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PROSCENIO

Sobre cultura y vida nacional

 

(ENTREVISTA A SEVERO IGLESIAS)
J.J.F.N Maestro, ¿Por qué el tema, como lo dice al inicio del libro, se ha convertido en una tierra de nadie donde cualquiera cree que puede hacer, incursionar y hablar según su propio interés?

R.SI.: Por una parte, al mercantilismo que invadió a la cultura le favorecía la ambigüedad; y el relativismo académico que denunciara Foster al localizar 150 definiciones de "cultura", han propiciado aplicar esa palabra a cualquier cosa. ("El dominó es cultura" es un apotegma en varios restaurants).

Hoy, en el discurso neoliberal (Fukuyama, Thurow y otros), se le usa incluso como sinónimo conductista de "patrón" social. Se habla de introyectar la "cultura" laboral, jurídica, escolar, cívica, etc. Con ella se oculta que las costumbres y normas de esos ámbitos se descomponen. Se le usa como sustituto de "ideología". Sirve de disfraz en esta noche académica y política donde "todos los gatos ideológicos son pardos".

J.J.F.N. ¿Cuál es la relevancia, por qué es necesario hablar de cultura y soberanía nacional?

R.SI.: La globalización, como lo anunció Lester Thurow en su libro La guerra del siglo XXI, amenaza con hacer desaparecer naciones completas. (Naciones en el sentido de componentes del mundo formadas por una base territorial, política, social, tecnológica, educativa y cultural). Como defensa, se hace necesario propiciar y fortificar, además de la tecnología y mercado, nuestra base cultural.

Por ello insistimos en nuestro libro Cultura y soberanía nacional en impulsar la "cultura de base". Entendemos por ésta a los hábitos perceptivos, de higiene, convivencia, trato, comunicación, pensamiento, acción, que sustentan el modo de vida del pueblo. Dar a dichas bases un contenido mexicano propio es preparar el suelo donde germine la sensibilidad estética, artística, moral, ética y cívica que México necesita como condición de autonomía en el contexto mundial. Y ambas, la base cultural y la cultura artística, son fuentes de la vida del espíritu nacional. (Cicerón, que inventó el término, lo dijo: colo, colere, cultura, es cultivar, poner a lo natural el sello humano).

J.J.F.N. ¿Qué elementos han avasallado la cultura y la soberanía nacional? ¿es el cinismo, hoy, el dominante?

R.SI.: Desde los 80's el estado mexicano dejó de tener una política cultural, escudado en la postura falsa que "no se puede decir a los creadores lo que deben hacer". (La última Subsecretaría de cultura funcionó en el sexenio de MML). Claro que esa no es la función de ningún estado, pero impulsar la cultura no es dar cheques o becas a los "creadores".

El hecho de que figurara en el aparato educativo revelaba su corto alcance, acabó transfiriendo su responsabilidad.

Obviamente, con un sistema educativo que no cumple los principios del artículo 3º. Constitucional, el trabajo se redujo a "sensibilizar", mientras la televisión, el cine y las empresas extranjeras, monopolizan la generación de cultura, esto es, de modos de vida, modas, usos, hábitos, costumbres. La fundación de escuelas de arte, abandonando a las de "artes y oficios" cercanas a lo cotidiano y la vida del pueblo, carecen también del espíritu nacionalista, humanista, racional, democrático, científico y de solidaridad internacional señalados en dicho artículo.

Es cierto, el cinismo tomó el poder. En los 60's bastaba proclamar que "debíamos tomar conciencia", había fines vivos en México y el mundo. Hoy la conciencia se ha vuelto cínica, sabe la responsabilidad pero hace lo que dicta el bolsillo; se desprecia el interés nacional, social y popular, desde la cueva de refugio personal.

J.J.F.N. ¿El consumo ha sustituido a la cultura?

R.SI.: El "consumo" de obras a través de su reproducción masiva (pinturas, discos, obras literarias, esculturas, grabados, vestido, calzado, mobiliario, etc.) no sería un defecto, pues rompería con el fetiche del "aura". Después, de todo, si las reproducciones son buenas, la sensibilidad y el espíritu se nutren con una buena copia de Van Gogh, Beethoven, Rodin, etc. Lo terrible es que se vende y se consume basura.

Claro, lo importante sería que los mexicanos "de abajo" sintieran como una necesidad, igual que la nutrición o la bebida, tener modos de vida para contemplar y generar cultura, desde la base de su vida personal hasta sus formas más elevadas. La educación, ocupada en transmitir un saber instrumental, enseña a tomar todo como medio; es contraria a la cultura, que no tiene otro fin que la humanización y se nutre de raíces superiores a las del interés personal, como las nacionales.

J.J.F.N. ¿Cómo se debe pensar la nación, lo nacional, en estos tiempos cuando la información y las personas se desplazan velozmente de un país a otro? ¿las ideologías han muerto?

R.SI.: Desde Séneca hasta hoy, el cosmopolitanismo, resultado de la evolución biológica que condujo hasta el homo sapiens, no ha suplido el hecho de que, por su "crecimiento retardado" (9 meses+11 años), la formación del ser humano requiere un plano cultural, social, afectivo y lingüístico siempre particular, esto es, nacional.

Respecto a las ideologías, es visible, pasan a "la reserva": los partidos las ocultan y "dan al enfermo" electoral lo que pida, el lenguaje administrativo y programático las suplanta en las ciencias sociales y la comunicación, los "valores neoliberales" las sofocan en las nuevas generaciones. También es obvio, mientras los individuos ocupen una posición en la estructura social, tengan un interés y una visión diferente, su conciencia ideológica estará latente. Incluso en el acto de vivir mismo, como dijeron Sartre y Merleau-Ponty.

J.J.F.N. México, se dice, es muchos méxicos: el de Slim (el hombre más rico del mundo), el de los indígenas (tan diversos como los territorios que habitan), el de una clase política enriquecida, analfabeta, cínica, desinteresada y desligada de los mexicanos, el decenas de millones de pobres, el de fanáticos guadalupanos y religiosos, etcétera. ¿cómo pensar lo nacional con este contexto?

R.SI.: Es cierto, a medida que las estructuras constituidas por la Revolución Mexicana fueron desmontadas por el poder de los negocios, por un estado en descomposición, por la invasión corporativa y supranacional, por sectores sociales antinacionales y grupos envilecidos, México parece ser la patria de hijos malagradecidos.

Pero, en medio de ese denigrante espectáculo de tener uno de los hombres más ricos del mundo, de ser una fábrica de pobres y emigrados, el país de la impunidad, etc., salta a la vista que es posible fundar principios y fines de una nueva fuerza política que abra la perspectiva nacional.

Hidalgo lo hizo ver: él sabía, lo dijo Humboldt, que las contraposiciones étnicas, la profunda desigualdad social, el fanatismo, los fueros clericales, militares y hasta universitarios, no ayudaban a la unidad para liberarnos de España. Por eso encuentra en el territorio de México, único plano posible de aquellos tiempos, la condición para formar una sola fuerza mexicana. No llama a la unidad étnica, que no era posible, "unámonos, dice, todos los que hemos nacido en este dichoso suelo."

Hoy, la exigencia de reconstruir nuestro mundo agrario, contar con un mercado productivo propio, con una banca nacional, con autonomía científica, educativa y tecnológica, liberar el trabajo, construir una patria libre y fuerte, son ideales suficientes para concertar los esfuerzos. Más allá de las mezquindades partidarias y los espejismos de los ilustrados. En esos ideales se ubica la necesidad de contar con una base cultural nacional, en ausencia de la unidad educativa, pues a cualquier mercachifle se le autoriza abrir una escuela.

J.J.F.N. Las industrias culturales, en relación a la manera que las pensaron desde la Escuela de Frankfurt, ¿han cambiado o confirman hoy día las principales tesis de Adorno y Horkheimer?

R.SI.: Por supuesto, sus tesis se confirman. La industria cultural actual realiza "la unidad del género humano, pero en la alienación". Y yo agregaría: también en la desnacionalización, que nos convierte en "ciudadanos abstractos" de un mundo infame.

J.J.F.N. No es el arte, sino curiosamente la publicidad, la que promueve la belleza, la verdad y hasta la libertad. ¿cómo llegamos a este punto? ¿el arte recuperará estos tres pilares que le daban sustento? ¿son importantes estos valores?

R.SI.: En efecto, a muchos artistas amigos se les ha agotado la "creatividad". Pero basta ver los monitores de anunciantes, para detectar que allí hay estilos, significados, sentidos, líneas y demás elementos de una nueva sensibilidad estética. ¡Lástima! Lo que no se consigue en la pureza del lienzo se halla en la imagen prostituida de la publicidad. No hay duda, muchos artistas viven fuera del mundo.

J.J.F.N. ¿Qué hay en la mentalidad nacional que nos hace permanecer indiferentes ante lo que sucede?

R.SI.: La privatización, acción destructiva de la estructura económica, estatal e institucional, está intacta y sólo ha merecido un ataque psicologista que se conforma con insultar a CSG. Ha cumplido su obra. Como segunda contrarrevolución, privatiza la vida, el espíritu, el sentimiento. Con ella, la indiferencia, el cinismo, han dejado de ser una falta, parecen ser un distintivo de "alto nivel". Muchas coartadas los favorecen: el temor, la inseguridad, el empleo a toda costa, el derecho a la felicidad, la "tolerancia" mal entendida, el consumismo...

J.J.F.N. ¿Se puede pretender tener una cultura orientada a la Soberanía Nacional con las "nuevas" estrategias como las de los llamados promotores culturales?

R.SI.: Desde mi punto de vista, la promoción, el fomento de la base cultural nacional puede echar mano de las escuelas, pero están podridas por el burocratismo. ¡Honor a la gráfica del 68 y a los héroes que, como Orozco, Diego, Silvestre, Moncayo y otros, supieron sobreponerse! Y a los maestros rurales, los brigadistas y misioneros también. No se trata, claro, de "llevar una cultura" para regalarla al pueblo, sino de descubrir en su profundidad las vetas de la nueva cultura mexicana, sacar su material, purificarlo y formar con él las nuevas obras, la nueva sensibilidad, los nuevos modos de vida.¡Con su directa participación!

J.J.F.N. ¿Le urge a este país una reconfiguración total de la educación? Es decir, ¿urge una discusión de diferentes niveles y ámbitos sobre cómo debemos educar, sobre cuál debiera ser la educación oficial y en casa?

R.SI.: Sí. Es urgente reorganizar toda la educación. Recuperar su principios, labrados por la lucha de México desde 1810 hasta 1946, liberar los trabajadores de la educación de la ignominia sindical, acabar con el autoritarismo magisterial, no reformar a espaldas del pueblo y el estudiante, quitársela a los burócratas. "Toda educación verdadera, decían los jóvenes de Córdoba Argentina en 1918, es un acto de amor al estudiante." Hoy podemos decir también: de justicia y liberación.

El financiero / marzo 2010

(Imagen tomada de Internet / Derechos reservados por el autor)

 

El surrealismo en el siglo XXI

In situ, el Encuentro

Edward James y el Surrealismo, Encuentro Internacional, celebrado en noviembre de 2007, en el pequeño pueblo de Xilitla, en el estado de San Luis Potosí, ha sido un acontecimiento importante, memorable. En esos días Xilitla se convirtió en la capital del debate y el diálogo sobre el surrealismo.

Entre la niebla y la humedad de las montañas de la Huasteca potosina, bajó el espíritu surrealista. Los vasos comunicantes entre los presentes, los célebres muertos y las obras vivas del surrealismo estuvieron ahí, en las exposiciones, las ponencias, los debates exaltados y los encuentros y desencuentros de los participantes. En el espíritu de libertad, de diálogo, antítesis del fasto de las ceremonias institucionales, de la pompa de políticos que se inhiben o exhiben ante el arte, se quebraron las inercias burocráticas y académicas que suelen cubrir los encuentros intelectuales con el manto soporífero y el no tan discreto encanto de lo fatuo.

Y no. No fue un espíritu bajado del cielo, un acto de comunicación esotérica con Artaud, Bretón, Buñuel, Aragón, Dalí, Eluard, Soupault y sus amigos: fue el cruce de la conciencia, los sueños y los deseos de cada uno de los/las participantes. El sentido del pudor y la importancia del tema daban certeza que hablar del surrealismo en el contexto de Las Pozas, era un acto que iba más allá de proyectos y cálculos de inversión turística, convenios políticos, prestigios estéticos y curriculums académicos.

En el entrecruzamiento azaroso de los participantes llegados a Xilitla de Argentina, España, Perú, Francia, Uruguay, Chile y de la geografía mexicana, flotaban interrogantes sobre la historia del surrealismo y su influencia en América Latina; y la pregunta clave, insoslayable, sobre la pertinencia, vitalidad y efectos del surrealismo en el mundo contemporáneo hundido en el desencanto posmoderno, la cultura fashion, el hedonismo narcisista, la dictadura del mercado y la histeria consumista que se exhibe, obscena, junto a la pobreza, el desempleo, la exclusión y las guerras.

 

El arquitecto y el paraíso surrealista en Las Pozas

Vivir con los cinco sentidos y la imaginación el tránsito por el espacio arquitectónico de Las Pozas construido por Edward James es una experiencia única, vivencia insólita que contrasta con la atmósfera y los significados del entorno social invadido por la publicidad y el ruido mediático, los objetos de consumo y el espectáculo tragicómico de la política globalizada. En Las Pozas la experiencia espiritual del surrealismo condensa la fuerza de la naturaleza vivida por los sujetos en la percepción que pone en juego todos sus sentidos. En el laberinto de significados, espacio y tiempo remiten a sueños y escenarios arcaicos-el tiempo de los hombres sin atributos tecnocráticos. Ahí, la vista toca el silencio; el oído ve lo que oculta la imagen; el olfato vuela con los perfumes y miasmas de la selva, de la roca y del agua; el tacto se reconoce en las texturas y produce sensaciones donde el deseo es el puente material entre los objetos y el propio cuerpo; y la boca nombra, sin decir palabra, las pulsiones del placer de sumergirse en los sabores que preserva la vida y que en el principio no eran productos industriales sino frutos de la naturaleza al alcance de la mano.

Si hay una experiencia cercana a la fantasía infantil del paraíso terrenal, eso es Las Pozas, Xilitla. Entre los altos árboles y la vegetación exuberante que exhibe todos los matices del verde, uno se imagina el misterio de las serpientes que acechan en cada rama, en cada recoveco; la súbita aparición de Adán y Eva desnudos y haciéndose el amor sin culpas y sin el ojo vigilante y el dedo flamígero del Señor condenándolos al sudor en la frente y a trabajos forzados en campos de concentración infernales. El visitante encuentra innumerables escaleras que llevan a ninguna parte y suben hasta suspenderse en el aire como improvisación y ensayo del reto locamente surrealista que significa subir al cielo por la famosa escalera de Led Zeppelin, construcción paralela de la bíblica torre de Babel. Y como se sube al paraíso, se baja al infierno por caminos sin salida, pequeñas cuevas y escenarios secretos que evocan el placer de "las escondidas", juego infantil que provocaba el miedo, el suspenso y un placer erótico primitivo. En el laberinto se traspasan umbrales de puertas de ninguna habitación, puertas de la percepción y del sueño, espacios que evocan célebres pinturas surrealistas y la imagen inconsciente de lo que permanece adentro y lo que está afuera, a la intemperie; de lo que protege (la cueva, la casa) o recluye y aísla (la fábrica, el monasterio, la oficina, la prisión, el manicomio, los castillos del Conde Drácula y del Marqués de Sade).

En los postulados de los manifiestos surrealistas, lugar privilegiado tienen el cuerpo y la imaginación. Con sus obras e ideas, los surrealistas impugnaron la moral conservadora y abrieron cauces para las posteriores revoluciones en torno al sexo, el erotismo ,el amor libre, las teorías de género y lo que hoy se promueve y define como diversidad sexual que impugna el totalitarismo religioso que impone, como natural y sagrada, la moral heterosexual y la familia tradicional.

En la construcción paciente, imaginaria y real de Las Pozas, el objeto surrealista se materializa en la conjunción de sueños, fantasías, naturaleza y una arquitectura realizada mediante planificación caprichosa que trastoca el principio de la construcción al servicio de un objetivo utilitario, racional. El dogma ortodoxo del menor gasto económico y el mayor beneficio, fundamento del ahorro y la acumulación de bienes, no entra en la "lógica" surrealista del extravagante inglés que llegó para constatar que, efectivamente, México era el país más surrealista del mundo, como seguramente le habían dicho Bretón y sus amigos.

Así, los trabajos y los días de obreros de la madera y el cemento, dan cuenta de una capacidad inventiva y artesanal que en sí misma constituye una experiencia estética extraordinaria.

Si en la visión del mundo el amor, el loco amor, fue uno de los temas artísticos, vivencias y experimentos existenciales del surrealismo, en el origen de la fantasía y la voluntad de Edward James, paciente arquitecto de Las Pozas, anida el azar objetivo, la estética surrealista y las pulsiones del erotismo y el amor. En la aventura que de a poco tomó forma en el espacio selvático de Xilitla y perdura en el tiempo de los hombres, es determinante la voluntad y la experiencia amorosa de Edward James. En su situación de extranjero en un pequeño y aislado pueblo mexicano, la aventura amorosa, prolongada y turbulenta, es insoslayable. Edward James, visitante, unió la pulsión creativa para construir, en compañía del amado, el objeto de su deseo sexual, de su placer erótico, de la presencia/ausencia del amor. Y no podía ser de otra manera: el escándalo del amor loco anidó en el pequeño pueblo traído por el extranjero excéntrico, rico y ostentoso, que llegó para fundar la utopía surrealista de Las Pozas.

Así, la relación de Edward James con los surrealistas, su cuna aristocrática ,la realidad o el mito de ser hijo del rey Eduardo VII, su vocación de mecenas, su enorme riqueza económica, su extravagancia y correrías amorosas, son los vasos comunicantes que conectan con el azar objetivo que impulsa la construcción surrealista y laberíntica de Las Pozas. El periplo por el mundo, encuentros y rupturas, las sacudidas pasionales y el escándalo moral de una sociedad conservadora, da para la narración novelesca en clave surrealista.

Edward James en Xilitla descubrió la selva. Encontró a su Nadja. Se convirtió en el arquitecto surrealista de Las Pozas.

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La historia surrealista en el siglo XX

En la prolongada crisis que abarca las dos guerras mundiales, de las manos de Hegel, Nietzsche, Marx y Freud, y de las vanguardias anunciadas por el Ubú Rey de Alfred Jarry llevado a escena en 1896; el surrealismo estalló en el Paris de los años veinte. El terreno cultural había sido previamente horadado por la revuelta anarco-nihilista y provocadora del Dadaísmo. Bajo el grito rebelde y la puesta en el banquillo de la razón occidental consagrada en el siglo XVIII y confirmada por el culto a la ciencia en el siglo XIX, los manifiestos surrealistas reivindicaron la verdad de los sueños, la necesidad de la poesía, de la libertad, del amor. El grupo de rebeldes encabezados por André Bretón inició la revolución espiritual más trascendente y duradera del siglo XX que toca a las puertas del siglo XXI.

El poder capitalista y el seudo-socialismo totalitario realmente existentes, fueron cuestionados por la explosión espiritual, estética, cultural y política que cuatro décadas más tarde volvió a asombrar al mundo con su influencia en las barricadas, las acciones , los gestos y las palabras de la revuelta estudiantil y la huelga de los trabajadores en el Paris del mayo de 1968. La ola expansiva de la revuelta estudiantil llegó a Berlín, a Roma, a Berkeley, a Tokio y otras grandes ciudades latinoamericanas. En México cimbró la arcaica estructura priísta. El poder ridiculizado y cuestionado por los estudiantes mexicanos reprimió el movimiento en la trágica noche de Tlatelolco del 2 de octubre.

La consigna Bretoniana "transformar el mundo y cambiar la vida" -lanzada de la síntesis de Marx y Rimbaud- , puso en entredicho el dogma del pensamiento estalinista y los valores y dogmas del capitalismo imperialista que luego protagonizarían el combate solitario y el terrorismo nuclear en la siniestra era de la Guerra Fría. Los ortodoxos de ambos bandos no toleraban a los subversivos que llegaban montados en los caballos salvajes de la poesía, de la libertad, del amor, del sueño y la revolución. Eran los rebeldes que impugnaban la estética consagrada y el espíritu de museo; artistas de la literatura, la pintura, el teatro, el cine, la fotografía, que ponían en el banquillo de los acusados a los Propietarios, los Jueces, los Intelectuales conservadores y las instituciones del capitalismo que los había arrojado a la carnicería de la Primera Guerra Mundial.

Esos ciudadanos desmesurados, hermanos, discípulos y aliados de los impugnadores del arte académico y de la política derechista de la Europa que anunciaba las matanzas del siglo, se negaron a predicar y congelar la negación de la dialéctica abanderada por los Dadaístas que apelaban al lado oscuro y destructivo del No absoluto. Los surrealistas, en el mismo movimiento del No aceptaron la síntesis del Sí que abre la trascendencia, la posibilidad de futuro, de transformación del mundo.

El surrealismo nunca fue un nihilismo. En su praxis y su discurso alentaba la esperanza de una sociedad libre y justa donde la poesía y los bienes materiales, el placer y la alegría serían de todos; en un mundo sin la razón instrumental, el despotismo de unos (la jerarquía, el poder) sobre otros: los excluidos, los condenados por la explotación, la producción, el consumo y la alienación del sistema analizado por Marx en su famoso libro El Capital. En esa brecha libertaria, años más tarde Jean-Paul Sartre, Simone de Beauvoir, Merlau-Ponty, Albert Camus, desde la filosofía de la existencia y la crítica de los poderes despóticos, abrirían un mundo de ideas, obras literarias y filosóficas, acciones y compromisos para tender un puente entre la libertad individual y la revolución social que negaban, como dos enemigos gemelos gesticulando en el espejo: el Imperio norteamericano y el Estado policíaco encarnado en la URSS.

En las artes los surrealistas abrieron las puertas de la imaginación al poder liberador de la poesía, la pintura, el cine, el teatro, la danza, la fotografía, la arquitectura, y otras manifestaciones estéticas que escapan a los géneros y las disciplinas. La percepción visual e imaginaria del mundo nunca más fue la misma. Las palabras dejaron los grilletes de la lógica formal y con los sueños se travistieron en escritura automática: los juegos del inconsciente entre la frontera fantasmal del sueño y la vigilia se convirtieron en Cadáveres Exquisitos; la libertad en consigna política, insurrección moral, provocación cultural e invención poética.

El surrealismo fue una transgresión espiritual que también tuvo efectos en el pensamiento, la política, el amor y llegó hasta el combate dramatizado entre la imaginación y las instituciones de control pedagógico, tecnocrático y policíaco. Los surrealistas llevaron a la calle los decisivos descubrimientos del lado oscuro del Ser, del lado reprimido por la dictadura racional, la fría aplicación de la tecnología y el cálculo egoísta de posesión y acumulación de riqueza. Sigmund Freud fue el profeta que, sin proponérselo, anunciaba con sus investigaciones y descubrimientos en torno al inconsciente, la irrupción del surrealismo en los años que abrió el paréntesis entre las dos guerras mundiales.

Si cada uno a su modo y en sus contradicciones, los surrealistas fueron los heraldos de la principal revolución espiritual del siglo XX, no es posible negar los compromisos ideológicos que después adquirieron en las divisiones y rupturas que todos los grupos experimentan en su proceso creativo.

En las tendencias emblemáticas abiertas por el núcleo del grupo iniciador del surrealismo parisino: Antonin Artaud es el icono del fuego poético, los sueños y el inconsciente desatado que atrapó al gran poeta en la locura y la ignominia del manicomio. Salvador Dalí representa la conversión derechista, la derrota de la rebelión por la fuerza del dinero, el exhibicionismo, el fetichismo de la pintura y la idolatría del artista: se convirtió en el pintor genial al servicio del mercado del arte. En la contienda ideológica que sobrevino con la ruptura, Bretón lo bautizo como Ávida Dollars. Louis Aragón, por el contrario, en una confusa conversión ideológica, digna del análisis psicoanalítico y una cuidadosa fenomenología existencial, devino teórico del realismo socialista y militante del estalinismo francés. André Bretón, en cambio, en los años de los debates y las posiciones internacionales sobre la libertad de expresión en el arte y la política, se compromete a fondo y viene a México en busca de alianza con León Trotsky para combatir, a la vez, a los adversarios situados en la trinchera del capitalismo, y a los comisarios de Stalin situados en la razón autoritaria y el uso dogmático y reduccionista de la teoría marxista. Con su firma y la de Trotsky, en 1937 lanzan el Manifiesto por un arte revolucionario independiente.

Esos años polémicos y agitados desembocaron en el ascenso de Hitler, Mussolini y Franco, en el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Luego vendría el Holocausto, la bomba atómica sobre Hiroshima y Nagasaki, el Muro de Berlín, la Guerra Fría, la carrera armamentista, la coexistencia y el terror nuclear entre Estados Unidos y la URSS.

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El surrealismo en el siglo XXI

En la era del vacío del sujeto convertido en mercancía, en cliente, en individuo alienado que se divierte en los centros comerciales como zombi expuesto a la depredación del mercado, a las estrategias del mundo desechable que produce la salvaje explotación y el enloquecido consumo, el legado surrealista está ahí para ser pensado en el nuevo contexto del mundo surgido de la caída del Muro de Berlín y el fin de la Guerra Fría.

La razón tecnocrática y el cálculo de la máxima ganancia del capitalismo dominante que anunció su nuevo orden y el fin de la historia, está tocado fondo y llega al callejón sin salida. ¿Nos espera el fin de la humanidad que ya intuía el genio de Karl Kraus? ¿La locura de Artaud recluido en el manicomio es la metáfora anunciada de la locura colectiva que se está generando en nuestro tiempo? El manicomio ya no está acotado y distante de la sociedad racionalista y de la doble moral que niega sus pulsiones y sus pesadillas, sus propios fantasmas. El manicomio empieza a convertirse en el espacio público, en el entorno colectivo que avasalla la propiedad privada mediante imágenes televisivas y nuevas tecnologías que generan el mundo virtual y el encerramiento.

Para salir de la cotidianeidad y el conformismo de la sociedad del espectáculo, la frase de Bretón: "la belleza será convulsiva o no será" es una consigna que perturba y mueve a la reflexión profunda. Llamado de urgencia a los artistas, los intelectuales y los ciudadanos contra el mercantilismo, la estética fashion, el fanatismo del pensamiento único, el consumismo; pero también contra la aceptación pasiva y temerosa de la censura y la autocensura en una sociedad basada en los valores y los emblemas del poder, el dinero y la competencia desenfrenada.

Más allá del fetichismo y la consagración de las obras artísticas (sobre todo la pintura), al surrealismo como a tantos otros movimientos liberadores se le ha declarado muerto, démodé, expresión de otro siglo. Así, de manera simplista y para descalificar a Bretón, principal teórico del movimiento, basta con lanzar el anatema favorito de las derechas calificándolo de "estalinista" y "Papa" del surrealismo. Cada generación de intelectuales y académicos conservadores entierran a Marx, a Sartre, a Brecht. Es fácil matarlos imaginariamente de cuando en cuando: muy difícil recuperarlos, maquillarlos, para su causa alienadora.

Más obvia que la estrategia ninguneadora de los intelectuales orgánicos del poder del capital, es la estrategia de convertir todo objeto surrealista en fetiche o mercancía, alejándolo de sus significados profundos y los efectos que en contextos de análisis y experiencia directa, pueden decirnos sobre el mundo y el horizonte de nuestra época.

En su tiempo, en los años veinte, el surrealismo se levantó contra la sociedad mercantilista, contra el racionalismo y la falsa moral burguesa. Hoy sigue ahí exhibiendo las mortajas no de cadáveres exquisitos, sino de los cadáveres reales en Irak, en Palestina, de los indígenas chiapanecos, de las Muertas de Juárez, de los obreros sepultados en la mina Pasta de Conchos, de los "mojados ilegales" calcinados en el desierto de Arizona, los cadáveres que deja regados la guerra entre las mafias del narcotráfico, las muertes silentes, nada espectaculares, de los pobres y excluidos del llamado primer mundo.

¿Qué ha sucedido desde los años de la revolución estética, moral, intelectual del surrealismo?: la derrota del género humano, la descomposición de la sociedad mundial atrapada en la explotación, el consumismo, la competencia, el individualismo. El espectáculo de la razón tecnocrática ha sido puesto en escena en el delirio totalitario de los campos de concentración y exterminio nazis y estalinistas, pero también en el oropel del desarrollismo modernólatra del capitalismo que depreda la naturaleza, la vida privada y el espacio público, devastando los ciclos atmosféricos y propiciando el ya amenazante calentamiento global, convirtiendo a los sujetos en objetos vigilados por el Big Brother mediático y policíaco. Contra todo esto que intuían como futuro, se rebelaron los surrealistas en su tiempo.

En la profunda revolución espiritual iniciada por los surrealistas en hombros de Freud, Marx, Nietzsche y una larga lista de artistas y escritores de todos los tiempos, la crítica a la usura del capital fue uno de sus gritos de guerra. También levantaron banderas contra el cristianismo y sus promesas del más allá, apelando a la liberación de lo irracional, del deseo y el flujo de los sueños, desmontando los grilletes de la fe basada en el pecado, la culpa, el perdón, la condenación y la salvación eternas. Los surrealistas intentaron unir los postulados y la experiencia interior con la revolución socialista. Fueron avasallados (no suprimidos) por las dos fuerzas en contradicción que sentarían las bases para el desastre del siglo XX y el hundimiento del siglo XXI en que estamos.

Los soñadores y combatientes por un mundo libre, justo, igualitario, fueron derrotados por las maquinarias ideológicas de los imperios en la era nuclear. Derrota que celebraron los conservadores de todos los colores que vieron amenazada su rutina privada y el orden público autoritario.

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Surrealistas en México

Entre las naciones, México es el país surrealista, la sociedad que vive los sueños, la fantasía, el arte que producen Posada, María Izquierdo, Frida Kahlo, Gironella y muchos otros artistas inspirados en el arte popular, maravilloso y callejero, siempre en la frontera de lo trágico y lo cómico, de lo grotesco que maravilla a los extranjeros con el humor negro dedicado a los muertos y la fiesta permanente de los vivos.

Aquí llegaron Bretón, Artaud, Soupault. En México vivió Luis Buñuel exiliado del franquismo y produjo varias de sus películas clásicas con el ojo de director robado al famoso ojo cercenado por la navaja, imagen clásica del surrealismo en la portentosa película El Perro Andaluz. Antonin Artaud, en su periplo trágico, acosado por los demonios de la locura y de la droga, vive una temporada en el infierno mexicano y se adentra en los terrenos de la sociedad y los ritos sagrados de los Tarahumaras. Tal vez buscaba la esencia del grito y el silencio, lo sagrado y el rito sin palabras que funda la teoría de su teatro y la incandescencia de su poesía. Bretón llega invitado por Diego Rivera y Frida Kahlo, hace alianza con León Trotski (Bestia Negra del estalinismo internacional) para reforzar la trinchera teórica y estética del arte libre contra los intelectuales de la izquierda dogmática y los intelectuales de la derecha exquisita igualmente dogmática. Artaud, el frágil poeta arrasado por sus demonios, la razón utilitaria y las instituciones psiquiátricas al servicio de la normalidad conformista en una sociedad esquizofrénica. Bretón, el poeta y pensador del surrealismo que resistió los embates de los hermanos gemelos (ambos deformes) conocidos como socialismo real (más ficticio que real) y capitalismo democrático (más despótico que liberal).

En memoria (crítica, no sagrada) de los surrealistas que eligieron, visitaron y honraron a nuestro país como Meca del surrealismo de facto; preservar, difundir y mantener en las mejores condiciones la obra y la memoria de Edward James, sería un acto de sensibilidad cultural, civilidad política y conciencia plena de que no existe en otra parte del mundo una arquitectura caprichosa y salvaje, unida a la naturaleza, como la que pervive en Las Pozas, monumento in situ del surrealismo.

Sería motivo de escándalo y protesta nacional e internacional, que los barones de las finanzas invirtieran sus capitales para convertir lo que es abigarrado, provocador, indefinible, maravilloso, bellamente convulsivo, legado surrealista al mundo; en un paseo turístico, mecanizado, estandarizado, tecnificado, vigilado en exceso por los guardianes y las cámaras avasallantes en la sociedad nuestra del crimen y el espectáculo.

Por supuesto, hace falta preservar Las Pozas del deterioro del tiempo y del vandalismo, con formas promocionales y administrativas discretas para optimizar la visita de los ciudadanos de San Luis Potosí, de México y del mundo que seguramente serán tocados sensiblemente por la potencia estética del raro matrimonio entre la naturaleza y el espíritu surrealista, cosa que nunca sucedería en una especie de Xilitilandia, en Las Pozas convertida en escenografía.

Como legado estético al mundo, Las Pozas en principio pertenece a los ciudadanos de Xilitla, al estado de San Louis Potosí, luego al patrimonio nacional y a los ciudadanos del mundo. No pude ser, no debe ser propiedad de Banamex o de Cemex.

Así entonces, los funcionarios de Cultura del gobierno de San Luis Potosí tienen un reto grande: no permitir -por la vía de la expropiación- que Las Pozas se convierta en lugar turístico a la manera en que operan los negocios trasnacionales del ramo. Eso no debe hacerse con un santuario laico del surrealismo. De permitirlo se corre el riesgo de devastar la herencia en México de un movimiento artístico, espiritual y político que sigue llamándonos a buscar la libertad, la justicia y la democracia en el mundo que se nos deshace en las manos.

Un camino posible para preservar el legado de Edward James inició con el primer Encuentro Internacional sobre el surrealismo. A futuro debe crearse un programa para convertir Xilitla en un espacio de investigación, diálogo y difusión sobre el surrealismo en el siglo XXI, apuntalado con encuentros anuales de artistas, críticos y académicos. Eso dará protección internacional a Las Pozas y proyectará a San Luis Potosí y a México en el ámbito de los proyectos culturales que preservan y promueven las grandes obras humanas contra el abandono y el embate de la mercantilización global. En este ambicioso y urgente programa podrían apoyar y participar el Instituto de Cultura potosino, Conaculta y la Unesco.

La gratuidad de la naturaleza y la donación del arte sintetizan el llamado urgente a defender la libertad creativa y los ritmos de la naturaleza que no deben someterse a la lógica depredadora de la ganancia económica, a los caprichos del business cultural y turístico. Las Pozas debe ser testamento material del arte surrealista. Patrimonio artístico de la humanidad.

(Imágenes tomadas de Internet / Derechos reservados por el autor)

La autonomía universitaria: traicionada y olvidada

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1969, AÑO DEL MOVIMIENTO POR LA AUTONOMÍA UNIVERSITARIA

El caso de la Universidad de Nuevo León.

Debo decir a los jóvenes que la Universidad fue hecha para ellos, mas no para el paso por las aulas con indolencia, frivolidad o afán de tumulto, ni la precipitada y desaprensiva búsqueda de títulos para amparar el ejercicio mediocre, incompetente y simulado de profesiones respetables.

Mensaje a los Universitarios.

Ex Rector UNL. José Alvarado. 1961.

Introducción.

A cuarenta años de la lucha por la autonomía universitaria en la Universidad de Nuevo León (UNL), nunca ha dejado de llamar la atención la experiencia de dicha lucha, su proceso, y por las lecciones que ésta dejó; sobre todo, por los sectores sociales participantes y su diversidad ideológica y de intereses que se encontraron en ese momento coyuntural y, más aún, por haber sido un movimiento estudiantil que estuvo fuera de control de las maniobras del Estado. Sin embargo, la evolución de dicho proceso, al haber sido efímero, pronto las fuerzas democráticas se dispersaron y nunca pudo la autonomía consolidarse como tal. La lucha por la autonomía universitaria, al convertirse tempranamente en una cortina de humo como parte de una estrategia basada en traiciones, represión y corrupción, por parte de grupos de poder del entorno del entonces gobernador Luis Elizondo hacia los grupos que se ostentaban de izquierda, (al respecto existieron muchas tendencias de izquierda como la Liga Leninista Espartaquista, las Juventudes Comunistas, el mismísimo Partido Comunista, la Organización Cultural Universitaria de orientación social cristiana); pero fue la izquierda "moderada", en particular la célula del Partido Comunista, Dr. Angel Martínez, la que contribuyó y posibilitó la alianza con el grupo de la derecha conocido como la Bata Blanca que tiene su reducto aún en la Facultad de Medicina para detener el avance de las fuerzas democráticas y progresistas. Dicha alianza al concretarse sólo trajo un breve tiempo de paz durante el periodo del Rector Dr. Luis Eugenio Todd; sin embargo; durante ese tiempo de escaramuzas entre la derecha tradicional y la izquierda oportunista, enquistada en el Sindicato de Trabajadores de la Universidad Autónoma de Nuevo León, fueron contribuyendo a que se aceptara y fuera normal la existencia de una junta de notables o junta de gobierno, convirtiéndose ésta en el instrumento ideal del gobernador en turno para controlar la universidad colocando a su rector. Dicho puesto, como siempre ha sido y continuará siendo, considerado como un puesto de confianza, y las manos del gobernador en turno puestas en él dejara ver la presencia y la intromisión discreta del gobierno del Estado.

Así, la autonomía será parte de las reglas de un juego nunca escritas por parte de los grupos de poder de la universidad y el gobierno; si éstos cometen tropelías, abusos y desfalcos, el gobernador en turno dirá que no puede inmiscuirse en los asuntos de los universitarios y que respeta la autonomía, dejará actuar a sus anchas al grupo en el poder de la rectoría con complicidad del mismo gobierno, siendo así de mutuo beneficio. Y esta situación es la que merecerá una consideración especial para los analistas e historiadores porque plantea el principal problema actual de la susodicha autonomía universitaria: la falta de transparencia de todo tipo de la propia universidad.

El hecho de que la autonomía haya sido mutilada en su esencia, significa haberles quitado a los alumnos y maestros la libertad y la posibilidad de tener una participación social y política en la toma de decisiones y en el rumbo de la universidad hacia un horizonte de desarrollo económico. Sin embargo, dicha mutilación significa que al haberlos convertido en miembros y empleados de una comunidad universitaria amorfa e inerte y al no poder participar en una toma de decisiones de democracia y libertad, tal y como fue planteado en sus inicios la lucha por la autonomía universitaria por los primeros lideres como fue el caso de los ideales de Justo Sierra, a los cuales debería de regresar la universidad pública, significa que los universitarios no podrán participar ni regir los caminos de la vida democrática y de libertad que tanto se gritó en tiempos pasados.

Hay que recordar que desde 1910 apareció el primer movimiento que planteaba la lucha por la autonomía universitaria y ésta ha tenido varias presentaciones en la historia: en el caso de la UNAM, que ha sido el ejemplo a seguir fue en 1945, y también surgió con traiciones.

La UANL en la mira.

Un primer acercamiento a la situación actual de la UANL es que ésta requiere de una estructura democrática en la que las autoridades sean las autoridades de los profesores y de los estudiantes y no las autoridades de una junta de gobierno, convertida hoy en agencia de colocaciones que no deja de ser espuria y además no representa en lo más mínimo los intereses de la academia, ni de la ciencia y de las aspiraciones de la comunidad universitaria. Al final de cuentas es el encuentro de profesores y alumnos lo que más apremiante es para crear una estrategia de desarrollo económico, y dicha estrategia sólo es una política del gobernador en turno para hacer uso de sus recursos como más le parezca; ésto se ha visto así con más evidencia durante el gobierno de Martínez Domínguez, siendo rector el Dr. Alfredo Piñeyro, y los sucesos durante el rectorado del Dr. Manuel Silos, por la crisis que vivió el gobierno del Dr. Socrates Rizzo, provocada por grupos de poder oligárquicos "priístas empanizados". Sin descartar que los demás gobiernos y rectores también hayan sido seducidos por esta política de freno y oscurantismo que ha prevalecido durante los cuarenta famosos años de la autonomía.

Otra consideración crucial es que a la UANL, al no existir dicha participación, le ha faltado desarrollar un ambiente y una mística de libertad y de cultura. Lo que parece que ha sucedido y se comprueba fácilmente, es que a los estudiantes los han ido acostumbrando, desde hace algunos años, a que la universidad no les pertenece que no es cosa suya y que lo más importante consiste en la "prosperidad económica" y en la obtención de un titulo profesional. De esta forma, los estudiantes y maestros no encuentran en la UANL la fuerza de la cultura y el significado de la libertad y, por supuesto, no tienen ideas de que la universidad debe de ser una palanca importante y determinante para el desarrollo económico del país y no sólo la sala de espera de posibles inversiones extranjeras que les vayan a emplear o subcontratar.

Cuando falta ese ambiente y esa mística de la democracia, falta también la producción de la cultura y de la ciencia, porque ésta sólo es posible florecer en un ambiente de libertad. Cuando se llega a perder esa mística, se pierde no sólo la esencia de la universidad, sino también se pierde la esencia y la calidad de lo humano. Y entonces, nos convertimos en simples autómatas reproductores del estilo de sobrevivencia de los lideres que representan a las autoridades universitarias sin escrúpulos (aprendices de porros), que han controlado la universidad a base de corrupción, maniqueísmo y de control policial. Y no considero justo que ésto tenga que ser así. Puesto que lo más importante es que los universitarios se perciban a sí mismos como parte del engranaje de esa poderosa maquinaria que es la universidad y que, además, debe de crear riqueza económica; de la cual formamos parte de ese poder económico y estamos obligados a luchar por una mejor distribución de la misma. Pero si ésta no se plantea incidir en el desarrollo económico y científico del país como de su entorno más inmediato, pues, entonces, habría que buscar los espacios y el liderazgo adecuado que contribuya a esa búsqueda.

La autonomía universitaria sufrió muchas traiciones por parte del gobierno desde sus inicios con el plan Elizondo: un plan plagado de bromas y vaciladas, y después con las escaramuzas de los gobiernos que vinieron. Pero no hay que olvidar el episodio más negro de la gubernatura de Martínez Domínguez en cuanto a la cacería de brujas contra la izquierda democrática y que en ese proceso afecto sensiblemente los ideales universitarios de búsqueda de una sociedad plural y democrática. A tal grado fue la represión tipo rasura que no se ha vuelto a ver un movimiento de crítica universitaria. Pero también los sectores de la izquierda progresista y democrática que luchó por la autonomía universitaria, se enfrentaron a una contrarreforma conservadora diseñada por los grupos de poder que se cristalizó en una ley orgánica y en reglamentos internos que difícilmente pueden contemporanizar con las problemáticas del presente y con el devenir histórico, y solo contribuyó a consolidar a esos grupos de poder con mentalidades oligárquicas y de intereses comerciales para beneficios de ellos mismos. Tal es el caso, la misma historia de la universidad está relacionada con la presencia del PRI, que es la antítesis de la UANL (esto también vale para el caso de todas las universidades públicas del país), pero éstas nacen casi como gemelos a pesar de que los propósitos y finalidades de ambas instituciones sean distintas. La historia de la autonomía comienza con una definición muy clara: la del maestro Pablo González Casanova, siendo rector de la UNAM, no deja a lugar de dudas: "su objetivo y sus fines respecto a la necesidad de incrementar las organizaciones democráticas que decidan acerca de sus planes de estudio, presupuestos y obligaciones de maestros y estudiantes para que tengan una participación real en la sociedad en un ambiente de pluralismo ideológico, de libertad y de democracia". Los cuales hoy han sido olvidados en la UANL y los abusos de poder continúan expresándose: en maestros despedidos con indemnizaciones precarias, alumnos expulsados, fondo de pensiones desaparecidos, jubilaciones con salario precario, cero vivienda, atención médica en una clínica de experimentación y delatora de las condiciones de enfermedad de los trabajadores hacia las autoridades, amenazas de despido y/o cárcel, negación de derechos laborales a familiares de los trabajadores y un sin fin de demandas laborales que se cuentan en miles en la Junta de Conciliación y Arbitraje del Estado, lo cual hace difícilmente opinar que se trate de una institución administrada por personas "decentes". Más bien parece el viejo estilo de la oligarquía local en sus tradiciones de hacer pleitos rancheros a quienes tienen derechos constitucionales: comen santos y zurran diablos. De ahí que exista una corriente de opinión nada favorable para la burocracia de dicha institución, pues se le considera parte de un sistema de instituciones que padece de una patología social crónica, típica del circuito público y más aun que entre sus requisitos de reclutamiento laboral para sus aspirantes éste debe de poseer una falta completa de memoria y de conocimiento histórico de la misma. Son más atractivos los desmemoriados y los oportunistas arribistas que cualquier otro perfil de profesionistas. ¡Qué patético!

La UANL fuera de foco.

Comparto la idea de que en efecto la universidad no es un partido político, pero no se puede negar a que sus miembros tengan una cierta preferencia por un partido en especial, porque al fin y al cabo el PRI ha dejado la enseñanza que es el camino más sencillo de incorporarse a la burocracia y ésta es una lección que los demás partidos políticos la han aprovechado. Hace cuarenta años no existía una gran oferta de partidos políticos como ahora, pero si se pone atención sólo el PRI es el único al que se le ha facilitado hacer sus campañas al interior de la UANL, lo cual dice mucho de la relaciones entre la "familia revolucionaria" y las autoridades universitarias que en realidad es una oligarquía de caciques y éste es el modelo existente y dominante. Entonces hablar de la excelencia académica es sólo un simulacro que tiene su continuación en las formas de control, decisión y elección de los puestos directivos. Por cierto, el control que han tenido rectores como Dr. Piñeyro y Dr. Reyes Taméz sobre los directores de las dependencias, los ha llevado a crear una "casta de universitarios especiales" por los privilegios que ostentan al terminar sus periodos: salarios vitalicios y fueros políticos como medidas de protección si estuvieron involucrados en hechos represivos y de saqueos al erario universitario: qué más que al ser funcionarios se llegan a creer que son la mismísima universidad, este comportamiento en rectores y directores de escuela recuerda aquel viejo complejo napoleónico de que la "universidad soy yo y qué".

Si bien una cierta izquierda moderada tuvo una participación decisiva en la lucha por la autonomía, ésta fue desapareciendo gradualmente hasta el grado de que nunca la izquierda organizada en un partido político ha tenido la oportunidad de hacer campañas políticas al interior de la UANL. Quizá el impacto social de los efectos de la corrupción de aquellos tiempos iniciales de la lucha por la autonomía fue ganando adeptos en este sector y es por ello que hoy en día no aparecen haciendo proselitismo al interior de la misma, es debido a que aquella placentera experiencia de alianza con la derecha de hacerle una puñetita a la derecha (la alianza de la célula comunista Dr. Angel Martínez con la bata blanca) ésta sigue gozando de tal magnitud la gran autonomía obtenida en términos de su estrecha comprensión. Así, la derecha puede conmemorar cuarenta años de una autonomía de membrete y la izquierda oportunista sólo puede festejar su nostalgia por tiempos pasados y celebrar sus jubilaciones obtenidas por su gran participación.

No sé si la UANL tenga como compromiso social la necesidad de que este país se transforme y se ponga fin al sistema de poder que, de una manera general, ha estado destinado a favorecer a las clases poseedoras de la riqueza. No le debería dar pena al Consejo Universitario si esto no es así, pero tampoco es admisible que se ande con simulacros e hipocresías, si tiene tanta necesidad de ocultar a los universitarios que su verdadera política es la manipulación y el control policial de los mismos. No creo que la enseñanza de los paliativos obsoletos e innecesarios del entretenimiento corresponda a una universidad que se jacta y que aspira a ser una de las mejores del país. Por vergüenzas de nuestras autoridades no nos detenemos.

La UANL: La tijera que corta el papel.

Hay que oponerse a todos los dogmas democratizadores de la universidad: la experiencia del caso de la UANL habla por si misma, porque éstos han hecho mucho daño a la academia y no sólo a la academia, sino también a la población en general, es decir, la cuestión de que la universidad representa el progreso y el hecho de que éste no sea tal significa un engaño para la población y un autoengaño para los universitarios.

La cuestión es que muchos de los funcionarios de los últimos años recientes en la UANL sólo han atendido a una minoría a pesar de que dicen que han impugnado el elitismo, pero sólo basta observar: no sólo cuántos son los que terminan la preparatoria y más cuantos los que ingresan, a pesar de la práctica populista de las becas a la universidad y de ahí cuantos se titulan. La eficiencia terminal se reconoce como el mayor problema de la educación superior en todo el país. En el caso de la UANL, la "eficiencia" deficiente toma formas grotescas, aunada a una masificación que las autoridades han visto como un próspero negocio al proponer recientemente en el Consejo Universitario que es mucho mejor ofertar la venta del titulo que dedicar esfuerzos académicos y desarrollar mediante ejercicios de escritura y de cálculo la producción de una tesis que en muchos de los casos representaría posibilidades de solución de problemas técnicos y/o sociales. Y no sólo esto, sino también es la universidad pública más cara del país si comparamos el costo de trámites de documentos con otras universidades, por ejemplo, la UNAM. Así, la UANL se ha convertido en una universidad privada disfrazada de pública. Que el actual rector Ing. José Antonio González grita a los cuatro vientos que es la mejor casi del mundo en un estado de progreso; sólo falto que se agregara también de aniquilación.

Los títulos así obtenidos son un fraude y estafa para la mayoría de la población, que es clientela de los graduados y empleados selectivamente. Por ejemplo, la población pone su salud, su patrimonio y más aun su vida en manos de ineptos y de verdaderos asesinos, nada más porque el letrero que da a la calle de su consultorio o despacho dice que el pretendido profesional tiene titulo de la universidad. Lo que queda claro es que los grupos de porros que han controlado la universidad no les interesa el nivel académico en general, lo cual va en gravísimo detrimento de la población y de la propia universidad. No cabe ninguna duda que su sistema de planeación ha ido en una tendencia más bien de tipo cerrada tradicionalista, cuantitivista, deductivista, eficientista, etc.; más que apostar por una estrategia abierta cualitativa, inductiva y eficaz. No estoy en contra de la excelencia académica. Al contrario, me parece que el universitario está obligado a ser cada vez mejor consigo mismo y con los servicios profesionales que ofrece a la sociedad.

Pero si la UANL en su conjunto, pretende ser el santuario de la razón y, sin embargo, no comprende o no entiende esta razón; que no puede tolerarse que los recursos de un país en nuevas circunstancias obliga a la universidad a plantearse una redefinición y volver a establecer los fines y objetivos de nuevas políticas publicas que enmarquen lo pertinente para los próximos años y que efectivamente la conduzcan a mayor desarrollo y consolidación; al mismo tiempo, dar satisfacción a las necesidades esenciales del país o bien de la región inmediata de la misma. Así se podría cumplir que los recursos económicos y humanos se destinen adecuadamente a la satisfacción de las necesidades de la población. Si la universidad no le aporta a la nación el entender esa razón, su racionalidad es falsa y sus pretendidos privilegios carecen de fundamento. Y su discurso triunfalista un cinismo.

La UANL: la piedra que rompe la tijera.

En el sistema de propiedad privada los recursos de un país (materias primas, fuerza de trabajo, capitales) se destinan al fin de la ganancia; se dirigen como fin al incremento del capital y no se destinan directamente a satisfacer las necesidades de la población, ni siquiera a satisfacer la inaplazable necesidad de empleo. Si para las ganancias del capital conviene atender ciertas necesidades, entonces y sólo entonces se atiende a las necesidades de la población. Así se demuestra que el fin es el lucro, mientras la satisfacción de las necesidades es sólo un medio. Por ejemplo, ahora en este preciso momento las necesidades de empleo son trágicas y apremiantes; pero los capitales no se invierten porque en el capitalismo el criterio es la obtención de lucro y no el atender a las necesidades. En la globalización, la estrategia de los capitales es la obtención y reproducción de los capitales en los menos tiempos posibles. Y como en nuestro país siempre todo está por hacer, pues los inversionistas extranjeros voltean a ver otros territorios que si cumplen sus expectativas. Así que soñar que vendrán a salvar nuestro país es sólo un sueño. Bueno, quizá sólo vengan a salvar a la elite de siempre: la oligarquía.

Y bien, esa es la razón, además de concepciones ideológicas de transformación social que prevalecieron en los grupos de izquierda que participaron en aquellos años de la lucha por la autonomía. En efecto, existieron diferentes concepciones: a grosso modo los reformistas comunistas pedían espacios adecuados para el desarrollo de la universidad y así jugar a las escuelitas con el gobierno; los socialistas exigían que la actividad económica y los recursos de un país deben tener como único fin el satisfacer las necesidades de la población. Los radicales, con su concepción universidad-fabrica, querían hacer la revolución mediante la lucha armada para llegar al socialismo. Pero a toro pasado es sólo un pasado, pero hay que darle vuelta a la hoja y enfocar nuevamente la perspectiva social e institucional de la universidad considerando para fines de análisis y soluciones de sus problemas, así como: prever su futuro a base de clasificarla y distinguirla de los diversos tipos de universidad publica, por lo tanto es más productivo desagregarla que homologarla. Hoy el sistema universitario significa complejidad. El pluralismo ha llegado a la universidad y diversas son las historias, los actores, las oportunidades y los problemas y no continuar pensando en una experiencia pasada adolescente que no merece confianza: no hay que quedarse viviendo en el pasado. Hoy la misma sociedad ha madurado lo suficiente, existen sectores sociales y populares que no desean ser "invitados de piedra", también reclaman su derecho a participar; sólo basta observar la diversidad cultural y de comportamiento de los jóvenes para intuir que requieren una aspiración y un empujoncito: el ideal social.

Hay grandes pequeños burócratas que creen que nos hemos hechos comunistas, socialistas o críticos de la universidad por pura inclinación visceral, porque la índole de nuestro temperamento así lo pide. No pueden comprender que son razones las que nos convencen de que el capitalismo es radicalmente inmoral y que su civilización no aporta nada en lo absoluto a la vida misma. Luchamos ante todo mediante razones, mediante argumentaciones. Creemos en la racionalidad del ser humano, creemos en su capacidad de entender razonamientos y proceder en consecuencia. En efecto, el gobierno de aquellos años combatió a los grupos de izquierda porque pensaba que estaban ganando espacios políticos y querían instalar la universidad socialista en un sistema capitalista, pero no era así lo que sucedía: era que no había claridad de los fines y objetivos de la misma por parte de la derecha tradicional pues, la universidad estaba transformándose continuamente y rebasaba sus políticas y los grupos de izquierda si tenían conocimiento hacia donde debía de ir puesto que la composición social del estudiantado así lo indicaba. No sólo esto, sino también a nivel internacional existía una conmoción social emergente de nuevos sujetos sociales y de nuevos paradigmas epistemológicos que señalaban nuevos signos y por supuestos nuevos cambios sociales. A lo cual la UANL no estuvo ajena a toda esta atmósfera.

La UANL: El papel que envuelve la piedra.

Si la UANL en su conjunto no entiende esa razón, es que no cree que pueda haber razones y no cree que para las cuestiones fundamentales alguien pueda tener razón. Y entonces lo que sucede es que la UANL ha renunciado a la racionalidad. No dudo que, en el campo de cada especialidad, la universidad siga una cierta racionalidad, la mutilada racionalidad que dentro de esos límites es posible. Pero lo más específico de la irracionalidad es no aceptar cuestionamientos e ideas transformadoras.

La principal tarea de la razón es el juicio de importancia: saber reconocer cuando hay un problema cuya importancia desborda y engloba a los demás. Sin el juicio de importancia, la razón puede estarse empleando toda la vida muy irracionalmente. Y si de la universidad en su conjunto no resulta para la sociedad la capacidad de entender una razón que atañe a la sociedad, entonces, la universidad es escuela de irracionalidad.

Una racionalidad circuncidada por sus espacialísimos, que se vuelve incapaz de orientar y proteger la vida y las decisiones fundamentales acerca de los fines más que de los medios, es una racionalidad castrada. Por ese camino se promueve un etnocentrismo de subculturas científicas que destruye la apertura y amplitud de la crítica verdaderamente científica, y no sólo ésto sino también no se produce ningún horizonte científico y tecnológico que se oriente hacia el bienestar de la población en general. De por si, los problemas sociales y económicos del México presente son múltiples como para ser abandonados por las instituciones responsables en dar vida a la universidad, que en muchos de los casos debe de representar la capacidad de respuesta social a dichos problemas.

Con su indiferencia acerca de razonamientos fundamentales, las universidades públicas, la UANL no escapa a esto, viven de la plusvalía y sirven para reforzar el sistema social que la extrae. Pues, la opinión pública tácitamente se dice: si el argumento estuviese fundado, los preparados cuestionarían la manera de cómo está organizada la sociedad. Este debería ser el objetivo fundamental de una universidad pública como la UANL.

De suerte que la impasibilidad de la universidad frente a la razón de los críticos, socialistas humanistas y científicos que cuestionan al sistema vigente, su silencio es complicidad con la explotación capitalista. Su responsabilidad es enorme, pues se supone que en la universidad tiene su sede la razón; y cuando en una sociedad la razón abdica y no entiende razones, el único camino que queda es la construcción de plataformas científicas, políticas y culturales de lucha contra el control policiaco e ideológico de la educación superior publica en general y en el caso de la UANL en particular.

Decía Pepe Alvarado: "En toda Universidad viva y con aliento verdadero, se desarrolla un debate inextinguible entre la tradición y el impulso renovador. Así sucede, por fortuna, en la nuestra. Si así no fuera, seria una asamblea de fantasmas bizantinos y yo el primero en invitar a los jóvenes a dispersar las sombras". Y más adelante: "En la universidad de Nuevo León no debe de haber altares para los ídolos del Foro. No es un claustro para supervivientes adormecidos por la nostalgia, sino una morada para seres de hoy, con las cifras vivas de la técnica, la ciencia y la cultura."

Así me imagino a este gran personaje de nuestra historia, no de boca abajo en su ataúd, sino quizás en algún lugar profundo de su cripta en un panteón. Pepe Alvarado está haciendo tranquilamente un gesto admonitorio con el dedo y expresando: "se los dije". No cabe la menor duda los gobiernos cambian y las mentiras siguen siendo las mismas.

(Imagen tomada de Internet / Derechos reservados por el autor)

Autonomía de la UANL: Conmemoración Sui Géneris

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1969, AÑO DEL MOVIMIENTO POR LA AUTONOMÍA UNIVERSITARIA.

Quizá esté yo equivocado y tú en lo cierto, quizás

con un esfuerzo de verdad nos acerquemos.

Sir Karl R. Popper*

I. Explicar para justificar

En 2008 la Universidad pública estatal; UNL-UANL cumplió 75 años de vida que fueron conmemorados "oficialmente". En el próximo otoño, alguien, algunos ex-alumnos y ex-maestros conmemorarán los primeros cuarenta años de de la consecución de la Autonomía de su alma mater.

Este trabajo, al igual que otros que aparecen en esta edición , son ya, una forma de conmemoración de lo que, quiérase o no es parte de la historia de la Institución, pues lo que sucedió hace cuarenta años así como los hechos que se sucedieron durante los siguientes cuatro años tuvieron un impacto y una trascendencia que aún no ha sido establecidos. El balance aún esta pendiente y la espera de que tanto los 75 de vida como los cuarenta de Autonomía sean ubicados en su justa dimensión motiva estas líneas.

Hemos escrito en otra parte, que a diferencia de otros casos de insurgencia estudiantil-magisterial al interior y exterior de las instituciones de enseñanza superior, el "Movimiento" en la UANL, logró importantes conquistas políticas que satisficieron las demandas de estudiantes y profesores; tuvieron como denominador común, en gran medida implícito, un componente anti-autoritario y se abrieron caminos a la democracia, fue un movimiento triunfante.

Cuando, en diciembre de 1969, el Dr.Oliverio Tijerina, fue designado primer Rector de la Universidad Autónoma de Nuevo León, quedaron plasmadas en forma efectiva las primeras conquistas del Movimiento, entre ellas, una prioritaria: democratizar la institución

El Consejo Universitario , máximo órgano de gobierno, quedó integrado por un contingente estudiantil que representaba un tercio del total. Las Juntas Directivas, máximo órgano de gobierno al interior de escuelas y facultades, estaban integradas paritariamente, a diferencia del pasado inmediato en que sólo integraban a sólo tres alumnos.

Diciembre de 1969 fue el escenario en el que fueron elegidos, en la forma más democrática posible, en el seno de las Juntas Directivas los Directores de todas las dependencias académicas.

Merced a este impulso de innegable corte democrático, como ya se dijo, y pese a la precariedad legal de la Autonomía, fue constante la participación activa de estudiantes, dentro y fuera de los órganos de gobierno, de modo tal que se satisficieron demandas como la creación de una nueva preparatoria, hoy la número 9, y a mediano plazo se hizo realidad uno de los más sostenidos anhelos: la cancelación del examen de admisión lo que hizo posible que todo el que así lo deseara y -cumpliera el requisito de escolaridad previo, podría ingresar a

* El mito del marco común, Paidós,Barcelona, 2005, p.13

cualesquiera de las Escuelas Preparatorias y/o Facultades de la Universidad- El pase automático fue realidad.

A lo largo de los doce meses escasos que duró el rectorado del Dr. Tijerina, fueron tomando cuerpo una serie de acciones en las que se perfilaban de manera tenue los rasgos de un nuevo modelo de universidad pública, producto a su vez de una dirigencia que advino al poder merced a la fuerte conmoción política de corte positivo, que cimbró a la institución educativa.

Pero ¿Qué ha sucedido a lo largo de estos largos y sinuosos cuarenta años? ¿Cuál ha sido el destino de las conquistas políticas, de indiscutible índole democrática? ¿Alcanzaron el máximo desarrollo posible y se volvieron obsoletas? ¿A la evolución siguió su involución y se transformaron en su contrario o perdieron todo significado, valor y efectividad?

En lo que sigue, intentaremos dar respuesta a estos interrogantes a la busca de una cadena multi -causal que permita entender por qué es, como es, actualmente la Universidad Autónoma de Nuevo León y por ende, cómo asimiló y desasimiló todo lo que la modeló y configuró en el cuatrienio1969-72, con el ánimo de propiciar un balance crítico y autocrítico que está inscrito en la lista de los pendientes.

II. En busca de respuestas: Un ensayo de interpretación.

II.1Los Presupuestos

Es de sobra sabido que nada surge de la nada, ni se destruye en ella, por lo que con la ventaja que da la visión a distancia, aquí postulamos, más que como hipótesis de trabajo, como hilo conductor: 1) que el cuatrienio de activismo político y las secuelas que protagonizaron estudiantes y profesores de la universidad pública estatal y cuyos efectos mediatos e inmediatos se prolongaron, al menos, más allá de los siguientes seis años, fue posible gracias al surgimiento de una fuerza opositora que se inscribió con diversos matices a la izquierda del espectro político y con una clara vocación democrática , que de manera inevitable, encontró terreno fértil en la entonces UNL.

2) que, sin demérito de lo valioso de las luchas emprendidas con el mismo objetivo en otras instituciones educativas y sindicales, el recién nacido Sindicato de Trabajadores de la Universidad de Nuevo León fue, junto con una poderosa organización estudiantil con vigencia restringida hasta 1971, el factor más duradero e influyente en el trazo de las tácticas y las estrategias de la lucha estudiantil magisterial y, dado el desarrollo del conflicto se convirtió en una sólida instancia de poder que dio respaldo a la existencia de lo que aquí denominamos la Fuerza Opositora de Izquierda.(FOI)

Atendiendo a lo arriba señalado postulamos, además, que la emergencia, auge y decadencia del movimiento pro-democratización de la Universidad, los logros políticos obtenidos, las cuotas de poder conquistadas, estuvieron estrechamente ligado al Sindicato universitario y al Consejo Estudiantil mientras se mantuvo vigente, y que, la FOI entró en fase terminal cuando en 1980 su dirigencia fue víctima de un golpe de mano que le asestaron, el Gobierno estatal y la autoridad universitaria.

Reiteramos lo ya dicho arriba: En lo que sigue, pasamos revista a vuelo de pájaro a las etapas en las que, a nuestro juicio, se puede dividir el período, en que bajo el impulso de la FOI, se gestó, desarrollo, cobró relevancia y caminó, luego, hacia su declive total la más sólida corriente de oposición que haya actuado en el seno de la máxima casa de estudios. Nos mueve un solo propósito: entender qué es hoy, que significa y cual es la connotación de la "A" en el acrónimo UANL, a diferencia de hace cuarenta años.

Esta versión de los hechos acaecidos entre 1969 y 1980, reposa más en la opinión (doxa) que en la verdad objetiva (episteme) por lo que es susceptible de ser refutada por quien cuente con la evidencia de los hechos duros.

En busca de claridad, la revisión que realizamos contempla los siguientes apartados: 1) La etapa de formación del FOI (II.2); 2) La ofensiva del día siguiente.(II.3) Etapa Uno. Fases 1 y 2; Etapa Dos. Fases 1 y 2: Etapa Tres. Fases 1 y 2

II.2 La etapa de formación del FOI.

El Movimiento Estudiantil Magisterial (el "Movimiento") que en el verano y otoño de 1969 cimbró a la entonces UNL, no fue un rayo luminoso en cielo sereno, más bien fue un producto neto del espíritu de los tiempos, se incubó a lo largo de la década, pero fue también fruto de factores previos que actuaban a nivel mundial.

Como los más influyentes de entre ellos, destacaríamos,- lejos de ser exhaustivos- los siguientes-

Como telón de fondo estaba la "guerra fría" que tenía al mundo dividido en dos campos, con dos visiones del mundo, dos modelos de sociedad irreconciliables. Dos ideologías, cada una de las cuáles pretendía ser "La Verdad" y que echaban mano de hasta de los medios más inimaginables para salir adelante en la contienda. Capitalismo versus Comunismo.

Bajo ese marco toda oposición al status quo era etiquetada como "comunismo.

En ese enfrentamiento entre izquierdas y derechas, de progresistas contra reaccionarios actuaron como catalizadores y acendraron la criticidad de las conciencias de los jóvenes de todo el mundo la Revolución Cubana, la Guerra de Vietnam y por supuesto el mítico 68, convertido en símbolo de la rebeldía de la juventud del mundo luchando contra el establishment en todas sus advocaciones. Era no otra cosa que la lucha contra el autoritarismo; de lo nuevo contra lo viejo.

Inscritos en la memoria de las generaciones inmediatas anteriores aparecen también como factores de influencia todas las luchas contra el autoritarismo del régimen príista desde las luchas de ferrocarrileros y maestros a fines de la década de los años 50; las de los médicos y campesinos en 1960, todas ellas víctimas de la más feroz represión con las que quedaban en evidencia las grietas en las que se expresaba la debilidad que empezaba a padecer la hegemonía priísta.

En el terreno doméstico se produjeron episodios que incidieron de manera más directa en la emergencia de la fuerza opositora de izquierda democrática que tomó a la UNL como escenario de acción

La guerra fría tuvo un fuerte impacto en terrenos domésticos. He aquí algunos de los episodios más relevantes.

En 1962 el empresariado regiomontano protagonizó una de las más fuertes luchas contra el gobierno federal en su rechazo al libro de texto gratuito que era, en su opinión, una vía de adoctrinamiento comunista.

La paranoia anticomunista que enfermó muchas mentes, que hizo surgir al Comité Regional Anticomunista y Acción Democrática, acogiendo a las "buenas conciencias" causaron la cancelación del festival de la Juventud que las izquierdas estudiantiles de todo signo intentaron celebrar en Sabinas Hidalgo N.L. en abril de 1963 y que pese a la autorización gubernamental corrieron el peligro de ser víctimas de la violencia "anti" que había sido sembrada entre la población. De ello fueron salvados por contingentes del ejército.

Como una acción de signo opuesto, en 1964 fue fundado por militantes del Partido Comunista Mexicano el Sindicato de Trabajadores de la Universidad de Nuevo León. Fue en el país el primer organismo de ese tipo que además incluyó sin distinciones a trabajadores docentes y no docentes. Durante ese año y los siguientes, hasta 1968, el STUNL mantuvo una lucha permanente por su reconocimiento que mediante subterfugios de todo tipo le escatimaba el gobierno estatal.

En 1965 una protesta de estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras que imputaban a su Director, Agustín Basave Fernández del Valle, una serie de irregularidades tanto académicas como administrativas, se convirtió en un conflicto a nivel de toda la Universidad, que respondió con una protesta casi unánime por la represión policíaca de que fueron víctima los contingentes de estudiantes que custodiaban una madrugada, su Facultad.

En los meses de marzo y abril de 1968 se suscitó un serio conflicto entre el gobierno estatal y los estudiantes y muchos de sus padres, a raíz de la pretensión del Gobernador Eduardo A. Elizondo, de implantar un sistema de pagos de cuotas diferenciadas promovido por una fórmula como la siguiente:"Quienes puedan pagar deben hacerlo y quienes no puedan pagar, pero quieran y puedan superarse, deben recibir educación a crédito, restituyendo (sic) cuando estén en mejores condiciones económicas" (Poder y lucha sindical, de Carlos Ruíz Cabrera, Monterrey, 1990, p.161)

El enfrentamiento entre universitarios y el gobierno estatal, derivó en un acuerdo del H. Consejo Universitario, que rechazó por inviable la llamada Ley Elizondo.

El episodio puede considerarse sin duda, como antecedente de todo lo que acontecerá al año siguiente pues se movilizaron las fuerzas que luego contenderían a propósito de la Autonomía, pues como se sabe la propuesta gubernamental movilizó a favor a organismos empresariales tales como el Centro Patronal de Nuevo León, la Cámara de la Industria de la transformación y la Cámara Nacional de Comercio y en contra a entidades pro-liberales y democráticas como el Círculo de Estudios Mexicanos, el Partido Popular Socialista, la Sección 50 del SNTE y la Gran Logia de Nuevo León.(op. cit, p. 161)

Como queda dicho, el conflicto suscitado por la propuesta, culminó con la intervención del H. Consejo Universitario, a quien le correspondíó, con toda legitimidad, decretar lo inviable de la iniciativa, y puede ser visto como una muestra, la más significativa, del grado de organización y del impulso que movería, año y medio después, a amplios núcleos de universitarios, a enfrentar al monopolio PRI-gobierno. Todo ello antes del mítico 68 en la capital de la República y zonas aledañas, que ha sido considerado, sin discusión, como el detonador de todo lo que fue, a lo largo del país, el Movimiento Estudiantil Magisterial.

II.3 La ofensiva del día siguiente.

El objetivo primordial del Movimiento al interior de la UNL se cumplió: quitar al gobierno estatal la facultad de designar a las autoridades universitarias y trasladarlas a manos de profesores y estudiantes encuadrados en órganos colegiados integrados plural y democráticamente los que así adquirieron la facultad y también

la responsabilidad de tener injerencia en la toma de decisiones respecto al trazo de al vida de la institución, de hacer, "su Universidad" Autónoma. Fue por ello, como ya se dijo, un movimiento triunfante.

Sólo que el autoritarismo gubernamental, invisible, pero con una gran capacidad de respuesta no iba a permitir que una de sus piezas más valiosas para la construcción y consolidación de la hegemonía, le fuera sustraída impunemente y un día después, si es que no antes, de la toma de posesión de quien fue el primer Rector de la Universidad Autónoma de Nuevo León, desató una ofensiva destinada a volver las cosas atrás, a lo que consideraba su estado natural, a recuperarla para el sistema, volver la oveja al redil.

Los objetivos estaban claros, los tres con la misma prioridad: 1) lavar la afrenta que le inflingiera la oposición; 2) recuperar el control absoluto de la Universidad y 3) extinguir la Fuera Opositora de Izquierda. (FOI).

Tal y como lo evidencia el estado de cosas actual, el sistema de poder político mexicano logró, plenamente, sus propósitos.

La ofensiva se prolongó por largo tiempo. Ubicamos su inicio en el mismísimo 1969 y su culminación en 1980, año en el que las autoridades universitarias y gubernamentales se apoderaron del más valioso de los activos de la FOI:

II.3.1Primera etapa. Primera fase.

El período al que hacemos referencia tiene su inicio en el mismo 1969 hasta el primer trimestre de 1971. Comprende en su mayor parte el rectorado del Dr. Oliverio Tijerina y su sustitución en 1971 por el Ing. Héctor Ulises Leal Flores.

Las condiciones en las que el gobierno de Eduardo A. Elizondo, otorgó la "autonomía", como un recurso para desestructurar la protesta universitaria contuvieron, al menos, un fruto envenenado: lo precario de la legalidad y de la legitimidad del estatus adquirido.

Los universitario quedaron comprometidos a entregar, el 31 de mayo de 1970, el proyecto de una nueva Ley Orgánica, que al ser puesto en mano del Gobernador, fue a parar al cajón de los pendientes, prefigurando una maniobra a la que nos referimos más adelante.

Otra de las armas de la ofensiva lo fue la prensa impresa, particularmente el periódico "El Norte", que fiel a su esencia emprendió una campaña signada por el anticomunismo más rampante con la cual desvaloraban todas y cada una de las acciones del nuevo gobierno universitario.

Aún cuando el virus anticomunista no había inoculado a amplios sectores, si prendió en ciertos grupos de universitarios y de ex universitarios, quienes a través de desplegados casi cotidianos, cuestionaron el rumbo "marxista leniista" que según ellos, tomaba la institución educativa. Algunos de ellos habían cobrado vigencia desde el mismo verano del 69 cuando el conflicto crecía día a día.

A guisa de ejemplo cabe mencionar a la Asociación de Maestros Universitarios, el Frente pro-Dignidad de la Universidad, entre otros.

Un ataque frontal a la nueva dirigencia universitaria, lo fue la suspensión del subsidio federal que se padeció desde el mes de febrero de 1970, y la promesa de entrega a cambio deque el Rector Tijerina se deshiciera de los miembros del Partido Comunista que figuraban en su equipo de trabajo, condición que fue cumplida, pero que sólo agudizó las presiones.

En enero de 1971, la ofensiva gubernamental dio un gran paso en la consecución de sus pretensiones con la renuncia del Dr. Oliverio Tijerina, quien no encontró otra manera de responder a la serie de exigencias que se le presentaron, no todas ellas visibles, y sucumbió a las presiones.

En las postrimerías del rectorado del Dr. Tijerina se produjeron dos hechos, aparentemente irrelevantes, pero que al paso del tiempo , cobrarían amplia relevancia que, por diversas razones, no se han analizado con ojo crítico; no se ha esclarecido la magnitud de los compromisos que se signaron con el gobierno federal ni tampoco las repercusiones mediatas e inmediatas que todo ello tuvo en el acontecer político de la universidad y del estado.

Hasta 1969, un grupo de profesores universitarios, de probada convicción liberal encabezados por el Ing. Héctor Ulises Leal fueron compañeros de viaje en las luchas de quienes fundaron y consolidaron el Sindicato de Trabajadores ; ocuparon puestos de responsabilidad en los comités directivos lo que les hizo adquirir beligerancia política que se manifestó con su actuación durante el Movimiento.

A fines de 1970 y a la renuncia del Rector, como se dijo, se fueron perfilando como un grupo disidente dentro del Sindicato, y por una extraña coyuntura que también, espera ser esclarecida, se hicieron de la Secretaría General del Sindicato gracias a una extraña concesión del Partido Comunista en la Universidad.

Esto no tendría importancia si a corto plazo "los ulisistas", dicho sea sin ánimo despectivo, optaron por marginar a sus antes compañeros de viaje y más tarde, los combatieron frontalmente. El caballo de Troya cumplía una vez más su cometido.

Vistas las cosas a distancia, nada tiene de extraño, ni de casual, el que el Ing. Héctor Ulises Leal Flores haya sustituido en el puesto de Rector, al Dr. Oliverio Tijerina.

II.3.2- Segunda fase de la primera etapa.

En este período, el gobierno estatal jugó la carta más fuerte en aras de recuperar el control de la universidad estatal al promulgar en el Congreso Estatal una Ley Orgánica de propia factura, con la que se ignoró tajantemente el proyecto de Ley hecho por los universitarios; instauró como supremo órgano de gobierno a la Asamblea Popular Universitaria integrada por miembros de organismos sindicales y colegios de profesionistas todos ellos de filiación príista, y que de inmediato se hizo cargo de de nombrar a toda la plantilla de Directores de escuelas y facultades colocando a la cabeza como Rector a un médico militar con grado de Coronel el Dr. Arnulfo Treviño Garza.

El golpe bajo dado por el gobierno estatal, aunado a la destitución de todas las autoridades revivió el activismo político, esta vez exacerbado por la intervención de las fuerzas policíacas que respaldaron la toma de decisiones del nuevo gobierno universitario.

Esta audaz, pero inefectiva medida política se convirtió en el pretexto a la mano para una intervención directa del gobierno federal, específicamente del entonces Presidente de la República, que utilizó la agudización del conflicto para obligar a la renuncia del Gobernador del estado, y para imponer, a la vez, una nueva Ley Orgánica que tuvo como eje central la instauración de la Junta de Gobierno, como autoridad encargada de nombrar autoridades que canceló de un plumazo una de las conquistas más valiosas logradas en 1969

El Ing. Héctor Ulises Leal Flores, que fue destituido cuando fue promulgada la Ley hoy abrogada, fue elegido nuevamente Rector, mediante un simulacro de elección universal, aunque conservó, sin embargo, intactas las facultades de la recientemente nombrada Junta de Gobierno.

El nuevo Rector disfrutó de un apoyo gubernamental irrestricto; fue portador de proyectos de reforma académica que no fueran aprobados por el H. Consejo Universitario dada la férrea oposición que le presentaron los grupos políticos que ahí actuaban, lo que le llevó a cancelar el Consejo Universitario a promover ceses de los más destacados líderes de oposición a su rectorado, que nunca se concrearon. Más tarde llegaría al extremo de desconocer a la mismísima Junta de Gobierno.

En el período comprendido entre julio de 1971 y diciembre de 1972, recibieron particular impulso las acciones orientadas a despolitizar, a toda costa, la Universidad y a suplantar las acciones políticas por la violencia física,- el Consejo Universitario fue cancelado con intervención de policías judiciales-, aparecieron los "llamados porros" como instrumentos de "disuasión".

De todo esto queda como mejor ejemplo las tomas y re-tomas del Hospital Universitario en las que se llegó al extremo de combates armados.

La comunidad universitaria respondió a la ofensiva gubernamental con una nueva oleada de activismo político que tuvo su momento culminante entre los meses de abril y mayo de 1971, en los que se vivió una huelga de trabajadores universitarios respaldada por organismos estudiantiles de viejo y nuevo cuño en protesta por las maniobras gubernamentales.

A ella se unieron grupos de profesores de Facultades como Medicina, Ingeniería Mecánica, Comercio y Administración, dando así origen a una disímbola coalición de fuerzas que coincidieron en un solo objetivo: luchar en contra del Rector, el proyecto de Universidad que pretendió imponer, contra la represión selectiva abiertamente tolerada e impulsada por los gobiernos estatal y federal, todo lo cuál culminó en la ingobernabilidad de la Universidad y en un Rector itinerante, que perdió todas las sedes que había escogido para seguir en el cargo.

Fue algo más que mera coincidencia que el rectorado del Ing. Leal Flores terminara cuando fue destituido por la Junta de Gobierno en vísperas de que el PRI nominara a su candidato a Gobernador del estado: el Dr. Pedro Zorrilla Martínez.

Hasta aquí la estrategia política gubernamental tendiente a recuperar el control de la Universidad; cobrar las afrentas que se le inflingieron en 1969 y derruir la fuerza opositora de izquierda, por vía del golpeteo político mediante enfrentamientos a veces abiertos y en otras con maniobras seudo-legales, habían tenido éxito a medias, pues como resultado en la UANL , a principios de 1973, cobraba vida una nueva correlación de fuerzas políticas que ya no combatían entre sí por razones ideológicas.)

Tercera etapa. Primera Fase.

A la vista del desenlace que tuvo la gestión del Ing. Héctor Ulises Leal Flores, quien al término de su período aspiró a ser nominado candidato a Gobernador por el PRI, hecho que ha asido interpretado como una de las más sólidas evidencias de que fue cooptado por el sistema PRI-Gobierno, es apreciable un cambio e la estrategia gubernamental a la persecución de los objetivos que venimos reiterando.

La tarea prioritaria es, ahora, normalizar la Universidad, tal y como lo requiere el gobierno federal y para ello hay que sacar el mayor provecho al logro del rectorado anterior que consiguió, por la buena y por la mala, desterrar el activismo estudiantil.

Hay que mencionar que en los dos años anteriores, los activistas universitarios más radicales, tomaron caminos que los apartaron de la Universidad, a saber: la vía maoísta que formó comunas en los cinturones de miseria de algunas ciudades, entre ellas la nuestra, y por otra parte la actividad guerrillera que perseguía la transformación revolucionaria, ya no de la Universidad, sino de la sociedad.

En esta fase, es obligado distinguir dos momentos, el primero abarca el rectorado del Dr. Lorenzo de Anda y el segundo el del Dr. Luis Eugenio Todd, aquél durante los últimos meses del gobierno de Luis M. Farías y el último a partir del inicio de la gestión del Dr. Pedro Zorrilla.

-Primer momento

A partir de enero de 1973, el gobierno echó mano de una singular estrategia de cooptación, como la mejor respuesta política al papel que desempeñó la FOI en la disímbola coalición que combatió como un todo al "ulisismo".

Como fruto de ello el Partido Comunista recibió la prerrogativa de nombrar a uno de sus miembros como Coordinador General de Preparatorias, lo que representó, en el papel, la posibilidad de participar en al dirigencia de la Universidad, y de integrase, así, al gobierno de la misma.

La otra cara de la ofensiva, la coerción, no desapareció del todo, pues en los primeros meses del año, Rectoría y Sindicato, en una maniobra relámpago avalada por el gobierno estatal, despidió a unos 300 trabajadores, docentes y no docentes a causa de su adhesión y militancia en el "ulisismo"

En febrero de ese año, después de unas reñidas elecciones en las que la planilla patrocinada por el Partido Comunista, contendió contra la respaldada por connotados integrantes de la corriente ulisista, el Partido recuperó la dirigencia y con ello la dirección ideológica del Sindicato, sólo que en una nueva condición: como fuerza integrada, como uno más de los grupos políticos que compartían el gobierno de la Universidad.

Dada la cuota de poder que se le reconoce la Izquierda se convierte en polo de atracción gracias a la existencia de la cláusula de admisión sindical. Ahora para obtener empleo hubo de contarse que r con la aprobación del STUANL, lo cual, como es de suponer, incrementó gradualmente el poder de la dirigencia sindical y del Partido Comunista

Aquí hacemos lugar para mencionar, de manera obligada que la dirigencia estatal del Partido Comunista, desaprobó de manera casi permanente, la conducta política de los comunistas universitarios; un grupo de ellos fueron acusados de colaboracionismo de derecha y expulsados por los siguientes cuatro años de dicha organización política.

-Segundo momento

El segundo momento de esta fase lo marca la llegada del Dr. Luis Eugenio Todd a la Rectoría y con ello, el retorno del llamado "Grupo Médico" a la dirigencia de la Universidad, de la que había sido desplazado en 1969 y a la que regresa con el claro propósito de conquistar la hegemonía que le permita, mediante acuerdos consensuados, recuperar el control político de la Universidad.

Fue en este lapso que por la fuerza de los hechos se crearon las condiciones para que, de manera tácita, pero efectiva, se estableciera un compromiso político entre, por una parte la FOI: STUANL-Partido Comunista y el Grupo Médico y los aliados naturales de éste, todos ellos de filiación priísta, particularmente el grupo de Ingenieros encabezados por maestros de la Facultad de Ingeniería Mecánica.

El rectorado del Dr. Luis E. Todd, tuvo como sello característico el respeto a las posiciones de poder obtenidas por todos los integrantes de la "disímbola coalición" que combatió al "ulisismo", que se hizo extensivo a todos los que con el "Grupo Médico" compartían la dirigencia de la UANL, incluyendo por supuesto a todos los personajes de izquierda que apoyados por una base social de maestros y estudiantes, habían ganado posiciones de dirigencia y con ello poder y beligerancia política.

El trato del Rector Todd, particularmente con la FOI, consistíó en un "toma y daca" cuidadosamente medido; concedía las peticiones de todo tipo,-aunque luego sus subalternos se encargaban de retardar el cumplimiento., a cambio de mantener la paz en la institución y posibilitar los acuerdos que le permitieran llevar adelante sus proyectos.

Su estilo personal de gobernar jugó un papel muy importante. El trato oscilaba entre cultivar la amistad de algunos conspicuos personajes de la izquierda, pero al mismo tiempo dando aliento, por debajo de cuerda a todos aquellos que se perfilaban, abierta o embozadamente, como oposición a aquellos..

Los comunistas y sus aliados lograron tener presencia situándose a la cabeza de dependencias tales como las Escuelas Preparatorias número 1,3, 5, 6 y 16, la Coordinación General de Preparatorias y la Facultad de Filosofía y Letras, teniendo siempre como garantía y respaldo al STUNL. El compromiso político, la "alianza contra natura" como fue llamado por un distinguido ex alcalde de la ciudad se hacía más sólido día tras día.

El trato diferenciado cobró especial dedicatoria hacia los comunistas, e introdujo el germen de la división, acendró los recelos, las divergencias, l y la desconfianza entre los dirigentes de las ínsulas de poder en manos de la izquierda, se llegó hasta las rencillas y las descalificaciones y acabaron combatiendo unos contra otros en aras de mostrar y demostrar que "su línea" ideológica cada vez más pragmática, era superior a la de las otras capillas. El canibalismo que la izquierda aún no ha podido superar estaba en su esplendor.

La discordia se enseñoreó entre los diversos grupos de comunistas y se sembró la semilla de la cual surgió un fruto lo más indeseable: la sobrestima del poder propio que hizo a todos perder la capacidad de análisis concreto de la situación concreta, lo que los llevó a perder el piso y a embarcarse en aventuras políticas que al final, favorecieron al adversario que no había dejado de serlo... y pronto lo demostraría.

La sutil estrategia rindió sus frutos en cuanto que el Dr. Luis E. Todd, Rector, concedía a unos y escatimaba a otros dependiendo del estilo personal con el que actuaba cada uno de los personajes de izquierda.

En uno de los extremos del espectro se situaron aquellos que cultivaban una cercanía personal con el Rector y recibían privilegios especiales. Otros, en un punto medio, tuvieron luz verde para hacer crecer su esfera de poder con escaso apego a la legalidad, mientras que en el extremo que resta, otros tuvieron que acudir a la presión política, a las amenazas verbales y hasta sufrieron algunos golpes encubiertos con los que se intentaba menguar su beligerancia y su poder.

Por encima de todas los enclaves de poder que la izquierda conquistó el Sindicato de la Universidad estuvo siempre como el bastión que dio respaldo a todos cuando fue necesario, pero ello no impidió que se produjera un fenómeno no por natural menos nocivo, el surgimiento de caudillos circunscritos a su dependencia y con ello la tendencia a sobrestimar el poder con el que contaban. Ello acentuó la división al interior de los comunistas universitarios y a la sobrestima se agregó pronto la soberbia reforzada por motivos ideológicos a saber: la presunta o real validez universal de las verdades que el marxismo postulaba y que cada quien interpretó a sus conveniencias.

Estos y otros factores que escapan al presente análisis se combinaron para que en 1977, se suscitara un fenómeno que tuvo, dos años después, los efectos más nocivos imaginable: la decisión de quien encabezaría como secretario general del STUANL, que debería ser tomada a nivel del organismo de partido correspondiente,- la legendaria célula "Dr. Angel Martínez Villarrreal",- pasó a las manos de un notorio dirigente comunista universitario,- que lo fue,- quien supo y pudo sacar provecho a la correlación de fuerzas actuantes en la Universidad y, por igual, al interior del PC, para imponer a un candidato.

Digámoslo en breve: Tomás González de Luna, licenciado en Leyes y en Filosofía; ex maestro de la Escuela Preparatoria # 1; maestro de la Facultad de Filosofía de la que era entonces Director; ex- Secretario de Conflictos del STUNL, y Secretario General de la UANL . en el rectorado del Dr. Oliverio Tijerina, echando mano de una política de toma y daca como la del Rector Todd, logró imponer a Carlos Jiménez Cárdenas como cabeza del Comité Ejecutivo sindical que fungiría de 1977 a 1979.

Etapa III. Segunda fase

Como está sucediendo en este 2009, treinta años ha Nuevo León se preparaba para elegir Gobernador, Alcaldes, Diputados locales, federales y senadores. (no esta vez) La UANL, ante la renuncia de Luis E. Todd, anticipaba la elección de Rector y el STUNL, se disponía a elegir comité ejecutivo para el siguiente bienio.

Como es usual en años electorales, la efervescencia política desborda a todos los aspirantes; se alteran los equilibrios políticos; los compromisos políticos quedan en suspenso, todo se vale ( casi todo) y se juega un juego que a la larga resulta de suma cero. Pero todos hacen su apuesta a pesar de que el poder que unos ganan es a costa de quienes lo pierden.

En meses previos al año electoral, el PRI designa a Alfonso Martínez Domínguez como su candidato a la gubernatura y dados sus antecedentes como feroz enemigo del Movimiento Estudiantil en 1968; involucrado en la formación del grupo de corte paramilitar "Los Halcones" que reprimieron con violencia inaudita la manifestación del 10 de junio de 1971, hubo justificación plena para la leyenda urbana y universitaria que lo anunciaba como "la mano dura que venía a acabar con los comunistas y demás izquierdistas de la UANL." ( Si ello no era un propósito deliberado, lo insólito es que se convirtió en realidad)

La coyuntura ofreció la mejor de las posibilidades para medir fuerzas y dar cauce a la pretensión legítima del Grupo Médico y sus aliados filopríistas, particularmente FIME que agrupaba a ingenieros de todas las ramas, de sustraer al Sindicato de las mano de la FOI/PC, en tanto que los grupos nucleados alrededor del organismo sindical, que , por cierto, tenía beligerancia política y poder en todas las secciones, abrigaba la también legítima pretensión de llegar, con uno de los suyos, a ocupar la Rectoría.

Con este objetivo en mente, Tomás González de Luna, repitió la estrategia de hacía dos años, prometió más posiciones en el Comité Ejecutivo a los Directores de las Facultades que tradicionalmente participaban en esos procesos; desoyó y descalificó la oposición que enfrentó al interior de las ruinas en que se había convertido la célula del Partido Comunista, e impuso a Cástulo Hernández Gálvez como secretario general del sindicato, lo que le permitió contar con el organismo sindical como instrumento a su disposición para ir en pos de la Rectoría.

La descomposición al interior de la FOI/PC, había alcanzado su punto más alto y el Grupo Médico había avanzado terreno al conseguir que en la Sección # 1 del Sindicato, con sede en el Hospital Universitario, se generara una fuerte disidencia que levantó una Planilla de Oposición a la de Cástulo Hernández, y que postuló a la Sra. Elva Villarreal de Jiménez, esposa de quien había presidido el Comité ejecutivo anterior, influyente impulsor ahora de la planilla contestataria. Ambos sumaban ahora en las filas de aquellos a quien antes habían combatido.

El compromiso tácito entre ambas fuerzas se había roto. El Grupo Médico buscaba apoderarse del Sindicato, lo que pondría a la FOI al borde de la extinción, en tanto que sus adversarios consideraban que tenían el poder y la influencia suficiente para ocupar la Rectoría.

Desde 1978 y entre febrero y septiembre de 1979, se produjeron conatos diversos de enfrentamiento entre Rectoría y Sindicato, todo ello a propósito de violaciones diversas al Contrato Colectivo y la represión selectiva que la autoridad universitaria realizaba. En muchos de los casos las protestas sindicales eran justificadas, pero magnificadas en aras del rejuego electoral que se vivía.

Lo lamentable del caso es que la medición de fuerzas entre ambos bandos era volcada hacia el exterior, específicamente hacia el Palacio de Gobierno, en una aceptación tácita de que era el Gobernador del Estado, Alfonso Martínez Domínguez, quien iba a decidir, en términos de sus muy particulares intereses, quien iba a inclinar la balanza para uno u otro bando. La FOI,- lo que quedaba de ella-, valoró al extremo la presión política y con ella jugó su mejor carta.

Esa carta fue una huelga decretada por el Sindicato universitario, en protesta por las múltiples violaciones, arbitrariedades y atropellos de los derechos de los trabajadores, por parte de las autoridades universitarias, no sólo el Rector, sino en toda dependencia en donde de habái producido una escisión entre los trabajadores universitarios. El objetivo de las acciones sindicales como es de imaginarse, era dar al Gobernador del estado, una muestra del poder que la hacía merecedora de asumir la dirigencia de la UANL.

En refuerzo de lo antes dicho: en su despacho del Gobernador del estado éste, espetó a un grupo de sindicalistas universitarios lo siguiente: el que escribe fue testigo:

-"Mira Tomás. Ustedes, el Partido son una fuerza importante con poder real y una muy valiosa influencia en la Universidad, pero yo no puedo designarte a ti, reconocido comunista, como Rector, porque se me echarían encima los empresarios"

-" Tú no puedes ocupar ni ese ni ningún otro puesto, pero les ofrezco, desde la misma Secretaría General para abajo el puesto que quieran, para la persona que ustedes me digan. Reitero: menos tú".

Para poner un punto y seguido al asunto: el 13 de septiembre de 1979, el Dr. Alfredo Piñeyro López, fue designado Rector de la UANL, por la Junta de Gobierno.

Entre el 5 de febrero de 1980 y los días finales del mes de abril se producen los hechos con los que se pone punto final a esta fase y a esta etapa. (vid Carlos Ruíz, Imágenes. LA UANL 1933-2003, Grupo Impulso Cultural, Monterrey, 2003,pp.322-328)

La Asamblea General Representativa del 5 de febrero de 1980, afrontó hasta llegar a la violencia, la aparición del Movimiento Sindical 5 de febrero, integrado por 378 trabajadores de 24 secciones, quienes manifiestaron "haber retirado toda credibilidad y confianza en el Comité Ejecutivo actual y por ello participar en la oposició". Demandan la renuncia de la dirigencia.

El 14 de febrero los presidentes seccionales de FIME y la Preparatoria # 22 desconocen al Comité Ejecutivo y convocan una Asamblea General Representativa que desconoce definitivamente al comité encabezado por Cástulo Hernández, nombran uno distinto encabezado por Carlos Jiménez. Prestos acudieron a comunicar al Rector la buena nueva.

A la defensa de la legalidad se convocan manifestaciones en las que participan trabajadores de varias secciones, entre ellas las Facultades de Filosofía, Psicología, Ciencias Químicas, Preparatoria # 1, lo que evidenció la honda división interna.

Entre el 17 y el 21 del mismo mes Carlos Jiménez y su comité ejecutivo acuden ante el Tribunal de Arbitraje para demandar el reconocimiento que, por cierto el Rector ya había otorgado diciéndose respetuoso de las decisiones de los trabajadores.

A fines del mes de abril el Tribunal otorgó el reconocimiento al nuevo comité y así es posible poner el punto final a la etapa y a éste trabajo.

En la pugna entre la FOI y el Grupo Médico, éste último consigue hacer suyo el control del STUANL, que desde entonces a la fecha es sólo una dependencia más en el organigrama de la UANL.

Con este traslado de dominio, el sistema político hegemonizado en aquel entonces por el PRI logró a plenitud las metas que se había propuesto en 1969 con "La ofensiva del día siguiente": 1) Recuperar el control político de la UANL; 2) Extinguir a la FOI que después del golpe quedó desarticulada y aislada; y 3) cobrar la afrenta que le significó la derrota política inflingida por el "Movimiento" en ese mismo año.

Hacer explícita la involución que sufrieron las conquistas políticas del activismo estudiantil y magisterial de hace cuarenta años y como contrapartida, la exitosa estrategia de control político instrumentada por sucesivas administraciones que ya cumple casi treinta años hasta llegar a un punto en que la autocensura ha sentado sus reales no puede ser hecha si no se toma en cuenta el tránsito que llevó al mundo del capitalismo industrial a la globalización informatizada; la transición a la democracia que vía la alternancia en el poder vive el país, la miríada de implicaciones que ello ha traído consigo, que a veces refuerza el autoritarismo y en otras hace avanzar un paso la democracia para, luego, hacerla retroceder.

Esperamos que haya quien se ocupe pronto de la cuestión.

09, 11, sepultamiento de un mundo

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Si alguien se ha tomado el trabajo de leer tal vez le haya sobrevenido involuntariamente el pensamiento de que algo debía o debe andar mal en el propio Dios, si la conducta de un solo hombre pudo acarrearle cualquier peligro...de todos modos, Dios no era ni es un ser de esa absoluta perfección que le asignan la mayor parte de las religiones... ya antes se mencionó que Dios veía los hombres vivientes sólo desde afuera, pero que en general no existía una, ni presencia y omnisciencia de Dios en lo referente al interior del hombre viviente. Daniel Paul Schreber.

En el Oriente se encendió esta guerra

cuyo anfiteatro es hoy toda la Tierra.

Como el otro, este juego es infinito. J. L. Borges, Ajedrez.

El poema de Borges fue citado por Juan Sasturain para abrir su Enroque (Página 12, en http://bit.ly/nGEM7e ). Freud presentó gracias al ajedrez el inicio y el fin del análisis. Septiembre es un mes de cierres, aperturas y cierres de temáticas subjetivas. La caída de estilos de vida y el surgimiento de otros nuevos se enlazan en la vida de los sueños, de los chistes, de los lapsus, de los síntomas.

Septiembre contiene un día cargado, el 11/09, una fecha subjetivante. Un 11/09/1973, el Palacio de La Moneda, Santiago, Chile, fue bombardeado para derrocar a Salvador Allende, presidente de Chile, elegido de forma democrática; Allende enfrentó ese bombardeo con honor: se suicidio, no cayó prisionero de los generales golpistas para ser sometido a... Antes de consumar el suicidio dijo: Mucho más temprano que tarde se abrirán las anchas alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor...Sin saberlo mostró el fin de un mundo, no sólo para él, sino para cada habitante de las sociedades de América Latina; al mismo tiempo reveló la instalación de un mundo nuevo a partir del bombardeo.

El 11/09/2001 se producían los ataques contra las Torres Gemelas de la ciudad New York, atentado que abrió las puertas para un nuevo lazo social: la barbarie civilizada destinada a desertificar sociedades. Ese día se presentó en tiempo real el sepultamiento de un mundo: bajo las cenizas de las torres estaba el cuerpo de ese mundo; sobre sus cenizas se instaló un nuevo mundo de la vida cotidiana.

¿Cuáles son los tejidos de esas fechas con el alma-la psique- que escucha, lee y estudia el psicoanálisis? Daniel Paul Schreber dejó un testimonio analizado por Sigmund Freud; luego su lenguaje le permitió a Jacques Lacan desplegar la función y el campo del lenguaje. Hoy, en este septiembre la experiencia del fin del mundo vivida por ese jurista sigue presenta novedades e incógnitas de los padecimientos del sufre el desamparo por la caída de un régimen a consecuencia de que Dios ha muerto. Si no fuese así no podría explicarse que ocurriera lo que vivimos en el horizonte subjetivo.

En América Latina la vivencia del fin del mundo fue experimentada durante la conquista y surgimiento de un nuevo mundo. En México la conquista efectuada por Hernán Cortés culminó con la toma de México-Tenochtitlán (13/08/1521). Ella fue posible por el ocaso de los dioses mesoamericanos y su derrota por el monoteísmo católico. Muchas pirámides fueron derrumbadas y entre sus escombros se instaló la religión trinitaria del nuevo mundo: México. El sueño mexicano o el pensamiento interrumpido de Jean-Marie Gustave Le Clézio algo dice sobre el horizonte subjetivo tocado en la caída de los dioses y el desamparo vital sufrido. Un trazo lo confirma: a pesar de su amistad con Octavio Paz, la obra debió esperar años antes de ser editada. El gobierno había adquirido previamente todos los derechos de edición. La humanidad vive la caída de los dioses, hoy vive la muerte de Dios ¿Cómo vivir sin ellos o sin él? ¿Cómo sobrevivir con ellos o con él?

El psicoanálisis ante el ocaso del Dios...Padre

Daniel Paul Schreber una experiencia semejante en Memorias de un enfermo de los nervios (Cfr., en http://bit.ly/qbDPfY) Freud conoció esa experiencia gracias a ese libro. Daniel Paul Schreber es el único caso analizado por Freud en que no empleó ni un apodo ni un nombre ficticio, sólo se limitó a cambiar el género del escrito: lo transformó en una autobiografía (Cfr., en: http://bit.ly/nwQE2k ). Luego añadió que se trataría de una experiencia de paranoia autobiográficamente descripta. Schreber informaba de una experiencia loca y enloquecedora: el sepultamiento o el fin de Dios ¡Cómo no se iba a volver loco! Freud temía que en esa experiencia hubiese más verdad que en su teoría. El ocaso de Dios fue un tema que Freud trató en El sepultamiento del complejo de Edipo (1924)

El apogeo de su experiencia formó en Schreber visiones de naturaleza en parte horrorosa, pero en parte también de una indescriptible grandiosidad. Así adquirió la convicción de la proximidad o la vivencia de una gran catástrofe, un sepultamiento, un fin del mundo. El sistema de las transmisiones radiales y el telégrafo tenían en esos momentos un auge y despliegue inusitado. Schreber escuchaba voces, ellas le informaban que estaba perdida la obra de un pasado de 14 mil años, a la Tierra no le quedaban sino 212 años de vida. Se formaba diversas ideas respecto de la causa de esa catástrofe; pensaba en un congelamiento por retiro del Sol o en una destrucción por terremotos. En ocasiones ese fin del mundo lo atribuía al Dr. Flechsig pues con sus artes ensalmadoras había sembrado miedo y terror entre los hombres, destruido las bases de la religión y causado la propagación de una nerviosidad e inmoralidad universales, a consecuencia de lo cual unas pestes devastadoras se desataron sobre el género humano...

Roberto Calasso en El loco impuro (1977) informó sobre los intereses y las prácticas científicas del Dr. Flechsig: diez años antes de la internación de Schreber en Leipzig, Flechsig había introducido una nueva ginecología metódica para la terapia de las psicosis y de la histeria. Esas investigaciones fueron publicadas en 1884: Para el tratamiento ginecológico de la histeria...Al Dr. Flechsig le pareció justificado obtener por medio de una extirpación de los ovarios se podrían eliminar las exacerbaciones premenstruales. Basándose en estas consideraciones el 10 de julio procedió a efectuar la castración. Aquí tenemos el fin de un mundo, la castración, y el inicio de un nuevo mundo: la presencia de la ciencia, vía la medicina, para solucionar padecimientos subjetivos, el cuerpo fue afectado por el fin y por el inicio. Una pregunta ¿Quién estaba psicótico y quien estaba enloquecido ante esos horizontes? Las ciencias son un terreno donde se verifica el sepultamiento del mundo que Dios cuidaba. ¡Saldremos de Guatemala para caer en Guatepeor!

Daniel Paul Schreber informaba de cómo vivía al localizar la muerte de Dios y el consiguiente desamparo. Ilustraba esa situación con la imagen real del fin del mundo. Situación difícil de transmitir pues en la vida cotidiana siguen existiendo padres, sistemas de la paternidad e iglesias. Schreber estaba enloquecido, no era tonto. Años después obtuvo el derecho a salir del hospital – una forma de cárcel pues sólo un falló jurídico le abrió las puertas. Al regresar a la comunidad no logró descubrir en los libros, en las piezas musicales y en los bienes que le fueron devueltos nada conciliable con el supuesto de un gran abismo temporal en la historia de la humanidad. Entonces admitió que su concepción ya no podía tenerse en pie:...no puedo sustraerme de admitir que, exteriormente considerado, todo ha permanecido como antes. En cuanto a saber si de todos modos no se ha consumado una alteración interior de profundo influjo, más adelante me referiré a ello. Tuvo una ocurrencia; esa situación sería resuelta con la aparición de una nueva raza de hombres, una raza engendrada por hombres embarazados que darían luz a esa raza. Acaso no se dice que el nazismo o la guerra infinita fueron engendrados en la cabeza de un hombre: Hitler; Bush.

Las Torres Gemelas: la caída de Dios...

La caída de las Torres Gemelas (11/09/2001) tocó las puertas de la humanidad. Algunos viven bajo la angustia por haber perdido un ser querido por homicidio –así consta en las actas-, otros sufren pesadillas recurrentes. Para otros sus poblaciones son desbastadas, para otros los efectos pasan por el tormento de abordar un avión: revisiones compulsivas, humillaciones e incluso hasta retenidos, detenidos y secuestrados en los Aeropuertos, actividades a cargo de la seguridad. Se demostró que no había armas de destrucción masiva en Irak. La guerra igual se justifica debido a ¿qué habría ocurrido si las había? Con esa lógica se instala la anticipación de un nuevo tiempo lógico ¿Si existiera lo que todavía no es? Minority Report (2002) filme de ciencia ficción –la única ciencia-, cuyo argumento es: la existencia de una policía que detecta crímenes que se van a cometer antes de que sucedan. Basada en un relato breve de Philip K. Dick, The Minority Report (1956), fecha en que el autor comenzaba a ver el avance de un fin del mundo.

La frase conocida ¡Dios ha muerto! lanzada por Nietzsche, toca un aspecto de los humanos, es un aspecto que conduce en ocasiones a buscar un análisis ¿Por qué? Debido a que reciben un anuncio corporal Bienvenidos al desierto del real, ¡Bienvenidos al desierto del real! ¿Bienvenidos al desierto del real? Frase de Slavoj Zizek, quien la tomó de varias fuentes, una de ellas Matrix (Cfr., en http://youtu.be/19t-kces88g ). Ese filme muestra aspectos de la creencia y de la religión que hacen frente al desierto del real producido por la muerte de Dios, por la caída de un mundo; religión semejante a la que parece haberse descubierto a treinta años de la muerte de Jacques Lacan: sus lazos con el catolicismo. Con lo cual se revela que las metáforas del desierto, tan caras al amor de los místicos. Un desierto no es un lugar limpio como lo pensaba Lawrence.

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