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Universidad, Autonomía y Debate

Perspectivas del movimiento estudiantil (1968) *

 severo68

* Intervención presentada en asamblea de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UNL el 3 de octubre de 1968. Publicada en el periódico independiente Prometeo liberado! en febrero de 1969. Se conserva el texto integral, con el lenguaje y manera de problematizar del 68. Pero da luz sobre el contenido social, nacional e histórico del sector estudiantil que aún pervive. El examen actual de la vida nacional figura en El México nuevo, obra del t.III de la Obras completas publicadas por Morevallado Editores. (Edición original de la organización La Mueca, 1999).

Los crímenes del 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco han marcado el cierre de una fase histórica de la lucha estudiantil.

A los ojos de todos se demostró que el movimiento no podía continuar sin un "plan a largo plazo", sin tácticas y estrategias que sirvieran de guía para la acción en el contexto de la correlación de fuerzas políticas y económicas del país.

El 2 de octubre señaló que el estudiantado, con su sola fuerza, no puede conquistar las demandas que abran la puerta al camino democrático de México. Mostró que es necesaria su unificación con las clases y sectores sociales que tienen la capacidad económica y política para realizar no sólo las trasformaciones democráticas que se necesitan, sino también las transformaciones estructurales que se van perfilando en la conciencia del movimiento.

El programa del estudiantado no se ha terminado de hacer. Sus tradicionales intereses universitarios (laboratorios, bibliotecas, edificios, etc.) recibieron en los 60's el impulso de nuevas demandas (aumentar el cupo, abrir las puertas de las universidad al pueblo, reducir cuotas, etc.) y se van integrando en la formación de un programa político (democracia, justicia, garantías individuales, etc.). No se puede esperar que el programa esté hecho terminantemente. Ningún programa que pretenda reflejar la situación realmente existente, que responda a los intereses del estudiantado, puede cerrar la puerta a nuevas consignas que van apareciendo en el movimiento mismo.

Sin embargo, pese a estas consideraciones, se ha entrado en una fase donde es preciso determinar con alguna precisión científica, atendiendo a las condiciones sociales, económicas y políticas del estudiante, sus vías para llevar a cabo ese programa, o sea, sus tácticas de lucha.

Conviene aclarar, de antemano, que aquí distinguimos la "táctica" de las "formas" y "medidas prácticas de lucha".

Por la táctica entendemos el método para llevar el programa a feliz realización. Por formas entendemos a las diferentes luchas que, de acuerdo con distintas necesidades, se pueden realizar.

Por ejemplo, la lucha académica por mejores planes y programas de estudio, etc.; la lucha social por proyectar la universidad al pueblo, aumentar el cupo, etc.; la lucha económica por reducción de cuotas, bajas tarifas camioneras, cafeterías, etc.; la lucha política por la autonomía de las sociedades de alumnos, por la participación en el gobierno universitario, por la democracia y la libertad en el país, por la paz en el mundo, por la liberación de México. Y otras que son formas de una sola lucha estudiantil.

Por medidas entendemos las soluciones concretas y la elección de armas determinadas para la lucha (mitin, manifestación, huelga, "parlamentarismo", presión, etc.). Considerando los avances y fracasos que el movimiento ha tenido en 1968, intentaremos precisar las bases de la táctica del estudiantado que le permitan proyectarse históricamente y darle forma a su movimiento para beneficio del pueblo, la patria y él mismo.

1. El estudiantado como sector social y político.

La aportación más importante del movimiento ha sido la aparición del estudiantado como sector social y político específico.

Tradicionalmente, se le había negado la capacidad para dirigirse por sí mismo (incluso, todavía en estos momentos, partidos de derecha e izquierda siguen sosteniendo tal cosa). Se ha demostrado que sus dirigentes, en términos generales, poseen la capacidad de dirección suficiente para elevar las demandas de la base al nivel de la protesta.

Y esto es más valioso si consideramos que las direcciones estudiantiles son las únicas que se eligen democráticamente en el país, frente al control charrista de la clase obrera y el campesinado.

Está formado por individuos reclutados de diferentes clases, pero forma un sector que no deja de tener su finalidad propia (como el sector campesino, que no es una clase homogénea, pero eso no le impide tener su programa propio). Sus demandas académicas, sociales y ese programa político que se va perfilando, acusan rasgos ideológicos especiales que es preciso explicitar.

Esto, como decimos, ha sido rechazado por algunos partidos políticos y por el gobierno. Sobre todo, a este último le preocupa esa formación de rasgos ideológicos específicos y esa organización independiente, porque el estudiantado es el único sector social que no ha gozado de la "mexicana alegría" de la demagogia. El mito del "revolución mexicana" tampoco se ha convertido en credo juvenil y esto perturba la tranquilidad ideológica de la "nación".

En esto el estudiantado no puede engañarse. Los llamamientos a la "unidad nacional" que se han hecho últimamente por la burguesía y el gobierno no deben ser atendidos. La intención de estas consignas es conservar la "noche ideológica donde todos los gatos políticos son pardos" e impedir la proyección del movimiento.

Por otra parte, lo que es inadmisible es que la unidad nacional se trate de fundamentar con base en el terror y sin un previo programa de liberación nacional.

Otro aspecto importante es que el poder del estudiantado sólo se muestra social e históricamente en forma organizada (en sus sociedades de alumnos, sus consejos estudiantiles, sus comités de huelga, sus clubs, brigadas políticas, etc.) y no sólo en forma individual.

La base de la democracia representativa es la conversión de los hombres en ciudadanos electores, es decir, en hombres que ejercen su poder político individualmente. Sin embargo, aun en el caso de que las elecciones se realizaran en forma democrática, se esconde allí una falacia.

Allí el pueblo es convertido en elector, se le atomiza, se le destruye su fuerza social colectiva y el poder desorganizado de millones de individuos nada puede contra el poder organizado que reúne en él todos los poderes de los ciudadanos, el respaldo dado en el sufragio.

Democracia representativa significa, pues, anulación de la fuerza organizada del pueblo, para dejarle sólo su fuerza ciudadana caótica y débil.

El estudiantado, en cambio, se ha mostrado como poder político por el hecho de haber tenido la capacidad de protestar organizadamente, como unidad social frente al resto de las fuerzas. Su primera tarea es, por tanto, organizar su poder como sector social específico adoptando las tácticas, las formas y las medidas de lucha para avanzar e impedir que las estrategias del poder del sistema lo debiliten.

2. ¿Cómo puede proyectar su poder?

Pero el triunfo logrado ha de asegurarse y determinar las maneras en que puede proyectar su poder. Ha de asegurarse sosteniendo la independencia de las sociedades de alumnos respecto de las autoridades y los partidos políticos que han demostrado no estar a la altura de las demandas que el pueblo exige.

La democracia existente en las sociedades de alumnos debe mantenerse y hacerse consciente, de manera que la dirección tenga la participación de la base y ésta vigile estrechamente los actos de sus líderes.

Pero si bien es urgente asegurar esa independencia, es preciso entender cómo puede proyectarse históricamente y qué medidas tomar para ello.

El estudiantado vive en una posición social sujeta a contradicciones.

Es un sector social que no puede ser presionado económicamente, no participa directamente en la producción, sino que forma parte del trabajo intelectual que se prepara para el ejercicio profesional.

Esa es la gran ventaja de que disfruta, pero esa es también su gran desventaja, puesto que tampoco puede presionar en ese sentido a la nación. (No se le puede correr del trabajo, aplicarle la cláusula de exclusión, negarle el riego, la tierra, el crédito; pero tampoco puede detener el proceso productivo con sus huelgas).

Su ventaja le permite proyectarse todo lo que quiera, su desventaja le limita la lucha. Pero esta contradicción lo obliga a determinarse respecto a las fuerzas que integran el eje de la política nacional. Solamente uniendo su lucha con la clase obrera, con los campesinos y las capas medias, puede cobrar esa proyección, porque eso le permitiría conectar su poder con la presión económica para sus logros inmediatos; y, por otra parte, colaborará no sólo en la presión, sino en la revolución económica.

Es claro que algunos grupos del estudiantado, cuya extracción de clase no está conectada con el pueblo trabajador no colaborarán en esta tarea, pero en una gran mayoría se puede lograr eso.

En este aspecto, su primer paso ha de ser, a no dudar, pertrecharse con una teoría de vanguardia que le permita presentar soluciones a los problemas económicos, sociales y políticos de nuestra época. Esa fue la gran ventaja del movimiento estudiantil francés y eso le permitió mover a diez millones de obreros.

Su segunda tarea es, pues, asegurar su triunfo tomando medidas para garantizar la independencia y proyectarse históricamente fundiendo su lucha con el pueblo trabajador como condición para llegar a la victoria.

3. Rescatar la universidad para el pueblo y la nación.

A nuestro modo de ver las cosas, la universidad es el último reducto de la democracia en el país y es preciso asegurar ese valor tomando medidas al respecto, fortificando y creando lazos de unión entre las partes del cuerpo universitario (los maestros y estudiantes), pero sobre todo haciendo respetar la autonomía universitaria.

Por supuesto, ésta incluye la autonomía académica que permite la libre determinación de planes y programas de estudio, la administrativa que determina su autoridad por sí, la orgánica en tanto tenga la libertad de darse las leyes y reglamentos que considere pertinentes para alcanzar su fines y el respeto al recinto universitario como persona moral, que es sujeto de derecho e institución científica y cultural.

Es claro que la autonomía por la autonomía misma no tendría sentido. Cobra valor en cuanto se consideran sus labores de investigación, formación de profesionistas, transmisión y fomento de la cultura y su labor social con el pueblo, como sus tareas básicas.

La universidad recibe la influencia directa de las empresas nacionales e incluso de la intromisión del capital extranjero a través de "ayudas" de diferentes fundaciones.

La preocupación de las autoridades es formar profesionales aptos para trabajar, aumentar la productividad del trabajo, etc., descuidando la labor de investigación y desarrollo de la ciencia como tarea básica.

Su labor social se ha restringido y la labor de los departamentos de extensión no se dirige hacia la finalidad para la que fueron creados: llevar la universidad al pueblo (en labores culturales, ayuda médica, educativa, etc.).

La labor humanista se ha ido perdiendo, se ha reducido el "humanismo" al estudio de algunas materias a las que se apellida "humanidades". Olvidándose que el humanismo universitario tiene un sentido eminentemente práctico dirigido hacia la elevación de la dignidad humana, la iluminación del camino del mundo hacia la libertad con la ciencia y la cultura y el establecimiento de lazos de unión entre los hombres para lograr la paz en el mundo.

La universidad no puede ser la torre de marfil que han pensado muchos, ha de tener proyección social y ha de tener relación con la economía nacional también, desde el momento en que de allí salen los profesionistas y los hombres que tradicionalmente han dirigido la sociedad. Pero eso no significa que deba estar sometida a los intereses de los empresarios y se tergiversa su esencia como universidad.

Ni un aislamiento de la sociedad ni un sometimiento a los intereses de la economía en turno, sino una adecuada conservación de sus finalidades propias, una proyección social, un valor político como reducto de la democracia y uno económico como formadora de profesionistas.

No nos pasa desapercibido el asunto de que una transformación radical de la universidad no puede realizarse sin una transformación radical de la sociedad, pero en este caso mucho se podría hacer si el estudiantado tuviese participación directa en los gobiernos universitarios, si las direcciones de la escuelas estuviesen integradas por comisiones paritarias de maestros y alumnos.

De nada serviría demandar el rescate de la universidad y el cumplimiento de sus propios fines si no se tomaran las medidas para llevar a cabo tales cambios.

La tercera tarea es, pues, rescatar la universidad para sus propios fines (desarrollo de la ciencia y la cultura, proyección social, sentido democrático y valor económico), tomando las medidas que garanticen una verdadera autonomía universitaria.

4. Inclinar el poder hacia las clases desvalidas.

Siendo un poder, el estudiantado debe ejercer su fuerza para poner la balanza política a favor de las clases trabajadoras, de quienes puede esperar el apoyo para la conquista de sus demandas y participar activamente en la formación de gobiernos del país, así como en la construcción de una sociedad mejor.

No siendo una clase social sino un sector, no puede mover por sí mismo la rueda de la historia, pero puede ayudar a desbalancear el poder.

Se han vivido 50 años de un falso equilibrio de clases que sólo ha reportado beneficios para la burguesía, basta echar un vistazo a la distribución del ingreso nacional como a los acontecimientos políticos de esta época, para darse cuenta de ello.

El estudiantado ha cobrado la capacidad de desnivelar ese poder, de despertar la conciencia de algunos sectores de la población y remover la anquilosada conciencia colaboracionista.

Así como sus posiciones han amenazado con terminar ese falso equilibrio internacional que ha sido llamado "coexistencia pacífica" y que no ha sido sino una guerra fría, tan destructora como la "caliente".

Por otra parte, ese poder debe ejercerlo para colaborar en las tareas de la formación de gobiernos que respondan a los intereses económicos, sociales y educativos del pueblo, como medio que permita la expansión de la universidad hacia alturas superiores.

Su participación en la discusión y formación de nuevos tipos de sociedad es evidente si consideramos que, gozando de una relativa libertad académica y teniendo en su manos la posibilidad de conocer la realidad de nuestro tiempo a través de la investigación científica, puede iluminar a los pueblos en alguna forma para el trazo de los caminos hacia sociedades más libres.

Su cuarta tarea es el ejercicio de su poder político para poner la balanza en favor de las clases desvalidas, en la formación de gobiernos democráticos y la transformación estructural de la sociedad.

5. La verdadera unidad nacional.

Si bien se debe rechazar todo intento de unidad nacional fundada en las bayonetas, eso no implica que los intereses de la patria sean ajenos al estudiantado y deba sectarizarse al grado de sentirse independiente de manera absoluta del ser social.

Una autonomía respecto al ser social es absurda, quiera o no está en una sociedad determinada y es una parte de ésta. Su existencia, su trabajo y su acción forman parte del ser social y junto con los otros sectores integra la población que habita este territorio.

Evadimos llamar a esta población con el nombre de "nación", que la mayor parte de las veces ha sido un simple nombre, porque si se supone que designa los intereses de una comunidad de hombres, no corresponde a la realidad de las cosas. Esa comunidad no existe. Cada clase social vive de acuerdo con sus intereses y el país no ha cobrado una independencia económica y política que le permita pasar a condiciones superiores en diferentes aspectos. Para nadie es desconocida la penetración del capital extranjero, la desigual distribución del ingreso nacional, etc., que muestran que esa comunidad homogénea de intereses llamada

"nación" no existe.

El estudiantado no puede apoyar a un patria que no tiene y que tampoco está defendida por quienes hacen el llamado a la unidad nacional. Pero ese mismo hecho le condiciona a la búsqueda de una patria independiente y le obliga a unir sus intereses, si no con una nación mística, sí con los sectores y clases sociales que desean lograr esa liberación.

El intento de presentar a la lucha estudiantil como movimiento al servicio de intereses extranjeros ha fracasado, porque para ninguna persona honesta (y es preciso que la población reconsidere que los niños y los jóvenes son lo menos maleado de nuestro tiempo), para ninguna persona honesta, decíamos, existe posible disyuntiva entre servir a la patria o someterse al extranjero. La honestidad fuerza a tomar el camino de la patria y la discusión no cobra mayor importancia.

La quinta tarea es la integración de una comunidad que desee luchar por una patria independiente, rechazando los mitos tras los que se esconden los intereses extranjeros mismos.

6. Ejercer la conciencia para desenajenar el mundo.

La siguiente tarea de importancia es remover organizadamente la conciencia del mundo. Es decir, ejercer el papel de inteligencia que ha comenzado a desplegar.

El mundo ha ido entrando en cauces de "normalidad" donde las verdades más elementales se tergiversan en una conciencia sometida a una tecnificación no científica, sino a una mecanización automática. La que no responde a la liberación del hombre respecto a sus necesidades, sino al soborno de los trabajadores para hacer su conciencia presa de la inseguridad en el trabajo, el bienestar, etc., y comprarlos al mismo tiempo con migajas.

Se ha tratado de hacer aparecer al ejército y la policía en todos los actos de la vida pública para "normalizar" la conciencia y que la elevación de los ejércitos al poder no provoque sobresalto.

Así mismo, se ha canalizado la protesta hacia cauces donde no solamente no se logra nada positivo para la solución de sus problemas, sino que se les usa como medio para fortificar el poder de las clases poseedoras.

Una conciencia vergonzante se ha ido apoderando de los hombres y las viejas generaciones. Cuando éstas no se muestran incapaces de resolver los problemas de la paz, el hambre y la educación del mundo, se muestran poco dispuestos a hacerlo, salvo honrosas excepciones.

Los problemas del mundo no pueden ser resueltos con los métodos improvisados que se han usado, es preciso que la conciencia científica y el pensamiento revolucionario se enseñoreen del mundo y el estudiantado representa el embrión de eso.

La conciencia enajenada se ha comenzado a subvertir y eso tiene gran significación histórica. Los gobiernos de nuestros países se fundan en el poder económico, político y militar de las clases poseedoras, pero también tienen una base importante en la conciencia de los hombres, en el apoyo inconsciente dados por éstos (en el voto fraudulento, en el silencio cómplice, en la traición de los oportunistas que sólo se movilizan para lograr prebendas personales, etc.).

El estudiantado está ejerciendo ese papel de inteligencia, frente a una intelectualidad que no acaba de comprender la gravedad del momento. Y no se conforma con desplegar esa tarea de manera académica (eso compete a sus tareas respecto la universidad), sino en forma práctica, en el movimiento social mismo.

3 de octubre.1968.

Delincuencia organizada de cuello blanco en la U(A)NL

autonomia-veloquio

- Una Práctica de la Autonomía Universitaria Indeseable.

- El Outsourcing.

- De la caja negra al casillero vacío.

Pero quien dice que con dinero baila el perro; si, con dinero baila hasta el dueño del perro... (Dicho popular).

Introducción

La situación no dejaba de ser tensa, un gran número de ciudadanos esperaba con ansia y valor civil el paso de la Caravana por la Paz. Las expectativas que despertaba entre la población afectada por la inseguridad que se vive en la ciudad eran suficiente motivo para salir a las calles a manifestarse. Además de los aires frescos de valores ético morales que representaba tan necesarios y urgentes para la ciudad de Monterrey, donde la carencia de los mismos es observable, sobre todo en la clase política dominante. No obstante, se podía observar a través de sus ciudadanos, previo a dicho evento, que una gran mayoría opinaba sobre la necesidad de organizarse para la presentación de propuestas para la gran plataforma tan anhelada: la lucha por la paz en todo el territorio nacional.

Se respiraba en el ambiente un espíritu combativo que reclamaba su espacio necesario de algo que no era posible una vez más obviar: la solidaridad y la tolerancia se convertían en una opinión mayúscula de los ciudadanos de a pie. El ex-rector, ciudadano Rafael Rangel Sostman, del Instituto Tecnológico de Monterrey -la universidad privada más importante tanto de Nuevo León como del país- lanzó como un dardo lleno de esperanzas, como siempre una opinión llena de deseos positivos, dijo: "hay que ir apoyarlos a organizadores y representantes de la caravana por la paz presentando propuestas de acción por parte de la ciudadanía para lograr la paz".

Sin embargo, el evento pasó desangelado. La prensa local sólo dijo que asistieron unas 2 mil personas. No obstante, no mencionaron la valentía de esos ciudadanos que salieron al encuentro de la Caravana por la Paz.

Así pasó la caravana despertando solidaridad entre la población afectada y sobre todo la lucha por la paz; valor tan preciado en nuestro tiempo en la sociedad actual. Pero aún no pasaban los días considerables para hacer un análisis de coyuntura o bien de significado político, cuando la pequeña gran importancia por la paz ya había terminado, y de pronto se vino un nubarrón, una mezcla de viento negro y de tierra llena de estiércol: más balaceras, robos de automóvil con violencia, secuestrados, levantados, extorsiones telefónicas, asesinados y nuevas modalidades de mensajes venecianos: cuerpos mutilados.

Mientras tanto un impasse de miopía se imponía...

La U(A) NL y su dirigencia política como siempre celebraban al margen de los acontecimientos sociales sus cuarenta años de autonomía con un discurso triunfalista que parecía sacado de un viejo programa de televisión de los años sesenta: la dimensión desconocida. Algo así para crear más confusión de los ya ríos revueltos que han generado las administraciones de los últimos cuarenta años.

La primer alarma sonó cuando el rector de la U(A) NL: Dr. Jesús Ancer, conminó a los jóvenes a integrarse a fuerza civil (la nueva policía del Estado) con el argumento que tenían más futuro los jóvenes en esas filas que en la misma universidad, (tendencia policiaco militar cuestionada). Esto seguramente sólo fue una premonición de lo que vendría a ser el viejo significado universitario de su dirigencia: candil de la calle y oscuridad en su casa, provocando reacciones encontradas al margen de la prensa local respecto a su dicho, y días después cuando ya nadie le quería poner el cascabel al tigre apareció la noticia de un viejo nuevo gran agujero 2,600 millones de pesos, fraude mayúsculo en la U(A) NL. En medio de todo este mitote se dejaron ver las mismas actitudes y las mismas opiniones de quienes se consideran intocables por la ley y por la obligación moral frente a la sociedad que alguna vez le juraron honor y lealtad frente a la toma de protesta de sus puestos administrativos.

La historia de los agujeros negros en la U(A) NL no es nueva, ni tiene novedades como las reportadas recientemente por el periódico El Norte, sólo que como dicen las huestes (delincuentes de cuello blanco) priístas y panistas que trabajan por los intereses de la oligarquía local, son sólo pecata minuta (pecados mínimos en el argot de la mafia siciliana).

En el camino de la prudencia y de las propuestas concretas.

La revista Pantagruélica desde sus inicios ha planteado el debate en torno a la recuperación de la memoria histórica de la U(A) NL (ver Dossier de la Autonomía). Pero también ha expresado su interés en la participación de líneas de investigación como son los procesos de las normas perversas institucionales, estigmatización de los sujetos por parte de grupos de poder a tener una mayor participación mediada la gobernanza en los procesos de elección de directores de escuelas y facultades (estudiantes, maestros, trabajadores), y de la marginación de las formas culturales de producción artística original local y de sus tendencias; además de los desafíos y retrocesos del conocimiento en las universidades públicas y/o privadas de la entidad.

Así, en este camino nos hemos configurado en un observatorio crítico y a su vez nos hemos encontrado con otros organismos constituidos en observatorios nacionales e internacionales con preocupaciones similares las cuales compartimos: la situación actual de las universidades y sus problemáticas en la construcción de un pensamiento complejo que aporte directrices hacia la legitimación de los saberes ciudadanos.

Esta es nuestra premisa básica que nos mueve a observar, analizar y proponer sugerencias a la crisis y al porvenir de las universidades de nuestro estado como del país en un contexto mundial.

Presentamos algunos puntos de interés que consideramos representativos y cruciales para aproximarse a las problemáticas que cruzan y tejen la U(A) NL. No obstante, de ser temáticas no problematizadas por sus responsables, tampoco han sido tomadas en cuenta para su discusión o debate con los ciudadanos (que a través de sus impuestos mantienen la casa de estudios); quizá porque para su dirigencia la ciudadanía democrática no existe o bien quieren reescribir una historia fantástica de la misma donde los ciudadanos sólo son invitados de piedra.

Los temas y debates que proponemos son los siguientes: los efectos de la McDonalización; uno de ellos la perdida de credibilidad en la formación profesional y, por tanto, la afectación del nivel terciario en investigación, e incluso la investigación científica vista como fin de lucro más que para resolver problemas y, como consecuencia, la pérdida de un bien cultural; los retrocesos de la internacionalización de la educación superior como espejismos causantes de incertidumbres, y desamparando a los países pobres y fortaleciendo a los países ricos; los obstáculos a la gobernanza, vista esta última como un demonio que se ha infiltrado en el convento de las tradiciones corporativas conservadoras; y por supuesto, las formas de lucha por la desaparición de prácticas indeseables como el outsourcing en la dirigencia universitaria y en todo tipo de dependencias municipales, estatales y nacionales, porque esta práctica no es más que una extensión de las formas recurrentes en que se expresa la plaga emocional, variante hermanado al problema del outsourcing (epidemia de promoción de la violencia social y simbólica por motivos de exclusión y segregación) al interior del mismo castillo de la pureza.

A reserva que los podamos ir ampliando con académicos, políticos, ciudadanos, público en general, interesados en construir un esfuerzo sostenido no sólo de vigilancia epistemológica, sino también de vigilancia social en todos los aspectos de la vida universitaria que son instrumentos útiles para develar su fondo e implicaciones de los patrones de retrocesos en que ha devenido la universidad pública.

Defender la universidad pública con las instituciones públicas actuales es insuficiente, requiere de la denuncia y la resistencia para poder avanzar en la construcción de las premisas dominantes y complejas requeridas por las grandes transformaciones sociales presentes. Así, de esta forma se impone precisar y reestructurar un nuevo pacto social que dé sustancia al desarrollo del conocimiento universal del pensamiento complejo en todas las esferas de participación social de la ciudadanía; éste es el sentido concreto de recuperación de la universidad.

Empleados privilegiados VS trabajadores agraviados.

La privatización de contratos, la manipulación de espacios e información oportuna de los mismos es una característica dominante al interior de la U(A)NL. Desde sus inicios dichas prácticas fueron documentadas por Gregorio Vanegas en su libro: Los Enemigos de la UANL, donde expone las formas de operación fraudulentas de todas las actividades que pueden generar ganancias económicas, provocando así el resurgimiento de nuevos dilemas éticos entre profesores y alumnos, además de los riesgos que esto implica para los ciudadanos que mantienen a dicha institución a través de sus impuestos y pagos de cuotas universitarias para la educación de sus hijos. Dilemas nunca puestos a discusión con los verdaderos patrocinadores (padres de familia y organizaciones sociales), sino lo contrario: su ocultamiento, ya que de lo que no se habla, no existe, según la dirigencia. Vaya calamidad de descubrimientos para inventarse historias. Pero cómo hace ruido cada vez que se van a efectuar los procesos electorales para elección de directores de escuelas y facultades o bien de rector.

La investigación: un bien cultural distorsionado.

El propósito de la empresa privada en regla es generar la máxima ganancia. Si invierte en investigación científica es para lucrar con sus resultados y para ello se protege patentando los descubrimientos; esto no propiamente es el caso de la U(A) NL, pues existe un catálogo muy limitado de patentes, aunado a la falta de identidad de quién es el dueño de la misma universidad (al menos, las privadas si tienen dueño). Sin embargo, dicha dirigencia ha hecho suya la defensa de la privatización de la investigación con el argumento de que no hay dinero público que alcance y es justo que las empresas puedan recuperar su inversión en investigación y desarrollo de productos por medio de la propiedad intelectual. ¿Pero cuáles productos? Y de esas ganancias ¿hacia dónde van los presupuestos, incluyendo los propios de la federación?

El problema está en que el fin de lucro altera la investigación y subvierte su esencia, pues nos encontramos frente a investigadores que mas que resolver problemas sociales de salud, educación, bienestar social y seguridad ciudadana, sólo están maquilando y reproduciendo las necesidades de los monopolios internacionales de los países del Norte, en especial los Estados Unidos de América, sin ningún protocolo de evidencia razonable de política científica para el desarrollo del país de origen del científico inmigrante. Eso es vil sumisión, no hay otro concepto equivalente que valga.

Cuando está implicada la ganancia surgen el financiamiento interesado y los conflictos de interés que afectan el bienestar y seguridad de la población en este caso la mexicana. Esto lo demuestran las tendencias de la globalización en su imposición de un nuevo orden económico que en todo el mundo se le denomina pobreza. Así que se impone reflexionar sobre los siguientes aspectos:

El debate actual sobre las políticas de educación superior pública requiere de una reflexión que la problematice y aclare conceptos y prácticas.

Porque uno de ellos es la cuestión de la construcción del nuevo discurso científico referido a la política basada en evidencias y las redes de referencias, y máxime que ahora se cuenta con un vocero oficial de comunicación para repetir constantemente las premisas hasta que se conviertan en verdades la información de los intereses monopólicos. El colmo es que si son citados por el libro blanco de la estandarización no poseen valor científico alguno los descubrimientos hechos por grupos sociales al margen de la academia oficial cuando la academia independiente muchas veces supera los datos provenientes del discurso exquisito neoconservador.

Retrocesos recurrentes: hacia la oscuridad de la institución y del conocimiento público.

En la nómina de la U(A)NL es de conocimiento generalizado que desde tiempos prehistóricos las administraciones que han dirigido a dicha institución han hecho por cierto una nómina bastante agujereada por los grupos de poder que se han adueñado de la misma y se han convertido en un gran depredador, siendo los grupos de poder organizados en torno a Dr. Reyes Tamez, Dr. Galán Wong y el Ing. José Antonio González, los más recientes que juegan para ver quien engorda más a sus fieles y leales colegas en búsqueda de amarres y control de futuras administraciones publicas. Podemos decir que ahí se encuentra todo tipo de fauna, desde delincuentes de cuello blanco hasta náufragos sobrevivientes de episodios históricos políticos que ha vivido la institución universitaria, pasando por golpeadores profesionales (porros) y otros tantos de distintas tipologías afines. Sin embargo, la línea que los une es la voracidad de disputarse el botín: el presupuesto universitario. Así lo han demostrado históricamente.

Inicios de la trama negra

Uno de los primeros escenarios (además de la lucha por la autonomía) de dicha disputa sucedió en los tiempos del Dr. Alfredo Piñeyro, apoyado por el ex gobernador Alfonso Martínez Domínguez, que mediante la aplicación de una estrategia de represión política se embolsaron algunos millones de pesos desde el atraco a las jubilaciones, pensiones y fondo de ahorro de los trabajadores del sindicato universitario (STUANL); pero también otras cualidades extraordinarias que heredarían a los siguientes rectores fueron las habilidades de hacer negocios propios no sólo con el presupuesto universitario, sino también a través del control de ingresos propios de cada una de las facultades haciendo cómplices a todos los miembros del Consejo Universitario: directores de escuelas y representantes maestros y alumnos de la misma.

Pues, desde esos tiempos nunca más se volvieron a manifestar voces opositoras en el recinto universitario. Y la inmoralidad fue creciendo con rapidez: hoy en día, una breve retrospectiva de la misma no podría ser tapado por ningún miembro de la cleptocracia universitaria el sol con un colador. Siendo sólo la política del avestruz el camino más seguro para los empleados privilegiados de la misma. Y esto hace posible que la corrupción al interior de nuestra Alma Mater (muy cuestionada por cierto) no sólo pueda existir un fraude de 2,600 millones de pesos, sino también aspectos muchos más siniestros ocultados mediante grandes cantidades de dinero para el mantenimiento de una imagen ad hoc de imagen y semejanza en los medios de comunicación local y nacional. El entramado de espacios para efectuar actos de corrupción hermana a ambas instituciones. Nadie supo, nadie sabe donde queda la bolita.

Como en los cuentos de la mano peluda

Hay de todo como en botica: mafias que tienen mucho en común con el crimen organizado de delitos de cuello blanco, son en gran parte los responsables directos de los saqueos permanentes no sólo monetarios, sino también del robo de prestaciones y del fondo de ahorro de los trabajadores, y éstos siempre han estado en contubernio con otras mafias más voluminosas y glotónicas como el elefante blanco de la justicia del Estado de N.L.: la Junta Local de Arbitraje: en especial la sala siete, que se ha ocupado siempre de los asuntos de los trabajadores universitarios agraviados, siempre disponible para desgastar en tiempo y forma a los mismos universitarios en su búsqueda de justicia laboral.

Neoliberalismo y corrupción: una trenza de color gris en el castillo de la pureza

Así, los ghettos facultativos, las cofradías organizadas por la fe en el partido, las pandillas temerarias (porros, ojalá combatieran al crimen organizados como lo hacían con los estudiantes democráticos universitarios a fines de los años sesentas), el departamento jurídico convertido en la cueva de Ali Baba y los cuarenta ladrones, aunado a los doctores ignorantes sin conocimiento de causa del por qué existe el presente desastre socioeconómico no sólo del país sino de su entorno inmediato laboral, no sólo en su alma Mater, sino en su extensión global provocado por las políticas del neoliberalismo a la mexicana aplaudido por toda la clase política defensores de los intereses de la oligarquía local, defendido a ultranza por ellos mismos ante la complacencia de egresados con mentalidad corporativa.

Dichas prácticas han acarreado desajustes institucionales como la negación del llamamiento a la gobernanza y a otros alternativas de educación política. Pérdidas económicas multimillonarias como las que se cuestionan, sólo menciona el agujero de actualidad; también hay que recordar el caso Silos ex rector acusado de peculado por otro ex-rector, Reyes Tamez; rezagos educativos (el año pasado quedaron 35 mil aspirantes a la U(A)NL fuera de sus aulas); mediocridades administrativas en los últimos diez años; han sido despedidos más de cuatro mil trabajadores de la misma sin derechos de liquidación (ver los excesos de gastos personales de directores de escuela que reportan diariamente la prensa local como el caso de la facultad de Contaduría o como en tiempos no muy lejanos del caso de los asesinos de la facultad de psicología); carencias de recursos para reconocer laboralmente a una gran cantidad de empleados con antigüedad laboral; impotencias políticas entre el sector de investigadores científicos en la conducción de la misma; cátedras absurdas con conocimientos nonos; ingresos precarios en un 90 por ciento de los trabajadores de planta; planes de estudio sin dirección y hechos al vapor por ser simples copias de otras instituciones; administraciones corruptas en sus últimos cuarenta años -hoy haciendo negocio con el petate del muerto: pruebas de antidoping a los estudiantes- , vaya gran contribución a la lucha contra el narcotráfico y deficiencias estudiantiles no sólo de aprendizaje sino también en su deformación ético-ideológica; nunca cuestionadas abiertamente por la jerarquía del poder, mucho menos porque quienes juegan al tío lolo con las autoridades, obvio. De esta forma es como han consolidado las normas perversas que rigen actualmente en la U(A) NL.

El silencio es oro, regla de complicidad: los detractores en puerta.

Sin embargo, el escenario catastrófico existente no queda ahí. La cuestión de que los legisladores evadan fiscalizar a la U(A) NL significa como ésta ha resistido a la solicitud de la rendición de cuentas con ayuda del Congreso Local del Gobierno del Estado de NL. Este nicho de poder político siempre ha sido de mayoría priísta, pero esto no quiere decir que sean los únicos en mantener la secrecia de las perversidades existentes en la máxima casa de estudio, también en los tiempos del ex gobernador Fernando Canales Clariond (aquel que decía que el narco le hacia los mandados) y el interino finalista ex gobernador Fernando Elizondo (ambos de extracción panista), nunca metieron las manos al fuego para ver asuntos tan pecaminosos como las cuentas universitarias.

A pesar de que han existido dos ocasiones en los últimos veinte años en que las huestes panistas, primero en 1995 por el diputado Felipe de Jesús Cantú, y el segundo en 2001 por el diputado panista Danilo Domínguez, que presentaron iniciativas de ley al Órgano de Fiscalización Estatal y a Contaduría Mayor de Hacienda para regular la transparencia de los manejos financieros universitarios, no logrando llamar la atención de los gobernadores en turno, ni el interés de los legisladores, éstas siempre han sido rechazadas por el Congreso Local del Estado con el argumento de la Autonomía y desde el año 2009, la actual legislatura no contempla nada en absoluto sobre el presente asunto siniestro del fraude de los 2,600 millones de pesos.

Esto demuestra la falta de congruencia e interés en el discurso político de quienes pueden hacer algo en el combate a la corrupción. Y esto se denomina impunidad aquí y en todas las entidades del país y del mundo. Sin embargo, el marco legal no sólo se encuentra rezagado, sino que el mayor problema es que los resultados de la fiscalización con frecuencia son negociados en el Congreso Local o en la oficina del Gobernador.

Como dicen los estudiosos de la corrupción en México: esto demuestra la existencia de un crimen sin castigo porque por un lado se cumplen los requisitos de la fiscalización, pero no existen consecuencias o castigo a los responsables por las irregularidades detectadas o las afectaciones a terceros.

Y lo anterior se debe en gran parte a la ausencia de un movimiento universitario democrático arraigado socialmente con una ciudadanía que cuestione de fondo la fabricación de agujeros, tanto a los depredadores de la jerarquía neoconservadora universitaria como también a los caciques municipales. Donde también no cantan mal las rancheras.

En el cine de las palomitas: Permanencia voluntaria

Uno de los principales argumentos de las autoridades universitarias es que la "UANL es un organismo descentralizado que no está regido por la ley de adquisiciones". Ante tal juicio contundente qué se puede esperar de sus prácticas gansteriles. Tras el reciente escándalo publicitario del fraude, la Secretaria de Desarrollo Económico de la U(A) NL: Carmen de la Fuente, defendió la asignación de contratos y los pagos a las empresas fantasmas y señaló que la: "UANL no está obligada a transparentar esas operaciones", sólo por citar la brillantez de su juicio. Ahora, sólo es cuestión de imaginar como andan las cosas a su interior cuando se destape la cloaca.

Sin embargo, dicha funcionaria no dijo nada sobre el significado de ese dinero proveniente de la paraestatal PEMEX y de los desembolsos del Alma Mater que es utilizado para pagar sueldos por debajo del agua a los amigos de los cárteles (como señala el video FRAUDE EN LA UANL de un detractor de los mismos que circula en la red) de Reyes Tamez y José Antonio González que trabajan al servicio de la U(A) NL y con intereses políticos corporativos en la entidad, sin que aparezcan en nómina sus salarios reales y demás linduras de sus fueros políticos proteccionistas ante la opinión pública.

Esto obedece a una especie de punta de iceberg donde sólo puede observarse el incremento de la burocracia en el esquema de la democratización de la pobreza; en un incremento de profesores sin contrato laboral que actualmente se estiman diez mil mentores con las percepciones más bajas y sin ningún futuro en dicha institución.

Pero en otro lugar están los empleados privilegiados, voceros de la gran tapadera.

El silencio de los corderos

Lo que queda claro es que el dinero que salio de la universidad desde 2005, siendo rector el Ing. José Antonio González, y la capacidad de ocultamiento de los manejos financieros de Reyes Tamez y Galán Wong hasta el inicio de la actual administración, se debe en gran parte a la ausencia de transparencia y a la falta de voluntad de la propia institución. Sólo hay que recordar la trayectoria del Lic.Gilberto Villarreal de quien nunca hemos escuchado su voz pública sobre los episodios de corrupción que ha vivido la máxima casa de estudios, (quien ha sido desde sus inicios de la autonomía jefe de Departamento Escolar, director de la Preparatoria Siete, presidente de la Junta de Gobierno durante el periodo del ex rector Reyes Tamez y de Galán Wong, hasta hace poco director de la Comisión Estatal de Transparencia, durante el periodo del ex rector Ing. José Antonio González).

Habría que indagar mucho más para así comprender donde está el punto de partida y de llegada de los corredores, entramados de espacios, donde a manera de autopistas, "sin casetas de cobro", los involucrados pactan espacios de corrupción. Los gringos llaman outsourcing y está en boca de todos los monitoreos de corrupción que se realizan año con año a todas las distintas dependencias y burocracias tanto del gobierno federal como del estatal que hacen posible la inclusión de servicios profesionales como los que se contrataron a la U(A)NL y puedan operar sin ser sancionados por ningún órgano de justicia y o de transparencia estatal o federal.

El outsourcing es además la segunda forma de corrupción dominante en México y entre sus variantes tiene las diferentes formas de peculado más refinadas e incluso por encima de la contratación de terceros y de la creación de empresas fantasmas como sucedió con el desvió de los 2,600 millones de pesos en la U(A) NL.

Las formas de peculado son varias; abarcan desde el financiamiento de campañas electorales y muchas de las veces provienen de las haciendas públicas de los estados y de los órganos de fiscalización, operan de forma triangulada.

No obstante que muchos gobernadores han adoptado la facultad informal de designar a su candidato de partido -el caso del ex gobernador Natividad González lo ejemplifica todo y, seguramente, como el líder político más informado conocía de los vaivenes presupuéstales universitarios- y tiene todos los incentivos de apoyarlo legal y extralegal como en los tiempos de los señores feudales.

Además, el peculado tiene ese destino perverso de enriquecimiento personal pues va desde: el pago de cheques por obras no realizadas; empresas fantasmas; la transferencia de recursos entre partidas presupuestales o bien mediante el uso de los recursos que reciben los sindicatos de gobierno, ya sea de cuotas de sus agremiados que no son fiscalizadas o de transferencias que reciben de empresas publicas como PEMEX que en ocasiones se desconoce su destino. Es por esto que dicha empresa es la favorita para realizar grandes negocios siniestros porque permite la manipulación y ocultamiento de la información a favor de sus clientes y que "la sangre no llegue al río".

No es que el castillo de la pureza desconociera el outsourcing, puesto que presentaron un estudio* donde definían dicha práctica como contratación de trabajadores por terceros, señalando la evasión del ISR por esquemas de subcontratación ascendiendo a 15, 820 millones de pesos de 2004 a septiembre de 2010. El documento además agregaba que diversas firmas utilizan el outsourcing para evadir el fisco, pero donde no aparecía la firma de la U(A) NL entre las que también realizan dicha práctica.

Si el actual rector Dr. Jesús Ancer ha solicitado que se investigue el reciente viejo agujero sólo podemos decirle que para tener fe en la aclaración del mismo es preciso saberse arrodillar o que demuestre lo contrario a una ciudadanía democrática ávida de transparencia y legalidad.

Referencias.

www.universia.com 03 08 2011 *El outsourcing daña la economía de México: UANL. 04 02 2011

Noticias educativas 2011- Reforma

Evaden Legisladores fiscalizar a la UANL

9 de junio de 2011, Mty, NL. Ángel Charles corresponsal

12 de junio de 2011.el Norte.com/local. Piden indagar hasta el fondo en la UANL. Daniel Reyes y Carmen Romo.

14 de junio 2011. RADAR. MonitorPolítico.com – Opinión y análisis sobre política contemporánea

CARRIZO Luís. (2004) Producción de Conocimiento y Políticas Públicas. Desafíos de la Universidad para la Gobernanza Democrática. Reencuentro.

GASCON M, PATRICIA, CEPEDA DOVALA JOSE LUIS. (2004) De la Mercantilización a la Transnacionalizacion de la Educación Superior.

Reencuentro.

GASCON M, PATRICIA, CEPEDA DOVALA JOSE LUIS. (2009) La Internacionalización de la Educación y la Economía del Conocimiento: La fuga de cerebros como política. Reencuentro. 54: 7-19

LUENGO GONZALEZ Enrique. (2004) Desafíos Universitarios ante la Mundializacion: entre la condición trágica y la ilusión esperanzadora. Reencuentro.

OCDE, 2008, Panorama de la educación 2008: nota informativa de la OCDE para México, Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico. www.ocde.com

UNIVERSITARIOS INTERNACIONALES. La UANL en los Rankings. Ciencia UANL VOL XIII, N 3, Julio-Septiembre 2010. pp235-238.

UGALDE C. LUIS. (01 07 2011) Nueva y Vieja Corrupción Mexicana. Nexos en Línea.

UNESCO 2006-2007, Educación hoy, de la fuga de cerebros a la adquisición de cerebros, num.18, octubre, www.unesco.org pdf

UNCTAD, 2007, Comunicado de prensa, La fuga de cerebros frena el progreso de los países menos adelantados, advierte la UNCTAD. www.unctad.org

VANEGAS Garza Gregorio (2007) Los Enemigos de la UANL. "Alere Flamman NO Veritatis". Oficio Ediciones. Monterrey, México.

www.orus-int.org Esta es una dirección de interés para quienes deseen integrarse a la plataforma internacional de observatorios de las reformas universitarias.

(Imagen tomada de Internet / Derechos reservados por el autor)

En torno a la autonomía universitaria

uanl_02A cuarenta años de distancia, a riesgo de no recordar con claridad detalles y particularidades, intentaré hacer una revisión crítica y autocrítica de dicho proceso político en el que tuve una rica participación en mi condición de un joven maestro universitario (25 años de edad), integrante del Consejo Universitario y miembro activo y dirigente tanto del Sindicato de Trabajadores de la Universidad de Nuevo León como de la Célula "Ángel Martínez Villarreal", del extinto Partido Comunista Mexicano (PCM), plenamente comprometido con la lucha por la democracia universitaria.

Para poder entender o interpretar adecuadamente el proceso político relativo a la Autonomía Universitaria en Nuevo León es preciso ubicar el contexto histórico en que se desenvolvió y para ello, distinguimos tres factores significativamente influyentes:

Un primer aspecto lo constituía el plano internacional que se nutría en ese entonces con la "guerra" de Vietnam, las luchas guerrilleras de Centro y Sudamérica, la todavía fresca y promisoria Revolución Cubana y sin duda la referencia emblemática del Che Guevara y su apostolado que se tradujo en un innegable espíritu de rebeldía no sólo en el Continente Americano sino en el mundo entero, contemporizando con las grandes movilizaciones universitarias de Japón, Francia, Estados Unidos y otros países, y las tesis revolucionarias de Hebert Marcuse, Jean-Paul Sartre y Mao Tse Tung, entre otros.

En segundo lugar, es preciso destacar las luchas políticas libertarias en nuestro país que jugaron un papel relevante: la de los ferrocarrileros encabezados por Demetrio Vallejo y Valentín Campa aunadas a las luchas de los médicos, de los maestros con Othón Salazar a la cabeza, de los electricistas, de las luchas campesinas con Rubén Jaramillo al frente, la inmediata anterior represión del Movimiento Estudiantil Magisterial del 68 y por supuesto, la incipiente lucha guerrillera de nuestro país, también jugaron un importante papel en la motivación de la lucha autonómica.

En tercer término, la efervescencia estudiantil local de la que la mayoría de activistas y dirigentes provenían de la Juventud Comunista, del Grupo Espartaco, de los Jóvenes de la Masonería (Ajefistas) y algunos sectores de izquierda de propio PRI, en íntima vinculación con el entonces Sindicato de Trabajadores de la Universidad de Nuevo León, que mostraban su deseo de emanciparse del férreo control político del gobierno del Estado, reivindicando la lucha por más espacios democráticos y por una modificación a los planes de estudios, fue el detonante que sirvió para iniciar la chispa de la lucha universitaria de esa época.

Si algo hay que reivindicar de ese período es el binomio estudiantil-magisterial que tuvo como sustento atingente dirigencia del Consejo Estudiantil, que entre otros alumnos recuerdo que lo integraban Eduardo González Ramírez de Economía, Héctor Cerda Serna de Preparatoria 3, Fermín Montes Cavazos de Agronomía y Héctor Camero Haro de Medicina y del Comité Ejecutivo del Sindicato de Trabajadores de la Universidad de Nuevo León a cuyo frente se encontraba el compañero Carlos Ruiz Cabrera.

Desde una perspectiva histórica, es inevitable señalar que este aciago período de lucha universitaria ha sido la época en que la izquierda regiomontana con todos sus matices, dogmas escisiones y vanguardismo estuvo en el zenit merced a su significativa influencia que ejerció entre maestros, estudiantes, trabajadores universitarios y diversos sectores progresistas de la sociedad, que logró la única experiencia hasta ahora vivida de que el Consejo Universitario nombrara directamente al Rector de la Universidad, sin ingerencia alguna del gobierno del Estado, ni de los intereses oficialistas, ni de la iniciativa privada, ni del clero, ni de los medios de comunicación por muy influyentes que eran como lo son, ya que el doctor Oliverio Tijerina Torres, a la sazón Rector de la Universidad era una figura académica, progresista, con alto sentido de la proyección social de la Máxima Casa de Estudios y que por lo tanto no obedecía como no obedeció a los intereses de la plutocracia regiomontana y el poder público establecido.

Tengo la clara idea de que las fuerzas democráticas de aquella época, no obstante que contábamos con un importante número de intelectuales, académicos y artistas de primerísimo nivel no tuvimos la capacidad de conformar un proyecto universitario acabado que contemplara los aspectos de la academia, la investigación, la cultura, la salud, el deporte y la vinculación de la Universidad con el resto de la sociedad.

Sin embargo, justo es decir que hubo avances y mejoría en el ámbito académico, estudiantil y sindical al fortalecerse una apertura ideológica, una producción y formación de cuadros académicos, así como la edición de materiales didácticos que le daban una orientación pretendidamente vanguardista, particularmente en las escuelas preparatorias y no pocas facultades, con una rica transformación legislativa en el ámbito universitario que permitió una mayor participación política de los estudiantes en la toma de decisiones al incorporarlos en forma paritaria con los maestros tanto en las juntas directivas de las Preparatorias y Facultades como en el Consejo Universitario y la consecución de significativos incrementos en los salarios y prestaciones de los trabajadores universitarios.

Fueron las luchas intestinas entre los grupos de izquierda las que dieron al traste con el avance democrático de la vida universitaria aunadas al permanente acecho del gobierno del Estado por reprimir y coptar dirigentes y por otra parte, la traición de varios de éstos que se sometieron a los designios del gobierno en turno.

Recuerdo que fue en mi Despacho Particular ubicado en ese entonces en la calle Zaragoza 145 norte, en el mes de Marzo de 1971 en el que nos entrevistamos para discutir lo relativo a la vida política de la Universidad una representación del Ulisismo integrada por los ingenieros Ulises Leal Flores, Fabián Navarro Arras y Fernando Valerio, y por otra parte, los compañeros licenciados Tomás González de Luna, Juan Ángel Sánchez Palacios, el ingeniero Pablo Morales Pinal y el suscrito, en nuestro carácter de integrantes del Buró Político de la Célula "Ángel Martínez Villarreal" del extinto Partido Comunista Mexicano.

En dicha Sesión, que conforme transcurría el tiempo se hacía más tórrida y ríspida, finalmente se rompió la alianza política entre ambos grupos y a raíz de ello se desató una férrea confrontación intestina entre los grupos progresistas de la Universidad, debido fundamentalmente a que el grupo Ulisista que contaba con el apoyo de los Comunistas para impulsar el ingeniero Héctor Ulises Leal Flores como Rector de la Universidad se resistía y finalmente se negó a conceder la Secretaría General de la Universidad y otros cargos menores.

Es preciso señalar como antecedente que durante los primeros días de Enero de 1971 la fracción universitaria de comunistas en una de sus sesiones determinó apoyar y lanzar como candidato a la Secretaría General del Sindicato de la Universidad a un aliado político recayendo dicha designación a favor del ingeniero Fabián Navarro Arras quien encabezó un Comité Ejecutivo para el período 1971-1793. Dicho antecedente cobra importancia porque en dicha época todos los Secretarios Generales electos habían sido miembros del Partido Comunista Mexicano a excepción del primer Secretario General designado por la Asamblea Constituyente del doctor Ángel Martínez Maldonado.

En medio de dicha confrontación, los Ulisistas arrecian su ofensiva y empiezan a dictar medidas políticas, administrativas y sindicales encaminadas al aniquilamiento de los Comunistas, que ante dicha agresión nos vimos obligados a aliarnos con los grupos de las Facultades de Contaduría Pública, Ingeniería Mecánica y Eléctrica y Medicina, participando en ésta última el incipiente grupo de la "Bata Blanca" integrado fundamentalmente por los doctores Luis E. Todd Pérez, Roberto Moreira Flores, Amador Flores Aréchiga y Alfredo Piñeyro López, como dirigentes, en una estrategia defensista para contrarrestar los embates de los Ulisistas que ya para entonces contaban con el apoyo del gobierno de Luis Echeverría Álvarez.

Sin embargo, la oposición a las medidas políticas autoritarias del ingeniero Héctor Ulises Leal Flores y sus aliados en contra de los grupos opositores provocó una lucha encarnizada y gradualmente el Ulisismo fue perdiendo fuerza y apoyo del gobierno federal al extremo de que éste último designó al Secretario de Educación Pública ingeniero Víctor Bravo Ahuja, para convocar a los Ex-Rectores a la elaboración de una nueva Ley Orgánica, misma que el entonces Gobernador Eduardo A. Elizondo se negó a promulgar renunciando al cargo, designando el Congreso del Estado al licenciado Luis M. Farías como Gobernador Sustituto quien como primer acto de gobierno ordenó publicar dicho ordenamiento jurídico.

Como respuesta política a las agresiones de los Ulisistas los Comunistas nos vimos obligados a promover la destitución del ingeniero Fabián Navarro Arras como Secretario General del Sindicato de la Universidad en el mes de Enero de 1973, justo un mes antes de que terminara su período, nombrando un Comité Ejecutivo Provisional encabezado por Carlos Ruiz Cabrera con dos encomiendas específicas: la firma del Contrato Colectivo para el año 1972, que se hizo efectiva con el nuevo Rector doctor Lorenzo de Anda y Anda ya nombrado por la Junta de Gobierno, órgano contemplado en la nueva Ley Orgánica y convocar a elecciones el día 5 de Febrero de 1973 para renovar el Comité Ejecutivo y la Comisión de Honor y Justicia del Sindicato, proceso eleccionario que se efectuó en el Aula Magna de la Universidad en donde se eligió un Comité Ejecutivo encabezado por el suscrito.

No obstante ello, el Comité Ejecutivo Sindical depuesto encabezado por el ingeniero Fabián Navarro Arras también convoca a elecciones proceso que se lleva a cabo en la Escuela Industrial Álvaro Obregón.

Ante estos dos procesos eleccionarios el Tribunal de Arbitraje del Estado con base en los documentos consistentes en las miles de firmas de apoyo al Comité Ejecutivo encabezado por Ernesto Villarreal Landeros resuelve registrar al nuevo Comité Ejecutivo encabezado por dicho compañero.

En Agosto de 1973 antes de las renuncias del doctor de Anda y de Anda como Rector de la Universidad y el ingeniero Abelardo Perches Yturriaga, en su condición de Secretario General ocupa la Rectoría con el carácter de interino el licenciado Genaro Salinas Quiroga Ex-Director Jurídico de la Universidad, quien durará en su encargo dos meses aproximadamente nombrando posteriormente la Junta de Gobierno como Rector definitivo al doctor Luis Eugenio Todd Pérez, quien tuvo como una de sus iniciales tareas firmar el Contrato Colectivo de Trabajo de 1973 con el Comité Ejecutivo del Sindicato encabezado por el suscrito.

La llegada del doctor Todd Pérez a la Rectoría, que tuvo un desempeño equilibrado y conciliador, es el inicio de un largo período de control político por parte del grupo de la "Bata Blanca" hasta la llegada a la Rectoría del doctor Alfredo Piñeyro López.

Éste último, siniestro y pernicioso personaje universitario, rabioso anticomunista, fascista por convicción, de tendencias germanófilas y espíritu castrense y policiaco encuentra en su rectorado un extraordinario apoyo e impulso por parte del gobierno del Estado encabezado por el Gobernador Alfonso Martínez Domínguez, de infausta memoria, cuyo gobierno para complacer a la burguesía local se caracterizó por reprimir y perseguir no sólo a los militantes de izquierda y del campo democrático, sino todo signo de disidencia y oposición al interior de la Universidad, así como de la Escuela Normal Superior del Estado, de la Organización Tierra y Libertad y otros espacios democráticos.

Después vendrán los días aciagos e inócuos de los rectorados de Gregorio Farías, Manuel Silos, el porril Reyes Tamez Guerra y Luis Galán Wong, que se caracterizaron por llevar a la Universidad a planos lastimeros pues el nivel académico descendió notablemente, se mantuvo la línea política del sometimiento a toda costa y por supuesto campeó el autoritarismo ramplón que evitó que muchas voces aportaran proyectos e iniciativas para mejorar el nivel y la imagen de la Universidad.

Lo menos que podemos decir es que en nuestra escisión de las fuerzas democráticas, "la derecha" aprovechó el espacio y con el franco y decidido apoyo del gobierno del Estado, éste recuperó el control político de la Universidad, y por ende de los estudiantes y por otra parte del sindicato universitario.

Lo anterior trajo consigo que nuestra Universidad se vinculara más que nunca con los intereses empresariales, clericales y trasnacionales destruyendo todos los avances logrados en la época de la conquista de la autonomía universitaria, imprimiendo un ambiente impulsor de estudiantes despolitizados, egoístas, individualistas, pragmáticos, eficientistas, divorciados de la realidad social y más aún del humanismo que debe pernear en toda institución de educación superior.

Justo es señalar sin embargo que las actuales autoridades universitarias encabezadas por el Rector ingeniero José Antonio Treviño González han impreso un nuevo sello en la conducción de la Universidad y han logrado la consolidación de planes y proyectos que le dan un dinamismo y un reconocimiento a nuestra Máxima Casa de Estudios impulsando de manera extraordinaria la labor cultural y editorial, que permite que dicho Centro de Estudios Superiores recupere espacios de respetabilidad y credibilidad ausentes durante varios lustros.

Lo anterior, no obstante que el debate y la discusión política han estado ausentes, con una lamentable desmovilización de los estudiantes incluso de los profesores, llegando al extremo de autocensurarse éstos últimos en su participación política ante el ambiente que prevalece.

Por ello, frente a los embates del neoliberalismo resulta imperativo impulsar una lucha universitaria no sólo a la penetración cultural predominantemente anglosajona-estadounidense sino encaminada a formar estudiantes con conciencia social, encaminados de manera crítica y propositiva a transformar las lacerantes condiciones prevalecientes en los sectores sociales más desvalidos, por lo que las nuevas generaciones tienen la palabra.

Septiembre de 2009.

(Imagen tomada de Internet / Derechos reservados por el autor)

La autonomía de la UANL, ¿llama que se extingue?

juanangeluanl

Después de una larga temporada en la que el tema de la autonomía universitaria estuvo ausente de las notas periodísticas, lo que puede ser leído como indicio de que en lo que hace a las universidades públicas en general, y la nuestra en particular, todas están inmersas en la continua búsqueda de la calidad académica.

Pero he aquí que como "rayo en cielo luminoso" (Marx dixit) el pasado 6 de junio, la autonomía universitaria reapareció en dos notas periodísticas, en aparente desconexión. Una de ellas convocaba a la conferencia magistral que dictaría el Rector de la UNAM, como una manera de "conmemorar los 40 años de autonomía de la UANL".

La otra se refería a una serie de extrañas operaciones conforme a las cuáles Pemex había contratado una serie de servicios a la UANL, y ésta había subrogado, aún en forma más extraña, a un "investigador" que según la nota informativa del periódico El Norte (Junio/06/2011) no contaba ni con la infraestructura ni los recursos humanos para proporcionar los servicios contratados.

Pese a ello ya se habían transferido a las a todas luces "empresas fantasma" la cantidad de 2 mil 612 millones de pesos; la UANL había dado entrada y salida a lo aportado por Pemex, y la funcionaria designada para dar la cara, adujo que la UANL no tenía por qué dar cuenta y razón de los recursos propios que obtenía y que además no había normatividad que obligara a ello.

En el transcurso de los días, el Rector Jesús Ancer, anunció que la Auditoria Superior de la Federación acudiría a fiscalizar todo aquello que así lo ameritara y así parece que ya está sucediendo.

Acostumbrado como está todo lector, escucha y televidente al despliegue de infomerciales con los que las autoridades de la universidad estatal dan cuenta de la marcha de la institución siempre con tonos y énfasis positivos, la opinión pública tiene y mantiene la idea de que, por fortuna, han sido sepultados los tiempos en que la UANL era sede de agitación política, de conflictos, de inestabilidad , que hoy todo se hace como se debe y de la mejor manera, y los prietitos en el arroz, de existir, son producto inevitable del cambio permanente que ahí se gesta, por lo que hoy la denuncia periodística causa sorpresa, escozor, duda y hasta un poco de preocupación a todos aquellos que quieren y aman a su alma mater

Así las cosas, quien escribe, que suma en las filas de aquellos a los que la UANL formó como críticos, y no pueden abdicar de esa práctica que lleva a hurgar más allá de las apariencias, encuentra un hilo conductor entre la manera de conmemorar cuarenta años de la autonomía, a decir de las autoridades, ello con la conferencia del rector de la UNAM y el extraño modo en que la UANL presta servicios a Pemex, a través de empresas fantasmas, pero que son receptoras de los recursos que paga la paraestatal, lo que sería expresión de una nueva manera de concebir y ejercer la autonomía universitaria, en la que la ausencia de nomos pasa por ser lo que torna permisible el no rendir cuentas del monto y los usos de lo que las dependencias universitarias en particular y la misma UANL en general obtienen por concepto de ingresos propios.

Entre dos polos: la conferencia en cuestión con el tema de la autonomía y la postura que en lo inmediato asumieron las autoridades de la casa de estudios alegando su plena libertad para hacer con los ingresos propios lo que mejor les parezca, se cuelan dos cuestiones, dos interrogantes a saber:

A (más de) cuarenta años de autonomía, ¿el no tener que rendir cuentas de un renglón de ingresos egresos, es expresión de un enriquecimiento cualitativo de la autonomía universitaria?

Conmemorar cuarenta años de autonomía, habiendo fijado como fecha de inicio el 6 de junio de 1971, ¿supone borrar de un plumazo, desconocer que desde el 26 de noviembre de 1969,- según consta en los decretos 146 147 aprobados por el congreso estatal-, la universidad pública estatal es autónoma y cuenta con el sustento jurídico requerido?

Lo anterior nos coloca ante la pretensión no declarada, pero sí presumible, de las actuales autoridades universitarias de hacer dos rectificaciones: ampliar el concepto de autonomía, para incluir el privilegio de no rendir cuentas de todo lo que se repute como ingresos propios y,- lo que aparece como un intento de reescribir la historia de la UANL,- hacer del 6 de junio de 1971 y no el 25/26 de noviembre de 1969 la fecha de consecución del nuevo estatuto. Ocupémonos de esto último.

Se dice y es sabido que la historia la escriben los triunfadores, sin embargo ello no ha sucedido hasta ahora en nuestra Universidad; no ha habido necesidad de instaurar el equivalente a la "historia de bronce" que durante la larga etapa del priísmo fue la única versión de los hechos trascendentales en la vida del país, esa con la que se justificó la hegemonía del partido de la Revolución. Quizás la fortuna haya intervenido para que, hasta ahora, en la Autónoma de Nuevo León no haya habido necesidad de reescribir los hechos igualmente trascendentes en la vida de la institución para adaptarlos, acomodarlos a la visión y los intereses de las burocracias dirigentes.

Y no es por falta de ganas, pero quizás haya obrado con mayor peso específico un hecho más simple, el especial ethos de ser universitario, que suele frenar las ambiciones de grupos, camarillas y facciones.

En la memoria histórica de las generaciones que han desfilado por la UANL desde 1969 a la fecha, campea la plena certeza de que ella adquirió el estatuto de "Autónoma" a partir del 26 de noviembre de 1969, teniendo como sustento los resabidos decretos 146 y 147, aprobado por el Congreso estatal a iniciativa del entonces Gobernador Eduardo A. Elizondo,

Se tuvo y se tiene conciencia de que el nuevo estado de cosas, la situación de facto, dirían los juristas, requería de una nueva Ley Orgánica, que fuera la norma definitiva para el presente y el futuro de la institución, sin que esta provisionalidad, ésta transición pusiera en duda la nueva calidad institucional adquirida.

Un signo visible, significativo de por sí, e indiscutible fue el agregado de la "A", al acrónimo de la antes UNL, inserción que fue calurosamente acogida por las mayorías desde aquellos años.

Por si eso no fuera suficiente y a pesar de lo fallido del hecho, la Ley Orgánica promulgada por el Congreso estatal, el 26 de marzo de 1971 a iniciativa de Eduardo A. Eizondo,- quien ignoró olímpicamente la Ley Orgánica elaborada por una comisión tripartita de universitarios, Directores, un Maestro y un alumno por cada dependencia-, ratificaba la calidad de "Autónoma" y pretendía darle a ella el sustento definitivo.

Y así arribamos al 6 de junio de 1971, fecha en la que de manera inevitable se entremezclan la historia de Nuevo León con la de su Universidad estatal.

Así, el 6 de junio, es fecha propicia para conmemorar tres hechos:1) el cuarenta aniversario de la aprobación de la Ley Orgánica que aún rige y vige, y por ende, la instauración de la Junta de Gobierno; 2) la renuncia del Gobernador Elizondo quien prefirió dejar el cargo a derogar la Ley que había promovido a cambio de la que le fue impuesta por el presidencialismo autoritario, y algo que deberá de ser plenamente esclarecido, aceptado por los protagonistas y así, darle sustento definitivo a lo que pasa por ser mera leyenda: 3) la culminación exitosa de todos los esfuerzos del Presidente Luis Echeverría, por desplazar de la gubernatura estatal al multicitado Eduardo A. Elizondo.

Es por demás obvio que el reciente 6 de junio, no hubo la menor intención de conmemorar lo mencionado en los puntos 2 y 3, que parecieran destinados al olvido y pese a lo que se dijo, la conferencia del rector de la UNAM , al hablar de la autonomía, fue un acto que rindió tributo a la instauración de la actual Ley Orgánica y de la H. Junta de Gobierno, salvo que, ello marque el inicio de una campaña que tiende, como aquí se presume, a reescribir la historia de la UANL.

Se puede conceder el beneficio de la duda y postular que la iniciativa del Rector Dr. Jesús Ancer fue, más que todo un acto fallido y que la actual dirigencia universitaria sabe y es consciente de que hay que remitirse a 1969, a lo sucedido entre mayo y noviembre de ese año, período en el que.( como se sabe) se gestó y desarrollo un proceso de activismo político de estudiantes y profesores altamente combativos; que objetó la estructura y el funcionamiento del modelo de universidad que padecían; que echó mano de todas las acciones políticas a su alcance enfrentando a las autoridades universitarias y estatales quienes, salomónicamente optaron por otorgar a la máxima casa de estudios, la calidad de "autónoma". Nunca jamás el 6 de junio de 1971.

Pero hay que tener presente que se viven otros tiempos, que desde hace más de treinta años en la UANL reinan la ley y el orden; que se ha logrado construir una entelequia de poder que gradual, pero efectivamente ha ido extinguiendo las condiciones en las que profesores y estudiantes, en uso de la normatividad vigente, actuaron como interlocutores del poder, de una dirigencia convertida en burocracia.

Así las cosas, el terreno fértil para la crítica, la disidencia y hasta la oposición es hoy un terreno yermo en el que la auto-censura es la expresión más exitosa del control político cada vez más eficiente y preciso, y es el tiempo propicio para que la élite dirigente con aires de triunfalismo mal disimulado intente borrar de la historia de la UANL, la etapa, para ellos olvidable, en la que profesores y estudiantes eran los protagonistas de la vida universitaria, y los dirigentes, las autoridades universitarias eran simple y sencillamente representantes con no otra tarea que la de dar el mejor cauce a los anhelos de la comunidad universitaria.

En 2011, y desde hace buen tiempo, están dadas las condiciones para desvalorar la lucha social de los universitarios y al influjo de la falsa conciencia, borrar el pasado indeseado e indeseable para enaltecer el presente luminoso que a lo largo de los últimos treinta años han ido forjando las sucesivas administraciones. y se explica que caigan, en la tentación (autoritaria) de reescribir la historia para que culmine con su obra "insuperable"

Así es que aparece el punto de enlace entre la conmemoración del cuarenta aniversario y el problema de los ingresos propios de los que no se da cuenta y razón y que motivó la denuncia periodística que se ventiló, justo, el 6 de junio.

¿Que por qué? Cabe preguntar. Porque simple y llanamente el que no se rindan cuentas del destino que se da a los ingresos propios porque no existe normatividad que así lo exija, expresa de forma implícita, pero también explícita que la cúpula universitaria siente y sabe que ha obtenido, un enriquecimiento cualitativo de la autonomía, que es caro a sus intereses en tanto les da plena libertad para obrar como mejor les parece.

En estricto apego a sus raíces griegas, "autonomía" (autos, sí mismo, nomos ley), hace referencia a la prerrogativa, al privilegio de individuos e instituciones de dotarse de sus propias normas de estar regidos y dispuestos a prestar obediencia y cumplimiento a ellas y solamente a ellas.

El estado de excepción se da cuando las normas no existen y entra en juego el axioma en uso entre los abogados, aquél que reza que "lo que no está prohibido, está permitido", y éste es y sigue siendo justamente el caso de los ingresos propios de los que no se rinden cuentas, porque no hay porque rendirlas. No está prohibido usarlos sin restricción, por lo tanto, está permitido hacerlo.

Es este un nuevo uso para la autonomía universitaria propiciado por la ausencia de normas y de sentir y saber que deben ser establecidas.

Retomo la afirmación de que las autoridades universitarias son hoy totalmente ajenas a los maestros, alumnos e investigadores; se han constituido en una entelequia de poder, que cada día pierde contacto con la vida en las aulas, laboratorios, talleres y bibliotecas y con el perfil, las aspiraciones, los deseos, los anhelos y las conductas de aquellos a los que supone representan.

La dirigencia universitaria goza de una autonomía, sui generis, lo que le permite realizar acciones insospechadas e insospechables ello como resultado de la dilución de todas las conquistas que se obtuvieron como resultado de la lucha social que se dio al interior de la institución y que dieron fondo y forma a una nueva etapa, breve si se quiere, pero valiosa por democrática, de la tantas veces mencionada UANL.

Hablamos de la dilución de las conquistas en las que se plasmó el movimiento contestatario de 1969, bajo la convicción de que nadie en su sano juicio busca volver atrás la máquina del tiempo. Pero para poder entender en qué han devenido y qué son hoy a diferencia de lo que ayer fueron, representaron y significaron, cabe hacer un breve trazo de las modificaciones que el otorgamiento de la autonomía trajo consigo, mismas que tuvieron vigencia, al menos, entre noviembre de 1969 y marzo de 1971.

Lo hacemos en forma esquemática.

1.-Antes de, el Rector y los Directores eran designados por el Gobernador del Estado. Sin injerencia de nadie más. Después: La autonomía otorgó a maestros y estudiantes la facultad de hacer esa designación mediante voto universal, paritario y ponderado-

2. Antes de: el Consejo Universitario sólo contaba con una representación estudiantil mínima. Después se integró un estudiante por cada facultad o escuela.

3. Antes de. El máximo órgano de decisión de cada escuela o facultad era la Junta Directiva, en la que se aceptaba la participación de un alumno, electo como parte de la Mesa Directiva estudiantil. Después: Las Juntas fueron paritarias. (Los maestros ya formaban parte)

Como se sabe y se puede ver al otorgar sanción para que el acrónimo UNL incorporara la "A" en su composición, se concedía a profesores y estudiantes el derecho a ser integrantes de los órganos de toma de decisiones y a asumir, con ello, las responsabilidades que ello entraña.

Decisiones expresas del Consejo Universitario y las Juntas Directivas especificaron las condiciones para que, mediante votación universal paritaria y ponderada se eligiera, al menos en dos ocasiones al Rector de la institución y hasta junio de 1971, los Directores de escuelas y Facultades fueron elegidos de la misma manera.

Esas fueron la forma y el fondo, el contenido concreto de la que es, sin duda, una primera etapa, una primera versión de la "autonomía" en la universidad pública estatal. Luego del fallido intento de la igualmente fallida Ley Orgánica de marzo de 1971, de triste memoria, aparecerá, para mediatizar la participación de profesores y estudiantes en la conducción de su casa de estudios, la H. Junta de Gobierno, que tiene, desde entonces, la función nominal de decir la última palabra en la elección de las autoridades.

El secreto mejor guardado es que ha servido de pantalla para que el nombramiento del Rector y Directores vuelva a manos del Gobernador en turno, vía beneplácito o veto.

Obviamos el detalle de todos los factores que obraron para que hoy, se cumpla al pie de la letra el dicho atribuido a Don. Benito Juárez, aquél "acátese pero no se cumpla". En este caso toda la normatividad que en el papel sigue haciendo posible la participación de maestro y alumnos en los órganos colegiados de toma de decisiones, es hoy sólo la puesta en escena de una gran simulación de democracia dirigida que se hace posible por obra y gracia de dos factores que se condicionan entre sí.

El primero de ellos es una burocracia que guarda sus filias con el sistema de poder estatal y federal, que son su sostén, vía otorgamiento del presupuesto y partidas especiales según se acate o no la política educativa que traza el gobierno federal a través de la Secretaría de Educación Pública, la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior.

Surge así, una paradoja digna de consignar, las autoridades universitarias disfrutan de una amplia autonomía respecto a su base social, y al mismo tiempo, padecen (¿) una total dependencia del Estado mexicano, o que es tema para próxima ocasión.

El otro factor es el ir y venir de las generaciones de jóvenes que han ido cultivando y acendrando su a-criticidad; su ensimismamiento, que les lleva a ocuparse sólo de sus intereses inmediatos: obtener calificaciones aprobatorias y el título con el menor esfuerzo posible,- hay excepciones-, lo que los aleja de la "política universitaria" al mismo tiempo que de la grilla, en aras de la diversión fácil y el consumismo que es, ya, componente de su identidad.

La conjunción de estos dos factores ha hecho posible que las autoridades ejerzan un control político que puede ser calificado de total y absoluto. No hay disidencia, no hay crítica, no hay oposición alguna a los inevitables actos de autoritarismo. Las débiles voces de inconformidad son reprimidas sutil o abiertamente, y se ha construido una pirámide de poder, con al menos dos estratos: los maestros, investigadores y estudiantes de cada dependencia, acatan todo mandato de "su" Director y cada uno de los 50 con ese puesto, acata los dictados del Rector, cuidadosamente legitimados en la Junta de Directores. En todos los casos lo que hay que cuidar es el puesto y es mejor autocensurarse que defenderse.

La Junta en cuestión, es un órgano de dirección que sustituye y suplanta al Consejo Universitario, que sólo se ocupa de sancionar lo que de allá se le remite. Existe de facto, pues no está sujeta a otra normatividad que la de la efectividad en el mantenimiento del control político y es eficaz apaga fuego de la llama más débil que se intente alentar desde aquello que es, siempre, un peligro latente, su base social.

Se cuenta hoy con una "autonomía " a la inversa: aquella de la que goza la burocracia universitaria que ha acabado por sólo representarse a sí misma, por lo que su máxima preocupación es crear y recrear las condiciones que le permiten mantenerse y hacer crecer el amplio poder del que disfrutan, que es lo que les permite no rendir cuentas de los ingresos propios y de algunas otras cosillas, a condición de que acaten fielmente los dictados que emanan de la burocracia política federal que es la que premia la obsecuencia, pero también la castiga.

Para observadores y analistas que cuelan sus voces desde el interior, por ahora sólo se está mostrando la punta del iceberg, y el asunto tiene mucho, muchísimo fondo. Sólo resta esperar.

(Imagen tomada de Internet / Derechos reservados por el autor)

UDEM: debate sobre feminismo y libertad de expresión *

udem_05MEMORANDUM / Censura en la UDEM

* Por considerarlos de interes para el debate universitario sobre la censura académica y la libertad de expresión, en 2008, como parte de la Sección que entonces titulamos MEMORANDUM, sacamos al ciberespacio este conjunto de textos que habían sido publicados en la prensa (El Norte, La Jornada) y ampliamente  reproducidos por internet en los meses de enero-Febrero de 2005. ¿En seis años y medio transcurridos habrá cambiado sustancialmente la UDEM? ¿Se ha erradicado la censura y el control ideológico sobre profesores y alumnos?¿Ahora se permite la libertad de cátedra y la libre expresión de ideas? En todo caso el debate sigue abierto. Y Revista Pantagruélica contribuye a fomentar y hacerlo público. A no perder la memoria de la crítica y el desasosiego intelectual que intermitentemente surgen en las universidades, en las revistas y en los periódicos.

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Alumnos, ex alumnos, colaboradores, catedráticos, personas cercanas a la UdeM, padres de familia y miembros de la sociedad civil:

Los recientes despidos sucedidos en la Universidad de Monterrey, y principalmente sus razones, preocupan a muchos de nosotros. Sabemos que es nuestro deber y nuestro derecho expresar lo que pensamos al respecto y que la unión de todas estas voces es la que puede colaborar con la mejoría de una institución tan importante como la UdeM y, por tanto, con la mejoría de la sociedad neolonesa y mexicana.

No buscamos chivos expiatorios, la responsabilidad es compartida por hacer y por dejar hacer.  Les invitamos a que lean con atención la carta que hemos preparado y de estar de acuerdo la “firmen”, enviando un correo electrónico a la cuenta Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo., donde explícitamente den su consentimiento para que su nombre aparezca al calce, así como el grupo al que pertenecen según la lista  siguiente:

Alumno

UdeMEstudiante

Ex alumno UdeM

Catedrático UdeM

Catedrático

Colaborador UdeM

Padre o madre de alumno UdeM

Ciudadano

La misiva será enviada en los próximos días a los miembros del Consejo de la UdeM y será publicada en uno o varios periódicos de la localidad. Aquellos que así lo deseen pueden colaborar con el pago de las inserciones en dichos periódicos, les solicitamos nos lo expresen en el mismo mensaje electrónico. Por último, anexamos al final algunas de las notas que han hablado sobre el tema en los medios de comunicación. Esto con el fin de contextualizar los hechos, aunque no necesariamente compartamos todo lo que ahí se expresa.

Agradecemos su atención y su compromiso,Evangelina Nájera Márquez    Colaboradora y exalumna UdeM Rodolfo Salazar Gil  Colaborador y exalumno UdeM.

Monterrey, N.L. Febrero 2005

Miembros del Consejo General Universidad de Monterrey:

Nos dirigimos a ustedes para expresar nuestra profunda preocupación ante el estado de cosas que impera actualmente en la Universidad de Monterrey, el cual se ha venido ventilando de manera pública en medios de comunicación con un alcance local, nacional e internacional. El reciente despido de la Doctora en Filosofía Marta Sañudo y la Maestra en Educación Guadalupe Viesca es muestra para propios y extraños de que la Universidad de Monterrey ha estado llevando a cabo acciones opuestas al espíritu con el que se constituyó la institución y que está inscrito en los valores, principios, fines y objetivos que conocemos, valoramos y compartimos.

Como todos sabemos, la universidad es por definiciónel recinto donde se estudia el conocimiento universal, y es el hogar donde se generan nuevos saberes que aportan crecimiento integral al ser humano. En este contexto ninguna idea o tema puede esconderse o ser vetado. Aunque como institución adopte ciertas posturas que la definan hacia el exterior y demuestre con ello su madurez, la universidad debe al mismo tiempo defender enérgicamente la apertura al diálogo diverso y  plural que la vida académica requiere. Es oportuno preguntarse: ¿Cuál es el mensaje que con sus acciones la UdeM está intentando dar a la comunidad en la que está inserta? ¿En qué medida, hoy por hoy, puede la institución aludida catalogarse como verdadera universidad? ¿Quiere ser esta Universidad un foro donde se puedan discutir todos los temas relevantes para nuestra sociedad? ¿Está lista para ser un actor notable e incluirse en el debate público, o más bien tiende al aislamiento?

La UdeM, como institución educativa, es un organismo de interés social y por lo tanto, todos y todas tenemos la responsabilidad y el interés en que los valores como la justicia, la libertad, la apertura, la fraternidad, la honestidad, el pluralismo, la sensibilidad a la expresión humana y la búsqueda permanente de la verdad que la Institución enarbola vuelvan a ser los rectores de cada una de las acciones que emprende y un ejemplo por seguir.

Todos nosotros: alumnos, ex alumnos, colaboradores, catedráticos, padres de familia, personas cercanas a la UdeM y ciudadanos estamos decididos a promover y a actuar en favor de una sociedad con desarrollo integral, que se destaque no sólo industrial yeconómicamente, sino que también privilegie al saber y la dignidad humana. Creemos que hoy es necesario detenerse a reflexionar acerca de ciertas acciones y actitudes que empañan el espíritu de la Universidad.

Es momento de escuchar y, con humildad, hacer un ejercicio de autocrítica.Les pedimos, con el respeto que nos merecen, hagan lo propio y nos permitan volver a creer y enorgullecernos de esta institución. Atentamente,

 

FUI UN PRETEXTO I / Rosaura Barahona

(Publicado en el Periódico El Norte, 11 de enero, 2005)

¿Cómo se sentiría usted si por su causa corrieran a dos personas de su trabajo? Fatal, ¿no? Bueno, pues así me sentí cuando me dijeron que habían corrido a Martha Sañudo y a Guadalupe Viesca de la UDEM por culpa mía y sin darles derecho de réplica.

¿Por qué me ocupo de algo que debería ser una cuestión interna de la UDEM? Porque me involucraron y me usaron como pretexto para deshacerse de ellas, cuando la verdad, no tuve vela en el entierro, pero les vine como anillo al dedo. No escribo esto para defender a Martha ni a Guadalupe por tres razones: una, no necesitan mi defensa; dos, no sea que vaya a dañarlas si lo hago, y tres, sólo puedo escribir desde mi perspectiva.

Mencioné el tema en mi artículo del 16 de diciembre y pensé que iba a ser una novedad, pero la noticia ya se conocía en la comunidad. El asombro fue enorme no sólo porque ambas académicas tienen un bien ganado prestigio, sino porque Víctor Zúñiga, un estudioso de lo social, fue quien ejecutó la orden de correrlas con argumentos difíciles de creer. Éstos son los antecedentes. En octubre, el grupo "Equilátera" de la UDEM me invitó a un seminario sobre la condición femenina actual. Les dije que yo estaba vetada en la UDEM y les pedí verificar si podía ir. Más tarde me llamaron para decir que no había problema. Pregunté si estaban seguras; dijeron que sí. Acepté.

La cita fue el 2 de noviembre y el seminario lo inauguró el propio Víctor Zúñiga, cosa extraña dados los acontecimientos posteriores. Me grabaron y el video puede revisarse. Fui cuidadosa al hablar porque no quería dañar a ese inquieto grupo. Habría unas 50 personas en el auditorio. Lo que dije son hechos comprobables: que los tiempos han cambiado, que la familia se ha transformado y ahora hay muchos tipos de familias (nos guste o nos disguste); que los títulos se deberán dar en femenino por ley y que la UDEM y la UANL ya no tendrán opción; que nos siguen pagando menos a las mujeres que a los hombres en igualdad de circunstancias...

Mi presencia en la UDEM inquietó a algunas personas.Rafael Garza Mendoza, uno de los vicerrectores, llamó a Víctor ¡desde España! para que investigara lo sucedido. Víctor lo hizo y entregó un reporte a Rafael.Una señora conservadora, con influencia y acceso al Consejo de la UDEM, se molestó y mandó un e-mail a uno de sus integrantes denunciando a Guadalupe y Marta como organizadoras del evento. Se volvió a investigar y se vio que ninguna de las dos tenía nada que ver con el seminario; pero se concluyó que, de todos modos, deberían correrlas porque sus nombres aparecían en la lista negra que el Consejo elaboró con el personal que tenía una ideología peligrosa.Zúñiga explicó a Guadalupe Viesca, Directora del Departamento de Humanidades, que la corrían por "solapar a una maestra (Martha) con ideas feministas".

A Martha la corrieron porque "el aceptar que me invitaran fue la gota que derramó el vaso"; nadie le había dicho que había un vaso, menos, que lo estaba llenando y no tuvo que ver con mi invitación.En honor a la verdad, Víctor le dijo a Guadalupe que "técnicamente no la estaban corriendo" porque le ofrecían la opción de quitarle la dirección y dejarla como maestra dando las clases que quisiera y ganando el mismo sueldo. Pero ella sabe que cuando una persona se traga su dignidad y se agacha, se pierde para siempre, así que no aceptó.Víctor dijo que ojalá y yo no escribiera sobre ellas porque les haría mucho daño si las etiquetaba como feministas.

¿Ya se olvidó la UDEM de cuando buscaba la acreditación de SACS y necesitó mostrar un centro de investigaciones, que mostraron el "Centro de estudios de la familia y la mujer" (ahora cerrado)? A Tere Celestino, valiosa investigadora del tema, también la corrieron, junto con su jefe, Roberto Rebolloso.Este vergonzoso asunto tiene dos cosas positivas: una, que sacó a flote la existencia de la lista negra macartista que incluye a los maestros con ideologías "amenazantes" (¡como el feminismo!) y dos, que existe un veto para discutir ciertos temas dentro de la UDEM.El veto no está por escrito, pero ya se prohibió tocar temas como la infalibilidad del Papa, el cambio de modelo de la familia, el matrimonio entre homosexuales, la legalización del aborto, la libre empresa, el género y, en particular, los derechos de la mujer.

La página web de la UDEM establece que es una universidad de inspiración católica y que pretende ser la mejor en América Latina en los próximos años. Dura tarea. Son 119 y muchas con programas espléndidos y sin represiones ideológicas.¿No se sentirá mal la UDEM al declarar en su Misión, Visión y Valores cosas con las que no cumple? Lástima que no tenga espacio para ahondar en eso. Léalos y verá que, en varios casos, dicen es una cosa y hacen otra.El tema es extenso; por lo mismo, continuaré tratándolo en mi próximo artículo.

 

FUI UN PRETEXTO II / Rosaura Barahona

(Publicado en el Periódico El Norte, 13 de enero, 2005)

Retomo el asunto del injusto despido de Guadalupe Viesca y Martha Sañudo de la UDEM.

Un fragmento del inciso Valores UDEM en su página web dice: "Esto lo reflejamos en el servicio, trabajo, responsabilidad individual y social, respeto, honestidad, sensibilidad a la expresión humana, trascendencia, pluralismo y apertura a la unidad armónica, dignidad de todo ser humano y búsqueda permanente de la verdad; todos (sic) ellos englobados en la integridad".

Un maestro sugería que tras "pluralismo" pusieran un asterisco y, abajo, una nota: "Se aplican restricciones", porque prohibir la discusión de ciertos temas en una supuesta universidad es preocupante. Otra maestra brillante y ajena a la UDEM dijo: "Una actitud así, en cualquier universidad, significa un retroceso para toda la comunidad".Tiene razón.

Las universidades que limitan la libertad de cátedra nos dañan a todos porque restringir ciertas formas de pensamiento al pretender "cuidar" a los alumnos va en contra de la educación integral.Varios maestros me confirmaron que, en efecto, en el más puro estilo de escuela parroquial, ya se les advirtió que hay temas indiscutibles dentro del Campus. Es obvio que la UDEM tiene su propia definición de pluralismo: el Consejo decide qué se puede discutir y qué no. Adviértanlo en su página web porque eso no es pluralismo.¿No preocupará esa actitud a los responsables de establecer la Ciudad del Conocimiento? ¿Usted cree que nuestras universidades serán respetadas cuando esto se conozca fuera de Monterrey?

La única posibilidad de que las personas puedan discutir cualquier tema a fondo y con solidez es que lo conozcan. La UDEM puede vetar ciertos temas, pero jamás podrá prohibir ni controlar la realidad y sus estudiantes ya están vinculados con todo "lo prohibido".

No fui yo quien los molestó. En todo caso serían algunas de mis ideas, pero ésas ni siquiera son mías. Las he hecho mías a través de un largo proceso, pero las tomé de libros que hay en su biblioteca. (Les sugiero vetarlos, no sea que alguien más se contamine).

Víctor Zúñiga, a la hora de reclamar que me hubieran invitado, recordó que estoy vetada en el Tec. Es una mentira. Ni estoy ni he estado vetada en el Tec jamás.En el 96 me retiré cuando se vio la necesidad de renovar, con gente más preparada y joven que yo, el equipo del que formaba parte y preferí no obstaculizar ese válido proceso. Estoy feliz con mi nueva chamba, pero el Tec es mi casa y lo visito con frecuencia, invitada por maestros, alumnos y directivos. De hecho he sido invitada, en tres ocasiones, a volver a trabajar ahí mismo.¿Por qué me habría de vetar el Tec? ¿Por lo que escribo? Podrán no estar de acuerdo con muchas cosas, dado que incluso al Tec lo critico cuanto lo considero necesario, pero ahí el concepto de pluralismo es otro.

No fui yo la causa de los despidos de la UDEM; fue una lucha de poderes internos. El rector, Paco Azcúnaga, a quien respeto y estimo, se debilitó mucho al morir Adalberto Viesca. Algunas personas dentro de la universidad vieron ahí la oportunidad de crear o reacomodar sus propios cuadros pensando que a Paco ya le queda poco tiempo como rector.

Rafael Garza Mendoza, por ejemplo, aprovechó la lista negra del Consejo para incluir a otras personas de las que a él le interesaba deshacerse, de modo que en realidad hay dos listas y no sólo una. (Le recuerdo que son expertos en educación de una supuesta universidad humanista).

Conozco a Guadalupe Viesca desde hace años. Fue mi alumna. Pertenece a una excelente generación de estudiantes de Letras. Jamás me enteré que fuera nieta de Camilo Sada, uno de los fundadores de la UDEM, porque ella nunca tocó el asunto. A diferencia de otras personas, no usa su origen para hacerse valer porque vale por ella misma.El semestre pasado, la UDEM la invitó a formar parte del Comité de Honor y Justicia "dada su indiscutible calidad moral y profesional". (¿Entonces?).

Martha Sañudo ha escrito varias veces en este periódico con claridad y lucidez. Tiene una preparación excepcional en filosofía y en teología. Ambas son profesionales y personas que respetan a los demás porque se respetan a sí mismas.Una pregunta que ha surgido todo el tiempo es: ¿Si fueran hombres, las habrían tratado igual o las tendrían en puestos superiores, dada su calidad y su formación?Otro de los argumentos de Víctor fue que cumplía órdenes de "esos grupos de poder contra los que no se puede luchar".

Si los que pensamos y hablamos no podemos confrontarlos ni cuestionarlos a nivel racional, ¿quién lo hará?No soy tan importante como la UDEM dice. ¿Qué algunos de mis textos son polémicos? Tal vez. ¿Pedirán, por eso, que EL NORTE me vete?

Parafraseando a Maquío, quiero decir que el País seguirá cambiando con udemes, sin udemes y a pesar de las udemes. No somos una isla y todos los temas y las personas vetadas seguirán su desarrollo natural. Estamos en el Siglo 21. Patético resulta quien lo olvida.

 

LA UDEM ES COHERENTE / Carolina López 

(Publicado en el Periódico El Norte, 15 de enero, 2005)

¿Será tan difícil ajustar la propia vida a los compromisos que hemos adquirido? ¿Vivir de acuerdo con lo que se cree y se profesa? ¿Mantener la palabra dada? ¿O respetar los principios que rigen en la empresa o institución para la que se trabaja? Salta a la vista que una de las virtudes humanas más olvidadas en estos tiempos es la coherencia. Hoy en día es más importante quedar bien con los demás que defender nuestra forma de pensar.

A pesar de saber que la fidelidad a nuestros criterios da unidad y estabilidad a nuestra vida, cada vez somos más infieles a ellos.Cómo recuerdo a aquel maestro que no se cansaba de repetirnos en su cátedra que un hombre coherente puede compararse a una novela. Porque lo que caracteriza a la novela es su argumento. Y la vida del hombre, nos decía el profesor, debe tener un argumento sólido y mantenido en líneas generales a lo largo de toda ella.Sin embargo, la realidad nos dice que no es nada fácil mantenernos firmes en una época en donde se apuesta por los cambios. Se cambia de todo y además con gran frecuencia. Aquella sabia filosofía de conservar, de guardar, de mantenerse fiel a lo que uno cree y le han enseñado durante su vida, se ve con cierto recelo.

En estos días vivimos obstinados en hacer borrón y cuenta nueva de aspectos nucleares de la vida. Se cambia de marido o mujer como si se cambiara de camisa. Cuando un hijo nos da problemas, optamos por el camino más fácil: cambiarlo de escuela.

Si los amigos cuestionan nuestra forma de vivir, los cambiamos por otros más "open mind", que nos endulcen el oído. En el aspecto material pasa lo mismo. Cada Navidad cambiamos la decoración del pino para estar a la moda; o de los muebles de la casa, aunque el bolsillo sufra las consecuencias.También hay una tendencia frívola en el cambio de imagen personal. Lo que dicen las revistas de belleza hay que seguirlo al pie de la letra.

Si hoy la moda son las mechas rojas, aunque parezca apache me cambio de "look". Y el vestuario no nos puede durar más de una temporada. Si echamos un vistazo al ámbito de la política, se da el mismo fenómeno. En cada campaña nuestros gobernantes nos prometen dedicarse con todas sus fuerzas a promover el bien común y a proteger la vida digna y los bienes de todos sus gobernados. Pero al poco tiempo de ganar las elecciones, la mayoría de ellos cambia su discurso radicalmente. Se dedican, casi por completo, a velar por sus intereses partidistas y particulares. Y luego nos quejamos de lo mal que nos va en la vida.

De esa mala suerte que nos persigue, o del vacío que invade nuestro interior. ¿No será que el éxito en la vida consiste, en gran parte, en cumplir -pasando por encima de los fracasos y las crisis- lo que un día nos comprometimos?

En estos días, algunas personas se han sorprendido de la decisión que tomó la Universidad de Monterrey de retirar a un grupo como de ocho maestros de su plantel. La razón fue simple: la UDEM establece en sus estatutos que es una universidad de inspiración católica, y como tal debe hacer respetar y promover los valores cristianos. Sin embargo, existían maestros dentro de la universidad que abiertamente promovían creencias e ideologías contrarias a las que pretende inculcar la UDEM a sus alumnos.

Así pues, lo único que hizo esta institución al tomar esta decisión fue ser coherente con su identidad, con su imagen y con su misión.Sería un engaño a los alumnos y padres de familia decir que es una universidad de "inspiración católica" y al mismo tiempo promover conductas o ideologías contrarias.

Es por demás claro que cualquier empleado de una empresa o miembro de un partido político o club social, por ejemplo, que lleve a traicionar los compromisos adquiridos, que induzca al abandono de valores que se promueven en la organización donde colabora, no pueda permanecer en ella.No veo por qué sorprenda a algunos que un grupo de maestros, que no van de acuerdo con el principal estatuto de la universidad donde colaboran, hayan sido cesados o removidos de su puesto.

Lo extraño sería que ningún plantel educativo tuviera la libertad de contratar o suspender al personal docente.Hay que aclarar que no dudamos que buena parte del grupo de maestros en cuestión sean expertos en su materia, pero aquí el problema no es que sean expertos o no en su cátedra, sino que no hayan sido capaces de respetar los principios católicos que promueve la Universidad de Monterrey.

De tal manera que seguramente estos profesores encontrarán trabajo en alguna de las numerosas universidades laicas que existen en la ciudad. El caso es que gran parte de los problemas que enfrentamos como personas y como sociedad, es que no vivimos de acuerdo con lo que somos. A la menor oportunidad traicionamos nuestras creencias y compromisos.

Por eso se antoja la pregunta: ¿Cómo estaría México si los ciudadanos y las instituciones fuéramos congruentes con los principios que nos rigen?

No hay mejor conclusión que las palabras de Juan Pablo II en una de sus homilías: "Sólo puede ser digno de alabanza aquel que acepta incomprensiones, persecuciones, antes que permitir rupturas entre lo que se vive y lo que se cree".

Hoy la UDEM ha demostrado que es una institución coherente con lo establecido en sus estatutos. Que no es una universidad que se limita a discursos hermosos sobre los valores que promueve, sino que los lleva a la práctica.

 

¿SIGLO XXI O XIX?

Abraham Nuncio

(Publicado en Periódico La jornada, 25 de enero, 2005)

 "Estamos en el siglo XXI. Patético resulta quien lo olvida." Así concluía Rosaura Barahona, editorialista de El Norte, el segundo de un par de artículos en los que explicaba y denunciaba el despido injusto de dos maestras de la Universidad de Monterrey (Udem), una de las universidades privadas en manos de Alfa y otros grupos industriales emblemáticos de esta ciudad. Se lamentaba Rosaura haber sido pretexto para que echaran de mala manera y con argumentos de suprema intolerancia a Martha Sañudo, doctora en ética, y Guadalupe Viesca, doctora en filosofía y teología, de esa institución.

A ella la había invitado un grupo de universitarios a dar un seminario sobre temas que son tratados cotidianamente en la televisión, en la radio, en Internet, en revistas que expenden en cualquier supermercado: los cambios en la familia, las reivindicaciones de la mujer y la discriminación de que es objeto, a pesar de ello. Verbi gratia.

 Rosaura pidió a ese grupo asegurarse de que su intervención en la Udem no fuese a perjudicar a sus integrantes (se sabía vetada en el claustro). El grupo verificó que su iniciativa no sería causa de conflicto. Aparentemente la respuesta fue en elsentido de que no habría problema alguno. El sociólogo Víctor Zúñiga, responsable del área involucrada, participó en la inauguración del seminario. Con el argumento de que a Guadalupe Viesca "la corrían por solapar a una maestra (Martha) con ideas feministas" y a la doctora Sañudo por aceptar que Rosaura Barahona fuera invitada, el propio Zúñiga, distanciado en sus trabajos académicos de cualquier sospecha de oscurantismo, ejecutó el despido de ambas maestras.

Su justificación: él sólo cumplía órdenes de "esos grupos de poder contra los que no se puede luchar". Es terrible que un hombre de convicciones abiertas como Víctor se vea obligado a comportarse como un vulgar burócrata represor. Y no menos terrible que la orden de esa conducta no hubiere venido del rector Francisco Azcúnaga, hombre honorable y flexible hasta donde se sabe, o del consejo de la Universidad de Monterrey, sino de ciertos grupos de poder. (Por no decir de los dueños de la Udem y de no pocas cosas más.)

El episodio, grotesco en mucho más de un sentido, pudiera parecer menor. No lo es. Ilumina la existencia de un clima social intolerante y conservador, y sus cuñas: los métodos entre macartistas y mafiosos que han distinguido al grupo Monterrey (auténtico club de Toby) en el propósito de controlar política e ideológicamente a una sociedad fincada -por paradójico que pueda sonar- en la industria y las finanzas.

Las maestras despedidas estaban en la lista negra de la Udem; ahora lo estarán en la de otras universidades y empresas regiomontanas. La represión en la Udem ocurre en un peculiar contexto. El gobierno de Natividad González Parás pretende convertir a Monterrey en la Ciudad Internacional del Conocimiento, en una suerte de Boston. Y como parte de este proyecto compró la franquicia del Forum Universal de las Culturas a Barcelona. Las bases de ese proyecto son en extremo pobres. Las instituciones de enseñanza superior en Monterrey, sin distinción, no tienen una plataforma significativa de investigación que las justifique como tales. Peor aún: siguiendo el modelo neoliberal para los países capitalistas subordinados, las pocas plazas académicas permanentes se están restringiendo o cerrando.

Antes de los despidos de las maestras aludidas en la Udem habían ocurrido otros. Y en similares instituciones, también propiedad de los empresarios del grupo Monterrey, se ha presentado el mismo fenómeno. La coartada puede ser ideológica, como puede verse en el caso de esas académicas, aunque lo ideológico y la real politik vayan en este caso de la mano. Leamos: "La razón fue simple: la Udem establece en sus estatutos que es una universidad de inspiración católica, y como tal debe hacer respetar y promover los valores cristianos (...) Sin embargo, existían maestros de la universidad que abiertamente promovían creencias e ideologías contrarias a las que pretende inculcar la Udem a sus alumnos". El argumento es de otra editorialista de El Norte, Carolina López. Ese argumento desmiente lo que la propia universidad da a conocer en su página de Internet como parte de sus valores: respeto, sensibilidad a la expresión humana, trascendencia, pluralismo, apertura. Y afirma el doble discurso con el que los grandes empresarios regiomontanos pretenden invalidar a quienes defienden intereses distintos de los suyos.

A la intolerancia y el conservadurismo se añade la ausencia de una infraestructura que propicie el conocimiento: en el área metropolitana de Monterrey no existe una importante biblioteca pública y ni siquiera una modesta hemeroteca. El analfabetismo funcional -y constitucional- desborda la mancha urbana. La clase rectora (empresarios y políticos) quiere a su ciudad cosmopolita, pero con la condición de que todos confundan al siglo XXI con el siglo XIX.

(Imagen tomada de Internet / Derechos reservados por el autor)