pertinaces y en los asesinos en serie– que muchos psicópatas conviven con nosotros y lo hacen, además, de manera bastante exitosa. Dicha prueba se basa en la escala PCL Psichopaty Checklist del propio Hare, la cual arrojó sorprendentes resultados cuando se aplicó a políticos, responsables de corporaciones y altos ejecutivos. Con los resultados de dicho test, Ronson escribió un libro: A Psychopath Test (El test del psicópata), en el que afirma que "el capitalismo, en su expresión más despiadada, es una manifestación de psicopatía", y agrega que lo sucedido en la última crisis bancaria fue resultado de una especie de capitalismo moldeado por una elite de psicópatas.

Hare y Babiak, con los resultados obtenidos en la aplicación de la escala PCL-R a personas comunes y corrientes, y considerada como una de la más precisas para determinar el riesgo de conducta psicópata en criminales violentos, también escribieron un libro: Serpientes en traje, el psicópata exitoso, en el cual relatan que durante el curso de dicha investigación "nos encontramos con personas que a pesar de no rendir bien en su empleo, habían logrado reptar a los niveles más altos de las compañías que los empleaban". Con la escala PC-R, Hare y Babiak descubrieron que de 203 empleados de diferentes niveles, desde supervisores hasta ejecutivos, veinticinco calificaron como psicópatas.

En su libro, Bob Hare define el perfil de los psicópatas como personas encantadoras y con gran carisma, pero que utilizan ese encanto para seducir y atraer a sus víctimas. Personas que a través del sexo, la violencia y el poder controlan a los demás para así satisfacer sus propias necesidades ególatras. Hare prosigue: "los psicópatas carecen de conciencia y empatía, es decir, son incapaces de ponerse en los zapatos del otro, toman lo que quieren y hacen lo que les place, violando las normas sociales sin culpa o remordimiento alguno, faltándoles las cualidades que les permiten a las personas vivir en armonía con sus semejantes".

Por su parte, Ronson apunta en su obra que: "los psicópatas que medran en el mercado de valores no son tan malos como sus colegas penitenciarios y asesinos seriales"; por lo que Hare le replica que: "los asesinos seriales arruinan familias. Los psicópatas corporativos, políticos y religiosos, arruinan economías, sociedades y países enteros".

Por otro lado, Martha Stout, autora del libro The Sociopath Next Door, en entrevista con Ronson, afirma: "los sociópatas (psicópatas) aman el poder, aman ganar. Si quitas los valores morales y la bondad del ser humano, únicamente queda la voluntad de ganar", y agrega: "cuánto más alto explores en la escala del poder, más alto será el número de sociópatas que ahí encuentres".

Por su parte, Hervey Cleckley, autor del libro The Mask of Sanity: An Attempt to Clarify Some Isseus About So-called Psichopathic Personality, define los siguientes rasgos del psicópata: poseen un encanto superficial, inteligencia, ausencia de delirios o signos de pensamiento irracional, ausencia de manifestaciones neuróticas, falsedad, carencia de remordimientos y de vergüenza, conducta antisocial sin motivo que la justifique, carencia de juicio y dificultad para aprender de la experiencia, egocentrismo, incapacidad para amar, pobreza generalizada en sus relaciones afectivas, pérdida específica de intuición, insensibilidad en sus relaciones interpersonales, conducta extravagante y desagradable bajo los efectos del alcohol o sin él, vida sexual impersonal, frívola y poco estable. Por otro lado, Robert Hare define la personalidad psicopática, mediante una lista basada en el trabajo de Cleckley de veinte rasgos que se detectan con su escala PCL, los cuales enumeramos a continuación: Gran capacidad verbal y un encanto personal, autoestima exagerada, constante necesidad de obtener estímulos y tendencia al aburrimiento, inclinación a mentir de forma patológica, comportamiento malicioso y manipulador, carencia de culpa o cualquier otro tipo de remordimiento, afectividad frívola y superficial, falta de empatía, crueldad e insensibilidad, estilo de vida parasitario, carencia de autocontrol, vida sexual promiscua, problemas de conducta desde la niñez, falta de metas realistas a largo plazo, actitud impulsiva, comportamiento irresponsable, incapacidad patológica para aceptar responsabilidades sobre sus propios actos, matrimonios de corta duración, tendencia hacia la delincuencia juvenil, versatilidad para la acción criminal, aptitudes para influir en la revocación de su libertad en caso de ser sujetos a alguna acción penal. Aunque usamos "el" para denominar al psicópata, los psicópatas femeninos también existen. En la sexta edición de la obra Conducta anormal (Abnormal Behavior), los autores David, Derald y Sue Stanley, con base en un reporte de la Asociación de Psiquiátrica Americana, estiman 3% de psicópatas masculinos y 1% para las mujeres. En este mismo reporte se señala: "la psicopatía causa más estragos en la sociedad que la mayoría de las otras enfermedades mentales, ya que el trastorno afecta principalmente las reacciones del medio ambiente social, arrastrando a otras personas en su red destructiva". Por lo que la ansiedad causada por los antisociales (psicópatas) afecta trágicamente a familias, grupos sociales y comunidades al infringir profundas heridas tanto físicas como emocionales.

Para concluir, un estudio realizado con escáner de tomografía por emisión de positrones (PET porsus siglas en inglés), y publicado recientemente en el Brithis Journal of Psychiatry, señala que los psicópatas muestran menos actividad en áreas del cerebro relacionadas con la evaluación de las emociones vinculadas a las expresiones faciales, en particular son menos receptivos a los rostros que expresan temor, por lo que no son, suficientemente, aptos para percibir los estímulos relacionados con la capacidad de empatía. Estos hallazgos se relacionan específicamente con el área del lóbulo prefrontal, el cual es el sustrato neurológico de los mecanismos relacionados con los razonamientos morales y la conciencia.

En este campo, los estudios de psicópatas realizados por Hare sugieren que estos trastornos pueden deberse al mal funcionamiento de la amígdala, en particular, la derecha. Este órgano se activa intensamente ante la presencia de estímulos emocionales. En los psicópatas, la amígdala demuestra, ante estos estímulos, poca o nula actividad. Por su parte, la investigadora española Beatriz Pizarro de Zulliguer, en su obra Neurociencia y educación, menciona que "estudios con imagen demuestran que en la mayoría de las personas el hemisferio derecho se ilumina en situaciones emocionales, mientras que en los psicópatas están igualmente activos los dos hemisferios, lo que les libra del sentimiento de culpa, remordimiento y necesidad de castigo". Zulliguer agrega que algunos investigadores creen que la causa subyacente (epigenética) de esto es un daño cerebral debido, quizá, a la carencia de oxígeno antes o después del nacimiento, aunque otros sugieren que la falta de un sólido vínculo materno-filial a través de la hormona oxitocina puede ser el responsable, ya que este vínculo es necesario para mantener la función normal de la amígdala. Igualmente, se ha encontrado en los psicópatas un déficit de neurotransmisores inhibidores de la conducta agresiva, como la serotonina.

Por su parte, el enfoque psicoanalítico sugiere que la causa subyacente de la psicopatía sería un fuerte vínculo, basado en la seducción por parte del progenitor del sexo opuesto, que el futuro psicópata sostiene durante sus primeros años de vida, específicamente durante la etapa edípica, lo que conlleva a desarrollar un carácter narcisista con las consecuencias que ello conducirá en sus futuras relaciones interpersonales del sujeto.

FUENTES

http://redjedi.foroactivo.net/t4257-serpientes-en-traje-elpsicopata-exitoso

http://matasanos.org/2012/01/26/el-test-del-psicopata-jonronson/

http://es.wikipedia.org/wiki/El_Pr%C3%ADncipe

http://es.wikipedia.org/wiki/Psicopat%C3%ADa

http://es.wikipedia.org/wiki/Nicol%C3%A1s_Maquiavelo

http://psicologiaycriminologia.blogspot.com/2007/10/roberthare.html

http://www.alzheimergdl.com/sindrome%20disejecutivo.pdf

http://www.bibliotecapleyades.net/sociopolitica/sociopol_ponerology44.htm

Pizarro de Zulliger Beatriz, (2003). Neurociencia y Educación. Madrid: editorial la Muralla. S.A.

Este texto ha sido ha sido publicado en la revista CIENCIAUANL Universidad de Nuevo León.

(Imagen tomada de Internet / Derechos reservados por el autor)

La trata de mujeres

sanjuana

Genera 10 mil millones de dólares al año a cárteles mexicanos

La PGR no persigue a las bandas criminales por ese flagelo, sólo por el narco, dice ONG

Sólo en Apodaca y Guadalupe, Nuevo León, han desaparecido más de 500 jóvenes

"Se fueron por gusto", espetó un policía ministerial a Isabel Rivera y a otras madres de desaparecidas en Apodaca, Nuevo León, luego de que denunciaron que el crimen organizado había secuestrado a decenas de mujeres jóvenes en ese municipio, más de 103, según el informe reciente de la Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas de América Latina y el Caribe (Catwlac, por sus siglas en inglés).

"Los cárteles de la droga mexicanos han encontrado un nicho de ganancias inmensas en la trata de mujeres y niñas con propósitos de explotación sexual y pornografía. Anualmente ganan más de 10 mil millones de dólares. Lamentablemente, la Procuraduría General de la República (PGR) no está persiguiendo a los cárteles por la trata de mujeres, sólo por el tráfico de drogas", expresa en entrevista Teresa Ulloa Ziáurriz, directora para América Latina y el Caribe de Catwlac.

En su nuevo informe sobre la trata y el crimen organizado en México, adelantado a La Jornada, la organización que promueve el derecho de mujeres y niñas a una vida libre de violencia y explotación sexual, incluye estadísticas cuantitativas y cualitativas en los estados y ciudades de origen de la trata, los factores de vulnerabilidad, las rutas de tránsito, el fin del ilícito y su modus operandi, el tipo de perpetrador solitario o de crimen organizado y los cuatro cárteles de la droga que han incursionado en este próspero delito.

"Los grupos del crimen organizado, particularmente los cárteles del Golfo, Los Zetas, Nuevo Milenio y los Caballeros Templarios, las levantan para usarlas de halconas desde los 12 años; luego las convierten en sicarias, mulas o esclavas sexuales de los jefes de plaza, y cuando se cansan de ellas, simplemente las matan y les desfiguran el rostro para hacer más difícil su identificación. Lo que más nos preocupa es que hemos empezado a ver un vínculo con desaparición de un periodo de tres a seis meses y luego feminicidio", dice.

El informe titulado Estadísticas cualitativas y cuantitativas para medir el efecto de las nuevas formas de criminalidad violenta contra las mujeres: la trata de mujeres, niñas y adolescentes y sus vínculos con la delincuencia organizada traza un mapa delictivo por Estado de las "nuevas" violencias contra las mujeres y cómo el avance de la criminalidad en México ha afectado sus vidas, sin que los operativos oficiales ofrezcan seguridad a las mujeres. Analiza los niveles de impunidad sobre la trata y la eficiencia de la respuesta gubernamental: "Las mujeres vivimos con miedo, y ya no se sabe quiénes son peores, si los cuerpos policiacos y las fuerzas armadas, o los cárteles de la droga".

Desaparecidas en Apodaca

Hace tres años, Guadalupe Jazmín Torres Rivera desapareció en Apodaca, Nuevo León. Durante una semana secuestraron a más de una docena de jovencitas en el mismo barrio; algunas fueron levantadas en la calle, en la parada del autobús y otras fueron sacadas de sus casas a punta de pistola. Sus casos están incluidos en el informe de Catwlac.

"Desde entonces han desaparecido más de 200 mujeres en Apodaca y otras tantas en el municipio de Guadalupe", dice Isabel Rivera, madre de Guadalupe Jazmín, quien junto a otras madres de desaparecidas (más de 500) han emprendido una incansable lucha por su localización.

"Las autoridades no las están buscando. Es la misma discriminación desde que empezamos. Las discriminan por ser mujeres y luego no las buscan. Lo último que nos dijo un ministerial es que ellas se fueron por gusto. Yo le contesté que ellas no harían eso y que su argumento era una excusa para no buscarlas, pero les da igual", comenta Rivera, quien ha observado cómo los expedientes permanecen igual, sin avance, a pesar del tiempo transcurrido.

Las madres han señalado a las autoridades la necesidad de buscar a las jóvenes de entre 15 y 23 años en los locales de servicios sexuales, como las salas de masaje, los llamados men's club, los prostíbulos y los table dance en la entidad: "Pero la policía ministerial de Nuevo León no entra ni las busca allí; no se meten. Nunca han hecho una redada para localizar mujeres en situación de trata. Queremos que se investigue a fondo".

La última noticia que tuvo de Guadalupe Jazmín fueron dos llamadas en 2012. "Las dos fueron en fechas simbólicas: una el día en que a ella la secuestraron saliendo de dar clases de baile en el DIF, y la otra, en el cumpleaños de su hija. La operadora me dijo si yo aceptaba la llamada de un familiar de Torreón, Coahuila, pero luego cortaba. La policía dijo que las llamadas fueron realizadas desde un banco HSBC y me dijeron que iban a buscar los videos, pero no cumplieron."

Isabel Rivera cuenta que no hay un solo día que no piense en su hija y que su nieta de seis años le da la fuerza para seguirla buscando: "Estas llamadas son una señal de que está viva. Yo la siento. Me llena de esperanza. Tengo fe de encontrarla. Ella tiene que regresar".

El rescate

El informe de Catwlac incluye las formas de rescate y daño de las víctimas. En los seis años recientes esta organización ha logrado rescatar a mil 37 víctimas: "El problema es que hemos podido ubicar a algunas, todas adolescentes entre 12 y 16 años, pero no pueden dejar de trabajar para ellos, porque están amenazadas de muerte, tanto ellas como sus familias, lo que las lleva a paralizarse. Por un lado, la amenaza del grupo delictivo y por el otro, la del Ejército, que ahora las está deteniendo y enviado a los juzgados para jóvenes en conflicto con la ley penal".

Según las estadísticas del más reciente informe sobre trata de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc) 90 por ciento de este delito es con fines de explotación sexual, pero las autoridades mexicanas no lo toman en cuenta cuando realizan operativos: "Lo que realmente pasa en muchos de los casos es que aun estando bajo el control de sus tratantes o explotadores, las mujeres en situación de trata las dejan a cargo de las nuevas mujeres o niñas reclutadas, y al llegar el operativo policial o militar, son detenidas y llevadas ante la justicia como presuntas culpables y el verdadero tratante o explotador, nunca responde frente a la justicia. Las autoridades no han entendido bien el delito. No se le está dando prioridad. Persiguen la extorsión, el secuestro, la piratería, pero no le entran a la trata. El delito no está siendo perseguido y socialmente está naturalizado", afirma Ulloa Ziáurriz.

El rescate de las víctimas mexicanas de trata trasciende las fronteras: "Hemos encontrado a muchas chicas del otro lado, concretamente en Nueva York, a las que pasaron por Reynosa, Tamaulipas, donde las inician. Tenemos una rescatada allá y una chica registrada en el padrón de Reynosa con el nombre y los papeles de la que tengo en Nueva York. Les cambian la identidad. Las pasan por McAllen, Texas, y como no se persigue el delito, 99 por ciento de los casos quedan en la impunidad".

Ulloa Ziáurriz fue una de las precursoras de la nueva ley para prevenir, sancionar y erradicar los delitos de trata, pero está convencida que se necesita reformarla: "Lamentablemente en el Senado la echaron a perder, los cambios que le hicieron los legisladores priístas fueron para generar mayor impunidad. Y en este gobierno no hemos escuchado ni una sola manifestación contra la trata de Enrique Peña Nieto o de su gabinete".

El nuevo informe exhibe la poca efectividad de las actuaciones de las autoridades mexicanas en la persecución del delito y en el acceso a la justicia para las víctimas. El año pasado, por ejemplo, sólo hubo 31 consignaciones por este delito, pero se lograron únicamente dos sentencias a escala federal y siete en los estados, aunque dos absolutorias.

"El problema más grave que tiene la PGR es que la Fiscalía Especial para los Delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas (Fevimtra) no tiene facultades para nada. La crearon para callarnos la boca, pero no funciona, al final de cuentas sólo tiene competencia para los asuntos federales y donde no hay delincuencia organizada. Hay que cambiarla."

Las complicidades

El informe de Catwlac ubica los focos rojos del país en la incidencia de mayor número de desapariciones de mujeres y niñas con fines de trata y explotación sexual: Veracruz, Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila, Zacatecas, Durango, Chiapas, Oaxaca, estado de México, Hidalgo, Baja California Sur, Chihuahua, Guerrero, Jalisco, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Tabasco, Tlaxcala y Zacatecas.

La investigación cruza los datos de desapariciones y las vincula con la frecuencia de feminicidios: "Son feminicidios con razgos similares y características de una violencia salvaje. Los cuerpos aparecen todavía con fauna cadavérica. Los cráneos están separados de los cuerpos, la mayoría son cráneos limpios y con la mandíbula separada. Tienen golpes en todo el cuerpo, quebrados los dientes de enfrente, sus manitas crispadas, y algunas están completamente con la pelvis y las piernas desarticuladas por las violaciones. Creemos que este modus operandi está directamente relacionado con la posibilidad de evitar la identificación, porque les arrancan el tendón que une la quijada y es el más fuerte que tenemos en el cuerpo para obtener el ADN y la mayoría de las procuradurías de los estados no cuentan con la tecnología para ese tipo de prueba, algunos ni siquiera para sacar el ADN".

Con base en su experiencia, Ulloa Ziáurriz afirma que la trata en México es un negocio constituido por redes de complicidad entre el poder político, económico y el crimen organizado, y hay nexos entre hombres propietarios de negocios sexuales metidos en política. Según la PGR, unas 800 mil mujeres adultas y 20 mil menores son obligadas a ingresar a las 47 redes de trata que existen en el país: "Hay intereses muy fuertes. Después de violarlas se las llevan a explotarlas a los men's club y lugares como los masajes eróticos, que ahora se han extendido de forma alarmante en todo el país, donde hay servicio de prostitución. Son lugares que se han convertido en los nuevos negocios de lavado de dinero procedente del narcotráfico".

La Jornada

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